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10) METAS
PARTE II
Cuando uno se traza metas, se deben tener
en cuenta cuatro puntos esenciales:
1) Habilidades técnicas.- Las
habilidades que el jugador ya traiga de nacimiento (natas) además de
cómo le enseñan a jugar béisbol, son importantísimas.
2) Las tácticas del béisbol.- Las
estrategias que se llevan a cabo en el juego Es decir cómo batear la
recta, cómo batear las curvas, el bateo y corrido, el toque de bola.
3) El estado fisiológico del cuerpo.-
Es decir debe ser fuerte, músculo, esqueléticamente, en los sistemas
cardiovascular, digestivo, etc.
4) Psicológicamente.- Es decir el
jugador de béisbol debe ser, inteligente, si proviene de padres atletas y
beisbolistas, mucho mejor, el manager, el coach, el psicólogo deben
observar estas características, ya que hay mayor motivación si las gentes
que dirigen al béisbol le manifiestan que es un hombre completo para
lograr las metas requeridas en el béisbol.
Si en cualquiera de los cuatro puntos
anteriores hay errores, no se podrá desarrollar un beisbolista, si por
ejemplo en el primer punto hay alguien que quiere jugar pero pesa más de
100 kilos y su estatura no va de acuerdo con su peso, pues es obvio que no
podrá tener la habilidad técnica para agarrar un roletazo.
En una táctica este mismo individuo no
podrá hacer un bateo y corrido, lo mismo sus demandas fisiológicas estarán
muy en contra de la persona hábil para jugar.
Este mismo individuo podrá ser muy hábil
psicológicamente, pero con los otros tres puntos en contra, no podrá ser
buen jugador. Hay que tener un balance entre los cuatro puntos antes
mencionados para lograr ser un jugador completo
Hay beisbolistas que nacieron para ser
vencedores, no admitieron por ningún motivo la derrota, ni siquiera en el
pensamiento. No debe haber nada negativo para estos, pues no hay nada tan
grande como ganar un juego de béisbol, ya sean locales o visitantes, no
hay otra cosa más que ganar, ganar y ganar y así hemos leído a Leo
Durocher, lo que a continuación escribimos:

Leo Durocher, el
popular short stop fue manager por 24 temporadas con los Gigantes, Los
Cachorros, Dodgers y los Astros, él ganó los campeonatos en
1941 y 1951 y la serie mundial
en 1954.
Muéstrame un buen perdedor y te mostraré
un idiota. Leo
Durocher
(Show me a good loser and
I'll show you an idiot)
Hay varios niveles de deseos y tipos de
motivación, el beisbolista puede ser motivado por:
1) Amor al juego.
2) Alegría de la competencia.
3) Lograr metas personales.
4) Conseguir trofeos.
5) Para saber y para ganar el
respeto de la gente y convivir con ella.
El beisbolista debe tener como una cosa
extraordinaria el amor por el béisbol, si no se tiene como base esto, no
puede ser buen jugador.
Debe tener alegría al estar jugando, estar
muy feliz, gozar el béisbol, tener deseos de ser el mejor en el campo,
tener conocimientos de béisbol, la gente debe expresarse bien del jugador,
sentir admiración por él, es hermoso recibir un halago de la gente a
espaldas de uno y como consecuencia se ganan los trofeos, pero el que le
den a uno un reconocimiento, eso ya no es tan importante, los trofeos se
ganan, pero no son importantes como el lograr mostrar superioridad en el
campo, buscar el orgullo, la vanidad, el egocentrismo, es muy gratificante
que los periódicos hablen de uno, de la forma de jugar, en el juego no
cabe la humildad, en el juego hay que demostrar superioridad en todo,
mental, física, social; aunque el jugador a veces no se de cuenta, ahí se
encuentra todo eso.
Por consecuencia también, el que es bueno
puede recibir bastante dinero, muchas invitaciones, para comer, viajar,
vestir bien y algo que también es muy importante para la vida de un
hombre, las mujeres, todo esto es hermoso si uno es buen jugador y con
mucha popularidad, a esto se le llama vencedor, en el béisbol.
Cuando tú alcanzaste tus metas, esto
alimentará tus nuevas metas.
Si la meta fue fácilmente lograda, las
siguientes deben ser mas fuertes, más duras, si las lograste en mucho
tiempo, procura hacerlo en menos tiempo, si también aprendiste que el
cambiar de meta es algo sobresaliente hazlo así, como también si notaste
que al alcanzarla fue difícil en tu habilidad para lograrla, arregla esto.
Piensa todo el tiempo que si las lograste,
es que vas madurando y por esto mismo tu personalidad también cambia.
Debes pensar que ni el éxito, ni el
fracaso deben ser tus amos y mantenerte ecuánime, pues ninguno de los dos
te debe doblegar, pero si debes sentirte contento, satisfecho de lograrlas
y después planear muy bien las siguientes.
En muchas ocasiones hemos visto gente
avanzar ante lo imposible, hemos visto que el récord de home runs de Baby
Ruth, tardaron muchos años y mucha gente pensó que no iba a ser posible
superarlo, sin embargo hemos visto cómo Sammy Sosa, Mark MacWire y Barry
Bonds, lo han hecho; esto ha sido posible sólo a través de mucha ayuda
psicológica, y de un entrenamiento exhaustivo, si estos personajes se
hubieran puesto a pensar que no hubiera sido posible hacerlo, lo más
probable es que no lo hubieran hecho, sin embargo creyeron en sí mismos y
se educaron para hacerlo.
Hay gente que no llega a hacer realidad
sus ilusiones porque se limitan ellos mismos con pensamientos negativos
como:
- No pude ganar porque me lesioné. El
otro equipo es más joven y más rápido. Nuestro equipo es demasiado lento.
En algunas otras ocasiones el mismo equipo
se siente inferior al otro, hay algunos otros que dicen: - Nosotros no
jugamos bien, de noche.
Todo esto son sólo pretextos que una
persona pone cuando no juega bien o cuando no se logra lo que se
propusieron.
Ciertos pitcheres cada vez que entran a
tirar un juego piensan tirar sin hit ni carrera y eso está fuera de la
realidad. Otros pitcheres, cuando los agarran a palos, entonces toman una
actitud de frustración y pierden toda la calidad para jugar.
Yo comento en mi Libro MI RELIGIÓN Y SU
DIOS TEOBOL de un jugador del Equipo
Lonas El León, fue un
extraordinario pitcher de Nicaragua, Guillermo Delgado, estudiaba
Contaduría en la Universidad Autónoma de Puebla. Pitchó dos juegos sin hit
ni carrera y el tercero contra el Atoyac, en el Parque Atoyac fue de un
solo hit, dado, por el Chihuahua Simón Arroyo, a una pelota alta que le
pegó de pura suerte un globo bien colocado entre center y left.
En el segundo juego pitchó
sin hit ni carrera contra el Amatlán en el Aquiles Serdán, (ocho días
antes había pitchado sin hit ni carrera). En este segundo juego Delgado
había pedido la pelota para pitchar; había invitado a todos sus paisanos
Nicaragüenses a verlo pitchar. Estaban en las tribunas del Parque Aquiles
Serdán, en Puebla, México, al empezar el juego el umpire cantó play ball.
Yo jugaba la segunda base. Vi que Delgado iba a las tribunas, se quitaba
la gorra y les decía:
- ¡Les brindo este juego sin
hit ni carrera, paisas!
Cuando yo oí ese brindis, me
di la media vuelta y pensé:
- ¡Pinche Delgado tan
hablador!, no sabes qué es prometer; eso sólo lo hizo Baby Ruth, pero Baby
Ruth es otra cosa.
Empezó a pitchar, por
principio de cuentas, tiró una pelota abierta; otra picada; otra tan
afuera que ni la agarró el cátcher. Yo estaba que echaba ajos y cebollas
contra Delgado. En la tercera bola que se fue detrás del cátcher hasta
aventé el guante hacía arriba pensando ¡Pinche Delgado hablador!; de ahí,
en adelante puso strikes al bateador; ponchaba y ponchaba. Por la sexta yo
le hice una agarrada, fui por la pelota detrás de la primera base, se la
di a mi hermano en la primera e hicimos out. Así fue todo el juego: tiro
sin hit ni carrera. Al final no podía yo creer lo que había dicho Memo
Delgado: brindar un juego sin hit ni carrera y haberlo hecho. Yo nunca he
visto ni en Estados Unidos ni en México, ni he sabido de alguien que
brinde un juego así, y lo haga. Cuando dicen de brindar un juego siempre
se me viene a la mente Baby Ruth con sus dos jomrones y Memo Delgado con
sus dos juegos sin hit ni carrera. Ojalá llegue a leer esto, que sea un
tributo muy humilde de alguien que lo admiró intensamente, que lo recuerda
con pasión. Me dijeron que estaba viviendo en Estados Unidos. Ojalá y esto
llegue a sus manos. También me dijeron que había peleado fieramente contra
Somoza en la revolución de Nicaragua; que andaba arrojando granadas dentro
de los tanques. He pensado que con esa determinación que tiene, le fue
posible hacerlo todo.
Ahora que estamos
escribiendo este libro pienso que tenía unas habilidades físicas
extraordinarias para pitchar en su brazo izquierdo, tenía mucha confianza
en sí mismo, tenía mucha concentración en cada pitchada, estaba en su zona
mental de pitcher, no lo distraía nada, estaba motivado, quería ganar, era
realista, hasta ahora me estoy dando cuenta de la valía de este enorme
muchacho nicaragüense, me acaba de escribir por Internet que había leído
en mi libro acerca de él, por ahora ya estamos muy grandes de edad y cómo
me hubiera gustado volver a verlo, ojalá vivamos muchos años para
encontrarnos.
Cuando tú has fallado en alcanzar tu meta,
debes tomarlo como experiencia para hacer bien las cosas por segunda
ocasión y no pensar que fallaste.
Pudo haber sido que no hiciste el
suficiente esfuerzo, que tu técnica fue mala y necesita un ajuste, que tu
meta no fue realista sino que pudiste soñar sin ver la realidad.
Piensa que toda falla o fracaso está en la
positividad para volver a intentarlo y que solamente fue una experiencia,
así que debes de mejorar en todo y debes también de tener en cuenta que tu
falla te abrió las puertas para una nueva experiencia, que pudo haber sido
producto de alguna distracción, producto del estrés, así que debes pensar
en reenfocar tu plan para alcanzar la meta.
Una preparación efectiva es escribir cómo
fue que hiciste tu plan para alcanzar la meta que te falló, volver a
preparar el plan y ver si no tuviste una distracción en el juego. Es bueno
que te relajes y ponerte a pensar cómo fue que tuviste la falla e
imaginarte también que estás haciendo nuevamente la jugada, como por
ejemplo: si te poncharon, pensar con qué pelota fue con la que te
poncharon, qué te estuvieron pitchando, estarte imaginando que solamente
batearás la pelota que te viene de strike y analizar por qué te poncharon,
si por falta de atención o porque te es difícil batear un tipo de pelota y
ponerte a trabajar sobre ésta.
Los deportistas cuando conocen qué clase
de funcionamiento tiene el cerebro de cada uno de ellos y conocen cómo
alcanzar su máximo potencial dentro del béisbol; cómo practicar el enfoque
y el desenvolvimiento; esto les conducirá al éxito.
Desgraciadamente existen estadísticas de
que el 50% de los que comienzan un programa psicológico para el deporte,
se retiran, nuestra cultura nos ha metido la idea de arreglos rápidos e
inmediatos. Pero tú debes pensar que tendrás también buenos resultados si
además del aspecto psicológico, acudes al fisiológico, técnico y táctico y
esto debe ser constante y prolongado.
Debes aplicarte una rutina diaria de la
práctica para poder hacer tu entrenamiento mental y pensar que hay que
hacer esto por tu propia conveniencia.
A medida que pasa el tiempo y
gradualmente, tú podrás lograr tus metas, mejorar tu mentalidad hacia el
béisbol. También debes hacer tu entrenamiento físico en el béisbol y cada
vez deberás exigirte más y pensar como ya lo dije anteriormente:
La práctica buena
no hace la jugada perfecta, solo la práctica perfecta hace la jugada
perfecta.
Debes conseguir libros excelentes
disponibles para el entrenamiento mental del béisbol y podrás utilizarlos
para lograr el perfeccionamiento, también tú debes frecuentar jugadores
buenos, coachs buenos y managers buenos.
Si tú eres mentalmente resistente y no
motivado, entonces tú no puedes seguir con el entrenamiento.
Las habilidades mentales están detrás de
las habilidades físicas, todo lo que se haga mental, se reproducirá
físicamente.
En los entrenamientos, debes tener en
cuenta la perseverancia después del error, casi todas las habilidades
psicológicas responden positivamente a los esfuerzos sostenidos y
enfocados en la mejora, hace tiempo no se le hacía caso al consejo
profesional, en la actualidad se debe tener como norma el tener consejo de
personas que tengan mucha experiencia en el béisbol. La Ciencia, la
Investigación y la Tecnología han hecho avances increíbles en nuestra
comprensión de las habilidades psicológicas que se tienen y cómo realzar
el funcionamiento de éstas, en beneficio del béisbol.
Puebla, Pue., 11 de Julio de 2003
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