MI CEREBRO EN EL BÉISBOL

Música: Ayer de Cuba

 

 

 

 

 

 

  11) LA ACCIÓN MÁS SUBLIME DEL CEREBRO, SOBRE EL   CUERPO DEL BEISBOLISTA

 PARTE I

 (La Zona, el Zen)

Es sumamente necesario que el que lea este libro, tenga alguna ligera noción de lo que es el sistema nervioso, por eso hacemos este dibujo que está a continuación, comprendiendo a grandes rasgos este hermoso tema.

 

a) ¿Cómo trabajan las partes de tu cerebro juntas?

El cerebro es lo más grandioso que la naturaleza dio al beisbolista, con un basto número de componentes (neuronas) interactuando de un modo muy sofisticado y muchas de sus funciones continúan no siendo entendidas.

Tú probablemente estás consciente de la teoría de que las funciones del cerebro están separadas en un hemisferio izquierdo y en un hemisferio derecho, este modelo sostiene que funciones altas de tu cerebro están localizadas en alguno de los dos lados, veremos:

El hemisferio izquierdo del cerebro llamado el ANALIZADOR, Este centro del cerebro actúa en las actividades analíticas que son procesadas lógicamente en secuencia como la lógica y pensamiento racional, lenguaje, las matemáticas, el planear y colocar metas, análisis de las habilidades en la construcción de una imagen o cómo la habilidad debe hacerse. Tiende a ser dominante y es responsable de los entrenamientos intensivos durante la educación del beisbol, esta parte del cerebro analiza y entiende nuevas habilidades y examina las técnicas o actitudes que son erróneas por fallas en los juegos.

Esta parte del cerebro es altamente efectivo durante el entrenamiento y mejora las técnicas.

El hemisferio derecho llamado el INTEGRADOR, El hemisferio derecho también controla un complejo de actividades, como la imaginación, la coordinación y ejecución de los movimientos para jugar beisbol. Los componentes de las habilidades trabajan todos juntos. También se involucran aquí las emociones y sentimientos.

Esto es importante porque cualquiera de los dos, ya sea tu analizador o tu integrador debe ser dominante en diferentes circunstancias.

Durante el entrenamiento, el analizador deberá dominar, levantando errores, faltas en las técnicas o actitudes dañinas y enviará entonces las correcciones al integrador o hemisferio derecho, para corregir las complejas habilidades. Sin el integrador en el control de la práctica puede terminar en un entrenamiento vacío en el cual nada nuevo es aprendido.

En el juego sin embargo el integrador deberá estar en control, así que todas las habilidades aprendidas están actuando en completa coordinación en el desenvolvimiento. En el beisbol cuando los movimientos complejos de otros competidores han sido tomados en cuenta, el integrador es más efectivo en hacer decisiones tácticas, dejando al analizador en la actuación, criticando o analizando la ejecución de habilidades del integrador.

Efectivamente tú logras un desenvolvimiento cuando tu integrador está en control completo en un juego y no es distraído por cualquiera del análisis del lado izquierdo de tu cerebro o por factores externos.

Es indispensable hacer hincapié que en el cerebro radica la conciencia y el inconsciente y que debemos definirlos:

Definición de Conciencia: Es la estructura de la personalidad en que los fenómenos psíquicos son plenamente percibidos y comprendidos por la persona, como son: darse cuenta del parque en donde está jugando, qué estás haciendo y qué harás con la pelota o si le toca correr, batear o fildear y de lo que pasa alrededor de si mismo.

Definición del Inconsciente: Según Freud, es un depósito de recuerdos obligados a ser olvidados por ser demasiado penosos, demasiado hirientes para el yo de la persona, y por lo tanto la conciencia no los tolera o también porque es algo desagradable para la persona. (Es decir es la conciencia encerrada)

b) ¿Cómo tu cerebro se desenvuelve al reaccionar a los estímulos?

Tu cerebro se desenvuelve para protegerte de peligros. Una parte importante de esto es la respuesta que aflora tu atención a lo inesperado o a los estímulos que no son corrientes, como:

Estímulos intensos tales como los gritos del público, la cuenta del umpire el grito del manager o el coach

Movimientos, como el correr en un toque de bola

Estímulos no muy comunes como un reto a golpes por un jugador contrario

Cosas no experimentadas antes, que pueden ser peligrosas

Ausente de estímulos corrientes, como la falta de ruido, el poco público que no los apoya

En un ambiente estas cosas ponen una alerta importante para sobrevivir.

Sin embargo en el ambiente del beisbol moderno, estas son distracciones que rompen el desenvolvimiento. Los ruidos fuertes pueden venir del público.

La prendida y apagada de luces, puede venir de una luz de una cámara fotográfica. Los movimientos pueden venir de los jugadores en un juego.

Parte de aprender el desenvolvimiento, es saber estar alejado de estímulos importantes que nos da nuestro alrededor y que nos causan distracción o bien ignorarlos. Esto enseña que el aprendizaje sea selectivo.

La Zona es el Foco y Desenvolvimiento (focus and flow)

I. El foco (focus).- es la completa atención para ver la pelota, en el caso del bateador es estar viendo la pelota pitchada (en un porcentaje muy alto en el beisbol, el foco es casi siempre la pelota)

II. El desenvolvimiento (flow).- Es lo que se va a hacer con la pelota, en el caso de batear es pegarle a la pelota, en el caso del fildeo, es agarrar la pelota, etc. Es el estado permanente concentración en la ejecución de la jugada.

El desenvolvimiento es fácil de lograr cuando tú sientes que tus habilidades son buenas para vencer las dificultades del juego.

La competencia es fácil, si te concentras, si tú tienes la distracción bajo control, si tú pones atención al desenvolvimiento en el juego, si tú estás relajado y alerta, si tú piensas positivamente y tienes eliminados todos los pensamientos negativos y está admitido para desarrollarte y no forzarte, si tú lo has practicado y entrenado con atención.

Estos dos puntos es lo que se llama la zona, es lo que en el budismo le llaman el zen. Es la esencia de la experiencia del beisbolista y fue tomada esta palabra del Budismo, que quiere decir, que la verdad se encuentra a través de la intuición, meditación, y la propia contemplación, mucho más que la fe y la devoción en la que se apoyan otras religiones, éste es el momento en el que no debe haber distracción de ninguna especie, aquí no existe manager, no existe coach, público, umpire, ni siquiera al equipo contrario se tiene en cuenta.

Tú eres libre de ejecutar la jugada como has sido entrenado, este estado es satisfactorio, este es el punto culminante de lo que se ha entrenado para ejecutarlo en el juego.

Las cualidades del desenvolvimiento son: toda tu atención es la pelota, para ejecutar lo que tú aprendiste en la práctica, (batearla, fildearla o tirarla) toda la habilidad mental está puesta en este momento, la conciencia es propicia para este momento, este momento es de ejecución, no hay distracción, tú haces mecánicamente lo que practicaste, o sea el reflejo, tú estás en completo control de las acciones y reacciones, tú te sientes en un estado alterado de la conciencia logrando este desenvolvimiento, es vigorizante y te da un sentir de fuerza en la competencia.

Cómo alcanzar tu zona

Para lograr estar en la zona, es cuando todas las cosas están claras y dirigidas a tu desempeño en el juego.

¿Qué te hace lograr con dos outs al abrir la novena entrada, dar de hit o home run con casa llena, dos carreras abajo, jugando como visitante, teniendo la presión del público encima, tú de bateador y el pitcher contrario mandando puras pelotas de 90 millas y curvones de afuera hacia dentro?

Esta zona es lo máximo para jugar y para cada persona es diferente, porque algunos jugadores necesitan muy alto el estrés y otras personas bajo, si se logra ubicar en esta zona el jugador se desenvolverá súper bien.  Esto es por lo cual cada jugador debe conocer su nivel de estrés para poder jugar bien y el beisbolista en el equipo, debe saberse adaptar también al estrés de los compañeros.

Puede ser muy efectivo el encontrar este nivel o la zona en la cual tú te mantienes con éxito, teniendo en cuenta también cómo te desempeñas en el entrenamiento y en los juegos. A mí en lo particular siempre me gustaron los juegos de mucha presión, de mucha tensión, porque esto me hacía mantener la mente despierta ya sea en las jugadas en el campo o al ir a batear o simplemente aconsejando a cada uno de mis compañeros, qué debían hacer para poder desenvolverse, nunca me gustaron los juego contra equipos flojos, porque contra los equipos grandes son con los que uno llega a lo sublime, con una pequeña jugada mental, uno era capaz de dejar tendido al equipo contrario y el estrés era muy bueno para mi, porque se da lo máximo y en los juegos contra equipos fuertes y es cuando se sabe qué jugador es el bueno y quién es el líder.  Pero existían coaches o managers muy tontos, que no lograban reconocer quién era el que llevaba la batuta en el juego, quién era el que encabezaba las jugadas, quién era el que andaba animando a sus compañeros, quién era el que ayudaba a todos. La gente de alrededor lo admiraba a uno, los contrarios nos odiaban y este es el mismo caso de jugadores como Ty Cobb.

Si tú tienes el equipo para monitorear el estrés, sería muy bueno, pero eso sólo lo tienen en las Ligas Mayores, pero por lo menos debes recordar lo que tú has pensado en tus momentos difíciles y ver qué es lo que hiciste, debes juzgar la calidad de tu entrenamiento y de tu juego y si estás jugando bien, esa es tu zona, si estás jugando mal, esa no es tu zona.

En atletismo yo veía que al correr llegaba una etapa en que no sentía cansancio y parecía que volaba uno y a esto nosotros le llamábamos, nuestro segundo aire, pero en años posteriores, llegamos a descubrir que ésta era la zona y casi siempre con esta área llegué a ganar campeonatos de 1,500 y 800 metros con mi Alma Mater, Universidad Autónoma de Puebla.

También aquí aprendí que los movimientos del tórax en el deporte deben ser fisiológicos con cada movimiento del cuerpo que se contraiga todo es para exhalar y cada dilatación del tórax es para inspirar.

Equipo de Atletismo, Universidad Autónoma de Puebla

Estadio de Jalapa, 25 de mayo de 1954, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.  1 Barrios, 2 Alfonso Díaz, 3 Jaime Cervantes, 4,5 y 6 (?), 7 Prof. Humberto Figueroa, 8 Eugenio Yarce "la Garrapata", 9 Sánchez de Cima, 10 Germán González "el Trompas", 11 "el McArtur", 12 Luis Trucíos, 13 (?), 14 Esquivel, 15 Rubén Huerta K. "el Diablo".  El "Chivo" Soto Rojas y Raúl Águila, estaban calentando para las competencias.

Nosotros al correr dábamos dos inhalaciones normales y una exhalación más fuerte, esto parecía que había una sincronización de acuerdo con las zancadas que iba uno dando y parecía que volábamos, pues no sentíamos ni siquiera tocar el piso.

Pero debemos decir que esta sincronización puede desaparecer cuando el esfuerzo se acerca al máximo.

En las ligas profesionales de beisbol, no solamente se juega con lo que se entrenó físicamente, aquí tiene mucho que ver el que haya sido entrenado psicológicamente para dar lo mejor en el momento oportuno, yo escribí en mi libro MI RELIGIÓN Y SU DIOS TEOBOL, lo que decía Andrew Rube Foster a uno de sus jugadores cuando él era mánager:

- Yo no quiero que me des 3 hits del diario, tampoco quiero que me des 2 yo sólo quiero que me des uno, pero en el momento preciso.

Debemos decir que el jugador que entrena física y mentalmente, entrega lo mejor durante el juego y cuando llega el momento de actuar y está en su máxima confianza, entonces decimos que está en la zona, algunos beisbolistas reconocen la zona como el momento, en que están jugando excepcional y consistentemente; y su actuación en el juego es automático, con alegría y excitación por ser el héroe.

En la preparación psicológica se debe enseñar lo mejor para actuar bajo presión, es decir poniendo atención, enfocando, desenvolviéndose en momentos difíciles.

Todos los beisbolistas conocen el momento de jugar con presión y si son hábiles hacen la jugada necesaria, es decir en el juego deben de dar lo mejor que tiene cada uno, aún con las presiones del equipo contrario, jugando como visitante, con insultos del público o de gente importante.

Hay muchos jugadores que como vulgarmente se dice: se crecen en los juegos importantes y a muchos de ellos les gusta jugar con presión y todavía más, batear o hacer la agarrada en el momento de más peligro, esta llamada zona, es el momento del jugador que maneja con éxito todo su desempeño.

En un libro del Dr. Shane Murphy, Ph.D. enumera 16 puntos para lograr lo que uno quiere:

1.                  Yo me doy mi tiempo para planear, cómo alcanzar mis metas.

2.                  Yo las evalúo para saber si he progresado en alcanzar las metas.

3.                  Antes de ir a jugar, yo me imagino que tengo éxito.

4.                  Yo visualizo las jugadas que hago con éxito y también en las que pudiera yo tener error.

5.                  Yo mantengo mis pensamientos positivos cuando estoy jugando y en una situación importante.

6.                  Yo me hablo positivamente a mí mismo, para conseguir o hacer lo mejor en el juego.

7.                  Yo practico las técnicas de relajación para mantener la calma y cuando hay mucha presión.

(Yo le agregaría al Dr Murphy que para llegar a practicar la relajación, antes de la jugada se debió haber tenido bastante práctica, porque la relajación o la hipnosis, pueden ser hechas en minutos, antes del juego y les diré que teniendo habilidad mental, esto se logra de inmediato, yo puedo estar en un minuto hipnotizado y volverme a despertar.

La diferencia entre estar hipnotizado y estar durmiendo es, que cuando se está hipnotizado, oyes todo lo de tu alrededor pero no te puedes mover y cuando te estás durmiendo, no oyes nada; algunas veces nos hemos preguntado qué es mejor y les diré que yo he encontrado el descanso en las dos formas.)

8.          Juzgar en qué momento está uno nervioso, sobre todo en los grandes juegos y poder relajarse instantáneamente

(También podría agregar aquí que respecto de la fuerza con que el bateador tira el batazo a la pelota está relacionada directamente al grado de relajación mantenida en las manos, en las muñecas y en los antebrazos. Entre más relajamiento haya, más fuerte se le pega a la pelota, el estrés y la tensión muscular pueden producir rigidez el cual reduce la flexibilidad y limitación en el control de la velocidad del bat. Pues si nosotros como pitcheres o bien el catcher vemos que el bateador tiene los brazos tensos y amarrados, se le puede tirar una pelota rápida, alta, de esta forma las manos no obedecen para pegarle a esta clase de pitcheadas).

9.          Debe uno tener la habilidad para recordarse a uno mismo, que debe concentrarse.

10.         Yo debo jugar fácilmente y sin esfuerzo, evaluando situaciones.

11.         Si yo me enojo durante el juego y en una jugada me desconcentro, debo tener calma y volver a reenfocar mis propósitos durante el juego.

12.         Durante juegos muy fuertes, debo quitarme las emociones, es decir la ansiedad, nerviosismo, que puedan interferir con mi juego.

13.             Yo puedo llenarme de energía cuando sea necesario.

14.             Cuando yo necesito puedo psicoanalizarme para situaciones importantes y concientizarme.

15.             Yo tengo métodos de preparación antes de cada tarea importante.

16.             Si yo tengo un error, puedo, reponerme y jugar efectivamente.

De lo anterior sacamos ocho puntos de la habilidad físico mental para lograr la zona:

1)     Acción del foco, conociendo las habilidades de cómo lograr alcanzar el éxito, requiere que te enfoques sobre una tarea que tú necesitas hacer, en el caso del beisbolista es fildear, batear, pitchar, correr bien, es decir desempeñarte bien en el juego.

2)     Pensar creativamente, es la habilidad de usar tu imaginación para lograr tus metas.

3)     Análisis productivo, si nosotros nos hablamos positivamente, es decir voy a batear ahora el hit en este momento, lo vas a hacer, si tu te hablas negativamente al momento de ir a batear, pensando que el pitcher está tirando muy fuerte y con muchas curvas, es mejor que ni vayas a batear porque estás ponchado. Todo depende de la confianza que te tengas.

4)     Mantente ecuánime, manteniéndote ecuánime haces a un lado la ansiedad y que tengas miedo de hacer la jugada, generalmente al empezar el juego se está un poco nervioso, a medida que transcurren las entradas, uno se asienta cada vez más.

5)     Concentración, en este caso se debe poner bastante atención a lo que se está haciendo y si lo haces, la jugada te sale perfecta. Concéntrate en lo que estás haciendo y debes hacer

6)     La fuerza en la emoción, las emociones fluyen durante el juego, es parte natural del beisbol, el buen jugador usa su fuerza emocional para lograr sus objetivos en el juego.

7)     Energizando, cuando uno se desempeña en el juego, toma mucha energía que tu la necesitas cuando sientes que no hay ganas de jugar, porque muchas veces las emociones son tan fuertes que te hacen sentir cansado o desgastado (y para ayudarte como dijimos antes, puedes pensar que diste un triple y que te sientes con ganas de correr hasta la tercera y así te energizas)

8)     La consistencia, ésta se debe emplear durante todo el juego, es decir si se entrenó mental y físicamente y lo hacen como rutina, en las tres horas que puede tardar un juego, todo el tiempo existe consistencia.

Yo agregaría, que desde que se llega al campo, al parque, uno debe llegar con mentalidad vencedora con actitud de superioridad, tener confianza en que en cualquier momento uno puede hacer la jugada para ganar.

Cuántas veces hemos visto equipos en los que sus jugadores cometen errores garrafales, hemos visto al bateador dar un toque de bola y se va de home a primera, el pitcher agarra la pelota y tira hacia primera y va mal el tiro, el corredor tiene que ir viendo los brazos del primera base hacia dónde van o cómo está en la base, a su derecha o a su izquierda y según esto uno ya va pensando si el tiro es bueno o es malo, si uno piensa que el tiro es malo, debe uno estar atento a donde va la pelota y no pasarse de frente en la primera sin voltear y corriendo unos cinco o siete metros, hacia el right fielder, pues si se le escapa la bola al primera base, uno puede irse a la segunda, pero hay que calcular si da tiempo y el que no arriesga o no sabe calcular, no llegará a segunda base. Hemos visto casos en que el corredor se sigue de frente y aunque la pelota se le escape al primera base, ya no le importa la jugada, es decir no está enfocando o mejor dicho perdió el foco, así con este tipo de jugadores que no se mantienen despiertos a la pelota, ni siquiera se les debe de poner a jugar. Hemos visto también corredores que llegan a segunda base y hacen exactamente lo mismo, se va la pelota y en lugar de irse para la tercera, se detienen como tontos, a sacudirse el polvo si es que se barrieron, este tipo de jugadores no deben meterse a jugar, porque no están en el juego, no tienen la capacidad de jugar beisbol, es decir no están en la zona, no están en el juego.

Hemos visto terceras bases que entran corriendo a agarrar un toque, malabarear la pelota, no la pueden agarrar y se siguen corriendo hasta el home, sin tomarle aprecio a la pelota, es decir perdiendo el foco, qué tontería más grande, dejar que otro vaya por la pelota, si no la agarró, él mismo debe regresar por la pelota, porque de aquí puede hacer amago de tirar a la base y si hay otro corredor puede despegarse y éste tercera base con mucho colmillo puede lanzar la pelota hacia donde se despegó el corredor y lo puede agarrar, por eso nunca se debe perder el foco, o bien el corredor que va para la segunda, si ve que la tercera está sin que la vigile nadie, puede irse hasta la tercera y el fildeador de tercera no hace nada por regresar a cubrir su base, a veces el pitcher o el catcher tienen que ir a cubrir la tercera base porque el bendito tercera base no hace nada, se queda tonto está distraído pasándose y lamentándose de haber malabareado la pelota, a este tipo de jugador no se le debe permitir jugar.

Corredor Sorprendido.- Cuando un corredor está en primera base, el pitcher puede revirar y sorprenderlo fuera de ella, entonces el corredor se va hacia la segunda base y comienzan en tira y tira, entre el primera y segunda base y el corredor se la está jugando, el corredor puede calcular entre tira y tira cuándo le va llegar la pelota al infielder de la almohadilla que le queda mas cerca,  generalmente es el segunda base o el primera base y estos se encuentran en su línea de corredor y este debe irse a la base entrarle con un tope y simular que el infielder lo obstruyó en su camino y a veces hasta le tira la pelota.

También si el infielder trata de tocarlo y va corriendo fuerte detrás, el corredor se puede parar en seco y en el choque con la mano debe tratar de tirarle la pelota  y el umpire ni se da cuenta, pues cree que todo está dentro de la jugada del choque.

Qué tontería más grande es no hacer la lucha por jugársela, quedarse quieto y dejarse tocar, pobres jugadores que tienen esta mentalidad.

Otro punto que merece atención y vale la pena decirlo es cuando están sacando a un corredor en alguna base de calle, es decir llegó el tiro y lo están esperando con el guante antes de la base, entonces al corredor no le queda otra cosa más que aventarse con los spikes por delante sobre el guante del jugador que lo está esperando, es probable que le tire la pelota, pero nunca debe dejarse tocar fácilmente a la base o llegar parado, este jugador que llega parado y que deja hacerse el out fácil, debe quitarse de un line up.

Probablemente la manera más práctica de lograr el foco y el desenvolvimiento es lo que se usa en la India o en China, en el cual pelean concentrándose en un estado puro de desenvolvimiento, en las artes marciales, el competidor busca dejar atrás todas las distracciones del ego y del medio que le rodea, sumergiéndose dentro de la actividad.

Características de estar en la Zona

Un beisbolista se dice que está en la zona cuando tiene las siguientes siete características:

Pero también a un beisbolista se le conoce que está en la zona, cuando está jugando perfectamente bien, ya sea bateando, fildeando o tirando.

 

1) Relajado. Por las investigaciones que se han hecho se ha visto que el beisbolista cuando se encuentra en su mejor momento para jugar, es cuando se encuentra ligeramente arriba de su estado normal de excitación. Esto no quiere decir que esté ni en lo más alto, ni en lo más bajo. Aquí tu mente está en calma y tu cuerpo está listo para jugar. Tú estás relajado, pero tienes la habilidad suficiente para moverte con mucha fuerza y facilidad.

2) Confianza. Tú crees en tus habilidades y esto es lo central de esta característica. Cuando tú estás jugando bien, tú sientes confianza, que no importa contra quien estés jugando, tú lo haces y bien, aquí no hay ningún miedo, tú caminas y tu expresión de cara es de confianza. Tú esperas tener éxito y debes adoptar una actitud ganadora, tus instintos, tu intuición son para hacer las cosas bien, en el tiempo justo y si tú te has preparado, vas a hacer la jugada, esta confianza te admite saber que tú vas a lograr lo que tú quieres.

3) Enfocado. Tú estás totalmente absorto en este momento. Tú no tienes memoria del pasado, tampoco del futuro, tú estás metido aquí. En lo único que te concentras es en la jugada que vas a hacer. Tú te olvidas de cualquier cosa que suceda a tu alrededor, como un niño que está jugando con sus juguetes, estás absorto en este momento, nada te puede quitar del enfocamiento que tú tienes. No tienes noción de tiempo, todo lo haces de una manera muy fácil, con gran precisión. Teniendo este momento, es un regalo para que hagas las grandes jugadas.

4) Con facilidad. Las jugadas las haces sin ningún esfuerzo, todos tus movimientos son fáciles. Tu estado en la mente es para hacer grandes cosas sin esfuerzo, tu mente y tu cuerpo trabajan en perfecta unión. Parece que lo que haces es muy simple, aún cuando las tareas sean difíciles.

5) Automático. No hay ninguna interferencia entre tus pensamientos o emociones, las jugadas las haces porque tienen que pasar, sin protesta y sin consentimiento, tú eres un piloto automático, solamente estás reaccionando del modo más simple. No hay ningún pensamiento consciente, tú vas directamente sobre tus instintos, tú piensas menos y lo logras, con los reflejos que aprendiste en las prácticas.

6) Alegría. Cuando tú te estás desenvolviendo, cuando estás haciendo la jugada, la alegría que gozas no es comparable a ninguna cosa, tu jugada es pura y delicadamente inocente. Cualquiera puede ver en tus ojos la satisfacción que el beisbol te da a ti. Tú sientes que el beisbol es sólo para que tú lo domines.

7) Control. Tú sientes que estás en control de la jugada y lo que tú piensas y quieres lo vas a ser. Tú tienes dominio sobre tus emociones y las controlas. Cuando tú estás haciendo esto eres el único capaz de hacerlo y sientes el dominio sobre el beisbol. Las grandes cosas seguro que las haces. La autoridad es tuya, de nadie más.

 

El éxito en el beisbol requiere que tu mente y tu cuerpo sean los de un beisbolista, que tengas la mente clara de lo que tú te estás esforzando por hacer, si tú has tenido éxitos anteriores, ahora también los tendrás.

Qué difícil es para el que se inicia en alguna técnica en el beisbol, estar en un juego con casa llena y le mandan un roletazo y se le va la pelota, esto me sucedió cuando yo estaba en sexto año de primaria, jugaba yo el short stop delante de todas mis compañeros se me fue un roletazo, qué pena sentí, andaba yo detrás de una de mis compañeras, quería yo que fuera mi novia, jamás me atreví a hablar con ella por este error, nunca se me ha olvidado, pero doy gracias a la naturaleza que tuve ese fracaso porque siempre en los juegos de los años posteriores, me acordaba yo de esto y me pensaba, esto no me va a volver a suceder y cuando había corredores embasados en juegos apretados y que tuvieran en base las carreras del gane, yo siempre pensaba:

- Que me venga a mi el roletazo o la línea, o el fly, difícil, para que yo haga un agarradón”.  Había otros jugadores que en los momento apurados tenían miedo a batear y ser ponchados o que les llegara la pelota.

El jugador de beisbol debe tener muy agudizada la mente, ser muy inteligente, haber pasado por muchos fracasos, porque cada uno de estos se debe de tomar no como fracaso, sino como una experiencia más para perfeccionar el futuro, uno debe ser vencedor mentalmente para que en la vida práctica también sea así.

El jugador de beisbol, nunca debe estar esperando un milagro del cielo ni pedirlo, en momentos apurados; yo aprendí que si se había entrenado bien, si se había practicado mentalmente, esto me daba la confianza para hacer la jugada o la bateada en el momento necesario.  Qué bonito es ser héroe de un juego difícil, esto es especialmente grande.

El jugador de beisbol, el que está en el campo, diariamente aprende cosas nuevas, tiene errores, tiene agarradas, batea bien, lo ponchan; el jugador debe tener en cuenta todo esto, no siempre va a ser todo bueno, ni va a ser todo malo, los grandes dotados para este deporte, tienen más actuaciones buenas, tienen más bateo bueno que malo.

En la actualidad en lo que más caen los muchachos es en las drogas, el alcoholismo y mujeres negativas, sobre todo las bonitas, cuánto hace un hombre para socorrer la vanidad de ellas, a cuánto tiene que ser sometido y más en nuestro ambiente latinoamericano que el jugador es de cuna humilde, que todo el tiempo ha jugado beisbol que no tiene la suficiente educación en la escuela y que cuando se ven llenos de dinero y fama, se ven arrastrados por drogas, alcoholismo, mujeres y cómo me acuerdo del libro de mi amigo Miguel “Becerril” Fernández, leí su libro y alguien que le había escrito decía así:

- Entre el jugador de beisbol y las Ligas Mayores, se interpusieron el alcoholismo y las mujeres.

Cuánta verdad encierra todo esto y sólo el amor, la entrega, la inteligencia, la formación por los padres y la estimación de sí mismo, es lo que hace seguir un camino recto hacia el éxito del beisbol, solamente jugándolo con alegría, con felicidad, extasiándose de esto y que debe ser más grande el amor por el beisbol, que por drogas, por alcoholismo y por mujeres, es como se llega al éxito.  Cuando el jugador llega al pináculo de la fama, la cosa no es llegar, la cosa es permanecer, ser constante, perpetuarse.

La vida del beisbolista es tan corta, que generalmente a los 38 años, comienza el derrumbe del jugador.

Después de esta edad hay muchísimo jugador, (los poco inteligentes) que caen en el alcoholismo o drogas, para este momento pienso que deben de tener una familia cimentada y dedicarse a ellos por completo, es el remanso que da la paz al hombre, pocos son los que siguen dentro del beisbol, como managers, directivos y asesores.

O buscar otro aliciente positivo que evite al jugador caer en la depresión, que muy frecuentemente tiene la generalidad de las personas.

Sammy Sosa, Cubs 2003

Hay grandes estrellas como Sammy Sosa, y muchas más que han tenido brillantez en su carrera de beisbol, pero para llegar a esto incluyen características muy especiales como una profunda concentración en los juegos, su desempeño es brillante, tienen alegría en sus emociones, un gran sentido de la maestría, una trascendencia ilimitada, hoy los beisbolistas le llaman la zona y lo mismo los psicólogos.

Todos los beisbolistas se esfuerzan para ser vencedores y sólo la habilidad mental, el entrenamiento, la disciplina son capaces de darle a un jugador una posición encumbrada.

La zona es la esencia, el pináculo de la experiencia beisbolística, esto revela que los juegos son el lugar en donde se desarrolla un drama con muchísima trascendencia, entre el manager, coach, compañeros y público, se juntan para lograr una maravillosa felicidad.

La zona nos revela la motivación humana, su desarrollo y potencia.

La psicología del beisbol se junta a las técnicas del beisbol profesional, para desarrollarlo a su máximo, y con esto se demuestra que un conocimiento juega una parte esencial en este deporte, el término de la zona es bastante nuevo desarrollado en la cultura del deporte, pudiera ser que tuviera unos veinte años, y ya tiene un lugar en la definición de los diccionarios y puede ser llamado, la imagen de lo supernatural tiene significación de un estado alterado del conocimiento y algunos dicen que, cuando el beisbolista la tiene es que está jugando fuera de la conciencia.

Otros tienen el concepto de que es un sentimiento místico, que en ocasiones eleva la acción al nivel de magia y en ese nivel especial, todos los pronósticos de las cosas pueden pasar y algunos dicen, aquí las premoniciones podrían ser consistentemente correctas.

En nuestra época los beisbolistas hablan de la zona, pero raramente ellos persiguen sus implicaciones.

La zona es la esencia de la experiencia beisbolista y esos momentos están yendo detrás de ti mismo, es la fascinación que soporta al beisbolista, esta zona es una realidad profunda, algunos jugadores en el campo cuando están actuando en esta zona, nos parece que son magos, pues pueden hacer agarradas extraordinarias y batear jomrones.

La zona es uno de los más grandes secretos del beisbolista, hay un cierto punto de unidad entre el beisbolista y el mundo, es decir tiene un apareamiento magnético de armonía y conciencia, el descubrir esta zona hace exhalar profundamente, el que ha llegado a este momento, se queda perplejo, es un momento de deslumbramiento, cuando todo el cuerpo y mente juntos destrozan los límites de las posibilidades; y en este momento de intuición, cada cosa parece volverse oro.

La fascinación de esta zona en el beisbol, en general puede ser debida en parte al menos a las posibilidades que revelan energía, fuerza y flexibilidad del organismo cuando son liberadas de la neurología y psicología y así vemos jugadas extraordinarias de beisbolistas que pisan esta área.

Los jugadores del beisbol, saben de la importancia del foco mental y ellos de muchas maneras o métodos tratan de conseguirlo, la concentración es esencial, como la habilidad física, la técnica y el conocimiento del juego.

El calentamiento, no sólo es para aflojar el cuerpo sino también para enfocar el cerebro.

Hay algunos jugadores que para alcanzar esta zona hacen un ritual como el rezar, persignarse, etc., y este es parte de la preparación mental para ir a jugar y evitar la ansiedad antes de los juegos.

La tarea del psicólogo en el beisbol está claramente definida para aumentar las jugadas buenas, hay algunos beisbolistas que han ocupado durante muchos años a psicólogos para que los ayuden a encontrar la zona.

Sería muy bonito embotellar la zona y tomársela, pero esto no puede hacerse.

Cuando el conocimiento y el cuerpo de una persona son estirados a sus límites en perseguimiento de una meta con valor, sin el cultivo de la disciplina o la habilidad, los potenciales pueden quedarse vacíos.

La visualización, la meditación, el asesoramiento, la relajación progresiva la concentración y otras técnicas de la psicología del deporte, pueden ayudar a desarrollar la zona.

Tú no puedes encontrar la zona en un acto de voluntad, tú solamente puedes preparar el campo para que te llegue, la zona no es producto del esfuerzo, así que nosotros nos preguntamos cómo preparamos el campo, qué clase de esfuerzos detrás de la propia conciencia se necesitan, la contestación es muy sutil, al menos para el ego.

Llegar a la zona depende del cultivo de tres componentes:

Ø      Habilidad

Ø      Emoción

Ø      Inmersión

Y algunos agregan y la fluidez de la experiencia.

Puebla, Pue., 19 de agosto de 2005

                     

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