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13) MIEDO EN EL BEISBOL
Muchas veces el jugador se
encuentra aterrorizado al llegar al home a batear, pierde el foco, no
hace swing adecuado porque está con mucho miedo de la pelota. Puede ser
debido a que haya recibido un pelotazo en la cabeza en sus anteriores
veces al bat, esto sucede muy frecuentemente, el manager ni por enterado
se da. El jugador tiene temor que pueda ser golpeado nuevamente y esto
es real no imaginario, y prefiere quedarse callado para no sentir
vergüenza frente a otros, y piensa:
- Si me pegaron
anteriormente, lo mismo puede suceder ahora.
Esto le causa congelamiento
en el plato y debe darse cuenta que lo más probable es que no suceda.
Él necesita quedarse enfocado
como si fuera de rutina y estar listo a una nueva pitchada.
Aquí vamos a ver qué hacer.
Antes de entrar al home play, debe pensar:
- Está bien, vamos a batear.
Hacer una profunda
respiración, pues nosotros como cirujanos de tórax sabemos que una buena
oxigenación es excelente para el cerebro; alimento para que éste trabaje
a su máxima capacidad y esto hace que se enfoque en la siguiente
pitcheada, sin miedo.
Debe el bateador ver la señal
del coach y pensar qué es lo que le están mandando.
También puede dar dos o tres
batazos al aire.
Esto lo puede beneficiar como
un entrenamiento antes de la bateada y así se logra enfocar, tenerse
confianza y evitar distracciones.
El batear al aire da
confianza y ayuda a enfocar la pelota, lo importante como se dice
vulgarmente es, chocar la pelota, no batearla de hit, o home run, éstos
salen solos.
No debes entrar si no tienes
en la mente lo que te ha mandado hacer el coach, debes de ver la pelota
que viene y pegarle, si es lo que te mandaron hacer, para esto debe
tenerse demasiada confianza, ver o enfocar la mano con la pelota para
ver si te conviene batear o no y tan pronto como la lance, sentirte
libre naturalmente y aflojado, solamente como has bateado en la
práctica, así hacerlo durante el jugo, cuando venga la pelota y cuando
le vayas a tirar a la pelota, y decir:
- ¡Vámonos!
O
¡Pégale duro!
En el momento en que se
siente miedo, es preferible pedir tiempo y salirse, tomar otra
respiración profunda, sostener al mismo tiempo el bat vertical y
volverse a concentrar, regresar al lugar de bateo (home plate) y
pararse, no pensar ninguna otra cosa más que pegarle a la pelota cuando
venga.
Vamos hablar de un artículo
de mi libro, MI RELIGIÓN Y SU DIOS TEOBOL, de un muy buen
bateador que se llama Bibiano Montiel, de lo más grande que ha
dado Puebla, al que vi que le dieron varios pelotazos y al regresar a
batear daba el hit necesario en juegos grandes.
Bibiano, ya en el ocaso de su
carrera, fue a jugar a Tecamachalco, reforzando al Bravos
Autotransportes contra Quecholac, que traía puros profesionales y entre
ellos a Aurelio López, ya sabemos qué clase de pitcher era.
Pitcher relevista, estrella
de las Ligas Mayores, jugó en 1974 con Kansas City, St. Louis, Detroit
Tigers, Astros de Houston, murió en un accidente automovilístico en
Matehuala, México. En la temporada de 1984 con el Tigers, López tuvo
10-1 con 14 salvados.
Aurelio, lo ponchó dos veces
y en la tercera vez le decía:
- Bibiano ya estas viejo
cabrón.
Bibiano se tenía tanta
confianza que sólo lo vio, se rió, se acercó al home plate y con dos
hombres en base a la primera pitchada le bateó un lineazo entre rigth y
center para doble y le gritaba a Aurelio:
- ¡Estamos a mano!

Aurelio López
El Bravos ganó 6 a 4. Lo vi
muchas veces en la lona ponchado. Y en la siguiente vez, volvía a dar el
batazo decisivo. Fue campeón bateador en todas las ligas y lo que le
admiré es que era valiente al ir a batear. Le pitcheaban a la cabeza;
las esquivaba como podía, pero no se asustaba y tenía buenos reflejos y
un swing muy natural para chocar la pelota; no para batearla de jomron.
El miedo, vuelve a los bateadores cobardes y éste no tenía nada de
cobarde; todavía más, se tenía confianza él mismo, conocía su zona de
strike a la perfección. Si consideramos que la pelota de Aurelio López
viajaba alrededor de 90 millas por hora y que la distancia del pitcher
al home es algo menos de 60 pies y la distancia, la pelota la recorre en
menos de medio segundo, entonces el bateador tiene un cuarto de segundo
para pensar si debe batear o no; que debe pegarle a la pelota, un cuarto
de pulgada arriba, o un cuarto de pulgada abajo de lo más grueso del
bat. El reflejo que desarrolló fue producto del swing y de miles de
veces de batear desde que empezó; diremos que Bibiano fue inteligente
para desarrollar esa forma de bateo. También tuvo algo que se debe de
tomar en cuenta cuando uno se acerca a la caja de bateo, es la suerte,
para unos dicen que existe y para otros, dicen, que es producto y
acompaña a la habilidad desarrollada. Pero la realidad es que la suerte
juega importante parte en un juego y como corolario debemos agregar que
fue buen fielder.
También hay miedo en muchas
áreas como, tirar a las bases, nosotros hemos visto a lo largo de 60
años de beisbol, cómo hay algunos terceras bases, short stop, segunda
base, primera base, catcher y a los pitcheres, que muy frecuentemente se
encuentran amarrados cuando tiran la pelota, fildean muy bien, pero al
tirar la pelota parece que se les volviera de trapo el brazo y no pueden
llegarla a las bases, el catcher a la segunda, los pitcheres a home, la
gente de cuadro a primera y esto sucede cuando tú tienes miedo de hacer
error, frente de los otros o miedo a que ellos piensen mal de ti por tu
juego.
El miedo en el juego puede
venir por la ansiedad, por la tensión que hace que no se desenvuelva con
libertad.
Pienso que también tiene
mucho que ver cómo se haya desenvuelto el jugador en su niñez y cómo fue
el ejemplo que le dio, principalmente el padre para desenvolverse en la
sociedad o bien las personas que convivieron con él.
Pienso también que mucho
tiene que ver la genética, la herencia que le dejaron sus antecesores.
Pero de cualquier modo, les
digo a ustedes, que un miedoso no sirve para ser vencedor, y estrella en
el beisbol.
Y se te aconseja que si te
debe despreocupar lo que otros piensen, si piensas que estarás
avergonzado sobre el campo de juego, tú debes sobreponerte a pensar que
los demás no te importan, el único importante en el campo eres tú, lo
necesitas parar la proyección de tu mente hacia los otros, y lo que debe
de preocuparte es pensar en ti mismo, porque si te estás preocupando por
tus compañeros o contrarios que no te vean hacer error o por el público,
esto te está distrayendo. Y tu pensamiento está adelantándose a las
consecuencias de tus acciones, esto es también una distracción, también
debes pensar que vas a ganar y antes de ganar, lo primero es pensar en
lo que estás haciendo, en el bateo, en el fildeo, en el pitcheo, mantén
tu mente inmersa solamente en la tarea que estés en esos momentos
haciendo.
Anticipándose a lo bueno o a
lo malo son las raíces del propio sabotaje en el deporte, por ejemplo:
si tú estás jugando mejor que lo que esperaste, probablemente protegerás
tu juego, pero si tú estás jugando debajo de lo que tú esperaste,
probablemente sea frustrante y es aconsejable, no anticiparse, solamente
con una alta confianza y manejo de metas, la propia confianza viene, y
que tú creas en ti, en tu habilidad de enfocar y las razones para tener
éxito, nunca pienses en excusas y fallas.
Hemos conocido bateadores que
cuando llegan por primera vez y dan un hit, piensan más en la confianza
de ellos mismos, pues razonan que el primer hit fue bueno, pero a la
siguiente vez que vengan también podrán dar otro, es decir son personas
que piensan positivamente, se tienen confianza, esto es pensar
positivamente y siguen dando los hits, buscan chocar la pelota.
En cambio otros que son un
juego bueno y dos o tres malos, luego otro bueno y así sucesivamente, en
su primera vez al bat no pegaron de hit, un elevadito a primera, etc., y
piensan por dentro:
- Yo nunca seré un buen
bateador, estoy maldito, yo no puedo pegar a la mera hora.
Entonces ellos mismos se
están frustrando y aún fildeando se sienten con tan mala suerte que
juegan sin ganas, con mucha tensión o el jugar se les vuelve
indiferencia y así cometen error tras error, están frustrados, han
perdido la confianza en ellos mismos.
Hay un caso muy célebre de
uno de los grandes jugadores del beisbol negro a quien le dieron un
pelotazo en la cabeza, pero vamos a relatar qué fue lo que hizo:
En 1942, el pitcher
Bill Byrd del equipo de Baltimore Elite Giant le dio un pelotazo en la
cabeza a Willie Wells y lo noqueó. Una semana más tarde se tenía que
volver a enfrentar al equipo; le decían a Wells que no jugara, pero él
se fue a una construcción en Jersey City; le pidió a un trabajador que
le prestara su casco y se volvió el primer beisbolista profesional que
usó el casco al batear. Dick Seay que era su compañero decía:
- Nosotros
pensábamos que Willie estaba loco.
Existe otra versión
verdadera o no verdadera, es decir, apócrifa como los libros religiosos;
Effa Manley era una mujer hermosa dueña del Newark que adoraba el
beisbol y que pretendía manejar su equipo.
En ocasiones daba
los line ups y aún les decía a sus jugadores cuándo tocar la pelota o
robarse la base. Mule Suttles decía, y lo aseveraba Jimmie Crutchfield,
que Effa estaba muy hermosa y que ella daba las señales, por ejemplo, al
cruzar las piernas era bateo y corrido, o las descruzaba para mandar
toque; un día Wells se suponía que estaba recibiendo la señal, ella
titubeó; Wells la estaba viendo y no se dio cuenta, cuando el pitcher le
aventó la pelota y no tuvo tiempo de agacharse, la pelota le pego en la
cabeza. Esa fue otra de las razones por las que se piensa se puso el
casco.
También hay casos en que el jugador al
estar fildeando, hizo errores anteriores y cuando están en una jugada
apretada, casa llena, este jugador no quiere que le llegue la pelota,
tiene miedo de que le llegue y quisiera
salirse del campo, porque está temeroso de volver a tener otro error,
sobre todo si le llega un roletazo muy fuerte. Es el miedo a volver a
hacer error. Nosotros cuando jugábamos y había casa llena y con la
carrera del gane en tercera, jugando en el campo, queríamos que nos
llegara la pelota y que fuera difícil, para hacer una buena agarrada,
siempre pensábamos:
- Ojalá y nos llegue la
pelota a nosotros.
Porque tenemos confianza en
nosotros mismos y que no le llegue al otro porque a lo mejor el otro no
se tiene confianza y yo sí confío en mí mismo para agarrarla y hacer lo
que se tenga que hacer, tirar a home para que el catcher tire a primera
y hacer doble play, porque nosotros no teníamos ansiedad y tensión que
es el que acompaña al jugador cuando ha hecho un error, entonces ellos
mismos están sintiéndose amarrados, no se pueden desenvolver libremente
y nosotros sí teníamos la confianza de hacer la jugada en el momento
adecuado y pensábamos desde antes todas las posibilidades, cuántos outs
había, cuántos hombres en base, quién era el bateador, por dónde
bateaba, dónde debía uno estarse colocando cuando pitcheara recta o
curva.
Muchos beisbolistas estrellas
están temerosos de cometer error y si uno hace error, no debe de
importar lo que otros piensen, porque uno debe tenerse confianza en que
va uno a hacer la jugada y no sentirse avergonzado si se llegara a hacer
error, y debe uno pensar:
- Si lo hemos hecho en la
práctica y en el juego, en este momento lo vamos a realizar.
A los compañeros, al equipo
contrario, público, uno debe desaparecerlos, el único rey con confianza
en esos momentos, debe ser uno.
Si algún compañero hizo
error, hay que darle confianza, hablarle con calma y decirle:
- A lo que venga, vamos a
pararlo, con las piernas, con el cuerpo, con las manos, con lo que se
pueda.
En estos momentos no cabe la
distracción, solamente la confianza en uno mismo, enfocarse en la
pelota, en desenvolverse al agarrarla y al mismo tiempo, si uno hace la
jugada, sentirse cada vez más grande, sobre el equipo contrario y así el
público será el que comente:
- ¡Qué bueno es este jugando!
Es fortificante el aplauso y
el que los demás compañeros lo feliciten a uno, el que tiene ideas
negativas en estos momentos, ni siquiera debe estar jugando.
Hay gente que también se
siente aburrido por miedo a hacer un error y quisieran que lo sacaran,
este jugador cobarde no debe de estar en el campo, porque estos son
típicos fracasos en beisbol.
También hemos visto cuando
sale un fly entre tres jugadores, como algunas veces los dejan caer en
medio de ellos por miedo a chocar y lastimarse, pobres jugadores
cobardes.
Y debemos advertir que aún
cuando se esté jugando como visitante, uno debe sobreponerse al equipo
contrario y al abucheo del público, pero si uno hace la buena agarrada,
le tapa uno la boca al público, al equipo contrario y a todos los que
estén en contra de uno.
Hemos visto que en el beisbol
de Ligas Mayores se encuentra gente que ha llegado ahí porque
mentalmente son muy valientes y solamente las personas con esta
capacidad, son las que llegan a triunfar.
Sabemos que el jugador latino
cuando llega a Estados Unidos, lo hace con desventaja y solamente
triunfa aquí el que tiene conjuntado habilidad técnica, táctica, un buen
físico y una extraordinario psicología de vencedor.
Me da mucho gusto saber que
Pedro Martínez sea uno de los pitcheres más extraordinarias que existe
en el beisbol americano.
Las declaraciones que dio
después de haber desalojado del home a dos bateadores poderosos del
Yankees lo dicen todo y el beisbol es para los valientes, para los que
saben aprovechar las oportunidades, para los inteligentes, no cualquier
individuo llega aquí y hace estas declaraciones, por eso les doy el
siguiente artículo que apareció en un periódico, y mi admiración por
este tipo de gente:
PEDRO
NO TIENE MIEDO DE “GEORGIA PORGIE”
(Daily News Wire Services,
10 de julio de 2003)
Se defiende él mismo de las
palabras dichas de Steinbrenner.
El. as del Boston Red Sox,
Pedro Martínez, molesto por los comentarios hechos el lunes por el
propietario del New York Yankees George Steinbrenner, le contestó a él
ayer.
“Georgia Porgie, podría
comprar la Liga completa, pero no tiene suficiente dinero para comprar
miedo y ponerlo en mi corazón” Martínez dijo lo anterior a el Hartford
Courant.
Steinbrenner estaba molesto
el lunes, después de que Martínez pitcheando pelotas muy cerradas a
Alfonso Soriano y a Derek Jeter los golpeó en las manos y perdió el
juego. Steinbrenner sugirió después del juego, que las Ligas Mayores
deberían investigar a Martínez.
El manager del Red Sox Grady
Little, no estuvo de acuerdo con las reclamaciones de Steinbrenner y
dijo:
- Él ha visto pitchear muchas
veces a Roger Clemens y ¿Qué es lo que él ha visto? El perro se fue, es
justamente el juego, es como se desenvuelven ahora los pitcheres, todos
nuestros bateadores saben el modo de pitchear de Roger Clemens y de él
no habla nadie.
Martínez, insistió que él no
trató de pegarles a los jugadores del Yankees.
Puebla, Puebla, 11 de Junio del 2004 |