MI CEREBRO EN EL BEISBOL

Música: Polka Andrómeda

 

 

20) ENSEÑANDO LA PSICOLOGÍA DEL PITCHEO

El Pitcheo es el aspecto más importante del juego

 Por Michael K. Matulia

 August 1997 – Present; Athletic Director and Head Baseball

Coach. Lake-Sumter Community College, Leesburg, Florida.

 September 1997 – November 1999. Associate Scout.

Arizona Diamondbacks Baseball Club, Inc.

Leesburg, Florida.

(Más acerca de su Curriculum)

Traducido por el Dr. Jaime Cervantes Pérez para incluirlo en su libro “Mi Cerebro en el Beisbol” …”Me pareció extraordinario este artículo ya que concordaba exactamente con lo que yo había escrito en este libro”…

 

 Un staff de pitcheo dominador puede hacer la diferencia en determinar el éxito del equipo.  La práctica y la maestría de los elementos físicos del pitcheo mejoran las habilidades mecánicas, pero desarrollando los aspectos psicológicos del pitcheo pueden mejorar la total concentración de los pitcheres. La concentración del pitcher es directamente relacionada a su control, confianza y éxito.

La llave de los aspectos psicológicos del pitcheo, incluyen el entendimiento personal del pitcheo, fuerza y debilidad, también como el desarrollo de las siguientes áreas:

1)     El Pitcher exitoso continuará mejorando sus esfuerzos y trabajos sobre las debilidades en la práctica y durante las sesiones en privado.

El coach debe estar consciente de qué tipo de pitcher está manejando. ¿Un pitcher de fuerza? ¿Un pitcher de control? ¿Un pitcher curvero? Una vez que ha determinado el tipo de pitcher, el coach empieza a trabajar hacia su potencial y mejorando sus áreas débiles.

Por ejemplo un pitcher que tira en los 80’s, no es un pitcher de fuerza. Este tipo de pitcher deberá contar con un buen control, desarrollando una buena curva y establecer la habilidad a cambios rápidos de velocidad con sus pinchadas.

El pitcher que tira duro de 85 a 90 mph, pondrá más énfasis en el uso de su pelota rápida. Y debe desarrollar una buena curva o un cambio. Cuando esté detrás de la cuenta, estos pitcheres usarán su pelota rápida para incomodar al bateador al tiempo de batearle a la pelota

2)     Desarrollo de la disciplina mental.

Un pitcher debe tener el control de sus pensamientos, emociones y acciones a través del juego. Los pitcheres deberán hacerlo con lo de su rutina, no importa qué pase durante el juego. Ellos no pueden improvisar durante el juego, ellos necesitan tener control y un plan claro sobre cada pitcheada. Los pitcheres deberán estar siempre con control ya que los bateadores pueden solamente reaccionar a la pitcheada que les ha sido enviada. El pitcher no puede admitir una situación de intimidación y sólo tendrá oportunidad de pitchear con un propio control y confianza. Algunos ejemplos de distracciones que pueden afectar mentalmente al pitcher son:

a)     Condiciones del ambiente: como la lluvia, el viento, el calor, etc., ruidos del público, un montículo deforme, mal hecho y pobremente mantenido.

b)     Las situaciones del juego tales como: un bateador que pide tiempo, un corredor que esté amagando para robarse la base, que el umpire marque mal sus pitcheadas, un compañero de equipo que haga errores, una pitcheada mal hecha que resulte en una base por hit o bien que el coach vaya hasta el montículo.

Estas situaciones pueden afectar mentalmente al pitcher  y como resultado nos da una concentración pobre.

El pitcher quien es preparado para manejar estas situaciones ya lo ha hecho durante la práctica en situaciones similares y mentalmente ya está educado para manejar estas situaciones de distracción. El pitcher deberá estar en control y hábil para pitchear en una variedad de situaciones adversas.

3)     La habilidad para conseguir metas y tomar los pasos necesarios para lograr los fines.

Todos los atletas tienen metas para ellos mismos, pero realmente los grandes atletas trabajan duro para alcanzar estas metas. Cuando los pitcheres practican deberán establecer metas específicas que ellos tratarán de complementarlas. La práctica de pitcheo deberá ser más que una exhibición de trabajo.

Algunas metas específicas pueden ser:

-          Trabajando con ritmo y balance

-          Trabajando sobre una rutina y realizarla

-          Trabajando en tirar justo al blanco deseado

-          Pitcheando con el máximo esfuerzo

-          Pitcheando en diferentes situaciones y usar una variedad de pitcheadas

-          Trabajando con ciertos ejercicios que especifican la habilidad de visualización con  un bateador imaginario

Colocando metas antes de las sesiones de práctica, pueden aumentar la actuación en la práctica y ayudar en el desarrollo de los buenos hábitos de trabajo en los pitcheres, mantener la concentración y colocar el tono de las actuaciones.

Las preparaciones también se harán en el juego con metas.

Colocando estos tipos de metas y continuándolas se logrará una óptima actuación.

4)     Entendiendo un camino positivo para lidiar con una adversidad o bien un éxito.

Todos los pitcheres son competitivos por naturaleza y deben aprender a tratar con el éxito o con el fracaso, hacer ajustes y tomando responsabilidades de sus actuaciones. Cuando el pitcher esté en problemas, no deberá resolver pitchear con fuerza, ellos deberán mantener la pitcheada con la misma confianza y sin complicaciones de nerviosismo. Tratando de tirar duro tiende a producir tensión y los pitcheres normalmente pierden el control y la eficiencia de sus movimientos, y el brazo de pitchear es más lento, o tratando de hacer pitcheadas perfectas, es otro lado negativo. El pitcher debe poner la pelota donde el catcher y él crean que es lo conveniente.

A los Pitcheres se necesita enseñárseles que no necesariamente necesitan ponchar al bateador, pues con sacar roletazos o elevados se consiguen los resultados deseados. Los coaches necesitan mirar estos signos y ponerles énfasis en la importancia de hacer buenas pitcheadas, alcanzando el blanco que se quiere y alcanzar lo que ellos pensaron en pitchar. Los pitcheres exitosos no necesitan decirle de estos ejemplos, sin embargo a ellos se les tendrá que recordar que nunca van a sentirse satisfechos con la actuación. El pitcher exitoso siempre deberá buscar mejorar y aprender más y siempre verá por mejorar una particular pitcheada.

5) Preparando y desarrollando un plan en el juego.

Conseguir que los pitcheres estén listos para pitchear es un proceso en marcha que requiere una mirada para lograr su trabajo.

El pitcher deberá pensar en un plan antes del juego. Los coaches deberán platicar con el pitcher para revisar los reportes del scout, las tendencias del bateador y cómo pitchear en una variedad de situaciones. Revisando las defensas específicas y levantando las jugadas, también ayudarán en esta preparación.

En el bullpen el pitcher deberá ir a través de su rutina antes del juego para preparar el cuerpo y calentar el brazo, estirarse y carreras cortas. Los pitcheres deberán usar también este tiempo para practicar lo que harán sobre la loma de pitcheo y usar sus pitcheadas, encontrando una zona de comodidad, concentrarse sobre lo que van a hacer, usando un buen ánimo.

Esta rutina es por consiguiente complementada, asegurándose que las últimas pitcheadas de calentamiento del brazo son lanzadas a la velocidad del juego o similares a las primeras pitchadas del primer inning, visualizando los mecanismos y esto ayudará en la preparación y reforzará la total concentración sobre el proceso del pitcheo.

6)     Desarrollando un camino de confianza para pitchear.

Este camino es complementado por la concentración sobre la ejecución, más que sobre el resultado. Un camino positivo para pitchar es esencial para cualquier buena actuación. Siendo hábil para tomarlo del bullpen al juego, es uno de los grandes factores del éxito de pitcheo. Un pitcher exitoso será hábil para tomar lo mejor de su repertorio para el montículo y pitchear con confianza. Él no tendrá ninguna duda tensión o miedo. Este camino es complementado teniendo una confianza total en todas sus pitcheadas y tener habilidad para ganar la batalla. Un pitcher deberá creer que su calentamiento ha sido apropiado y tendrá una amplia oportunidad para prepararse mentalmente para la entrega de la primera pitcheada. Los pitcheres no siempre necesitan lo mejor de su repertorio para tener éxito. En realidad más de los lanzadores pueden dominar al bateador con pitcheadas muy pobres, ya que los bateadores llegan al home muy agresivos y bateando a la primera pitchada. La llave como lo mencionamos anteriormente, es estar con un buen control y pitcheando con confianza.

7)     Estate contento del ritmo del pitcher.

El ritmo es un objetivo primario cuando se trata de desarrollar la consistencia del pitcher, balance y control. La mayoría de los pitcheres tendrán problemas cuando ellos empiecen a trabajar demasiado rápido o empezar a admitir situaciones que los molestan. Una vez que el coach sienta que el pitcher tiene una pérdida de ritmo, es tiempo para que haga un viaje a la loma de pitcheo o bien tiempo de conseguir un relevista. Perdiendo el ritmo es usualmente el primer signo de problemas.

8)     El uso de la habilidad de la visualización.

Para tener éxito el pitcher deberá aprender a visualizar sus mecanismos, el ritmo y control.

Visualizando antes de tirar cada pitcheada es un paso importante para los pitcheres con éxito. ¡Ellos tienen que ser hábiles para ver ellos mismos tirando la pitcheada antes de que ellos la hagan! Los pitcheres tienen que aprender a ser su visualización como parte de su rutina, ellos necesitan desarrollar esta maestría durante la práctica. Esta habilidad pueden complementarla en una gran variedad de modos. El trabajo en el bullpen es un excelente tiempo para trabajar sobre la habilidad de la visualización. El coach puede pedir al pitcher la selección de su pitcheada, el lugar (donde pitchea) y el blanco (en el home plate), para cada vez que tire. Esta respuesta le dará al coach alguna pista acerca si puede desarrollar el pitcher la necesaria habilidad de la visualización.

9)     Desarrollo y uso de las técnicas de relajación.

Las técnicas de la relajación mejoran la actuación, la concentración y la confianza. Aprendiendo a relajarse es una herramienta completa en el proceso del pitcheo que facilita los ajustes necesarios necesitados a través del juego. Usando la respiración controlada, estirándose, o solamente haciendo tiempo para juntar los pensamientos, son técnicas que ayudarán en el proceso de relajación. La llave de las palabras o frases usadas por el coach son de mucha ayuda para el pitcher, para empezar a usar las técnicas de relajación mientras esté pitcheando, como: “Solamente una pitcheada”,  “sencilla y fácil”, “bonita y suelta”, “quédate dentro de ti mismo”, “solamente deja que se haga la pitcheada”, “ve el blanco y déjala ir”; estas son algunas de las frases sugeridas que deben ser usadas por el coach. Estas frases deberán también ser repetidas por el pitcher, como una muestra de relajación, y por consiguiente facilitando el proceso y ayuda del pitcher para que él mismo tenga control.

10) Desarrollando una técnica para valorar una actuación.

Este aspecto ayudará en enseñar a los pitcheres para evaluar constructivamente que están haciendo ellos, ya sea en el juego o en la práctica. La mayoría de los pitcheres tienen dificultad en evaluar sus actuaciones personales, de un modo que se ayuden para mejorar en sus juegos. No es muy común para los pitcheres solamente ver las cosas buenas y los resultados tales como el ERA (Porcentaje ganados, perdidos y salvados), hits recibidos, bases por bolas y número de ponchados. Estos resultados no dan un cuadro claro de qué pasó durante el juego y el estado actual y lo que pasó durante estos juegos.

Más de los pitcheres se ven ellos mismos como buenos pitcheres y el resto del equipo haciendo errores o no anotando carreras, como la razón primaria en sus fracasos. El coach deberá estar consciente de estas situaciones y tendrá un plan para sentarse junto al pitcher entre los innings para discutir qué es lo que quieren que ocurra, más que lo que está pasando. Un buen pitcher deberá ser hábil para valorar todas estas cosas y ganar control de sus emociones y una vez que tenga el plan aprender a hacer ajustes.

Pitchear es una tarea difícil y aprender a pitchear con actitudes positivas y una psicología bien cimentada en su cerebro, son factores importantes para predecir éxitos. Estas áreas claves le darán habilidad al coach para desarrollar situaciones y ganar lo planeado durante un encuentro y ayudar a reconocer ciertos puntos de énfasis que puedan ayudar en el éxito. Ayudando a los pitcheres en el aspecto psicológico aumentan el desarrollo de una buen actuación.

Puebla, Puebla, 8 de Noviembre de 2003

                                                 

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