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E L O G I O S
JUAN A. MARTÍNEZ DE OSABA Y GOENAGA
(Escritor de la Universidad de Pinar del Río, Cuba
y ganador del Premio Internacional Teobol e Ing. Alejo
Peralta)
…. Te diré que en las aulas hablo de tu
libro y en cuanto Forum estoy. Lo recomiendo, porque lo considero un
esfuerzo primordial para trabajar en la mente de los peloteros, que es
esencial. Te felicito, ahora que casi lo estoy terminando, porque has
logrado despertar mi interés y el de muchos a quienes se lo he
recomendado. Para la pelota de Pinar del Río será trascendental. Sé que
Fuentes lo está utilizando y es necesario que todos los psicólogos lo
interioricen. Al principio, como todo lo nuevo, puede tener cierto
rechazo, pero cuando penetras en él, te das cuenta de su importancia y que
nada puede hacerse mejor para enfrentar a los rivales en el terreno
diario….
Juanito.
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Juan
F. Puello Herrera
Comisionado del Beisbol del Caribe
Estimado
doctor Cervantes:
Fue de grato placer conocerlo
durante mi breve estadía en Monterrey, con motivo de la entronización de
los nuevos inmortales del béisbol mexicano. Tuve la oportunidad de navegar
en el CD que me obsequió que contiene el libro “MI CEREBRO EN EL
BÉISBOL”, encuentro el mismo instructivo, interesante y más que esto
apasionante. Sin lugar a dudas este libro ha sido hecho con una gran
profesionalidad.
Entiendo
que este puede ser de mucha utilidad en las distintas Academias de Béisbol
de la Major League que funcionan en la República Dominicana, por lo que,
lo recomendaré para que sea una fuente permanente de consulta. A estos
fines, si me autoriza le daré su dirección a las diferentes organizaciones
de las Grandes Ligas establecidas en la República Dominicana para que lo
contacten.
Con
sentimientos de afecto, le saludo.
Atentamente
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El
Sr. Jorge Fuentes, Director del Beisbol en Pinar del Río
(Gran
personaje dentro del Beisbol Cubano y mundial que fue manager del Equipo
Cuba de 1987 a 1997, teniendo como campeón mundial al Equipo Cubano todos
estos años, campeón Olímpico en Barcelona y Atlanta, campeones
Panamericanos y Centroamericanos, es el hombre que ha tenido más
campeonatos para Cuba a nivel mundial)
se levantó
y me dijo:
- He
caminado por todo el mundo y nunca había visto un libro de beisbol como
este, lo felicito a usted. Y hay que repartirlo de inmediato a todos los
Municipios.
(Cuba tiene 14 Provincias
y 169 Municipios)
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SR. RAÚL
GONZÁLEZ
PRESIDENTE
DE LA LIGA MEXICANA DE BEISBOL DE VERANO.
(Campeón en los Juegos
Olímpicos 1984 en Los Ángeles , de marcha en 50 kilómetros)
Me encontré en el Aeropuerto de la Ciudad de México
al Sr. Raúl González y me dijo:
-
Dr. me gustó tu libro Mi Cerebro en el Beisbol, lo publicaremos
antes de diciembre de 2003.
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JUAN A. MARTÍNEZ DE OSABA Y GOENAGA
(Escritor de la Universidad de Pinar del Río, Cuba
y ganador del Premio Internacional Teobol e Ing. Alejo
Peralta)
ALMANAQUE DEPORTIVO
PARTE I
(Publicado en Radio Guamá
La Señal Sonora de la Familia Pinareña de Cuba)
http://www.rguama.co.cu/
6 de Enero de 2004.
Por Juan Antonio Martínez de
Osaba y Goenaga.
El comentario de hoy es especial. No me referiré a
mi vida en la pelota ni a ningún cubano o jugador de otra latitud. Ni
analizaré hechos pimentosos como esperan cada semana. Rindo homenaje a un
colega en el más estricto sentido de la palabra, que nació y vive en
México hace más de seis décadas y lleva beisbol por sangre: el Doctor
Jaime Cervantes.
Eminente cirujano de tórax y abdomen, doctorado en
célebres universidades de Estados Unidos, nos hizo el honor de visitarnos,
a raíz de la Copa Mundial en La Habana. Se entrevistó con personalidades
cubanas y del mundo del beisbol. Recibió y dejó experiencias en nuestra
bella Isla.
Invitado a impartir Conferencia Magistral en la
Facultad "Nancy Uranga" pinareña, no escatimó esfuerzos ni recursos de
vasta inteligencia, para traernos su valioso libro Mi cerebro en el
Beisbol. Visita amena.
Conversamos de boleros, danzones, el son, mariachis,
tequila y de Cantinflas, con sencillez de amigos. Huella que nos regaló.
Pero hubo mucho más.
Autoridades y personalidades del deporte
vueltabajero compartimos conocimientos con quien desea hacer imperecedera
la pelota; razón que nos une. Atenciones recíprocas, cordiales y humildad
extrema en el conferencista, crearon lazos indisolubles de hermandad a
través de nuestro Deporte Nacional, nacido en Estados unidos y apropiado
por los cubanos.
La noche antes me sorprendió con su visita a casa.
Conversamos largo y tendido. Intercambiamos libros. De su mano recibí obra
cumbre; él mi modesto El Niño Linares. Sin barreras intelectualoides ni
autosuficiencias estériles. Empatía momentánea. Al instante supe que
estaba ante un hombre poseído, como yo, por el beisbol. Su libro vino en
soporte digital, el mío tal y como se publicó en Cuba.
A la mañana siguiente, antes de dictar la
conferencia, nos vimos en las oficinas del Decanato. Sorprendió comentando
casi dos capítulos de mi libro, entregados a altas horas de la noche. Lo
admiré más. No sé si alabó por deferencia, pero es hombre de honor y
honor me hizo destacándolo.
Vayamos al suyo. No lo encontrarán en las librerías,
está para el mundo en su página web. Puede poseerlo quien lo desee; la
mejor forma de cumplirle. No es de solo lectura. Hay que estudiarlo y
aplicar sus enseñanzas. Recorre peregrinar beisbolero de su país y los
fundadores, con ejemplos concretos, para penetrar en interioridades de la
mente del jugador.
Desde su óptica, que es la nuestra, la pelota no es
solo para batear, coger, correr y tirar a las bases. Deporte netamente
intelectual, hay que pensarlo. Quien no lo haga, estará al margen de su
esencia, vienen errores mentales, más costosos que los mecánicos. Algunos
le llaman "ajedrez de los deportes de conjunto..."
Con enfoques psicológicos de no frecuente uso,
pudiera parecer que el libro se nos aleja; todo lo contrario. La pericia
de quien firma, lo acerca a cualquier amante y jugador. Solo hay que
pensarlo y para eso tenemos la inteligencia, aunque no siempre la
apliquemos con igual sentido ni intensidad.
Amplio espacio dedica a la necesaria concentración.
Con ejemplos, nos demuestra que pelotero desconcentrado está fuera de
foco, o sea, se sale de su cometido y cae en pecado mortal. Otros bien
concentrados aprovecharán la laguna. Hace bien en recordarnos a nuestro
Adolfo Luque, "El Habana Perfecto", cuando pedía a sus pupilos atender la
jugada que tenían delante, no la del último inning.
Sabe que las batallas se ganan antes de hacerlas,
como decía Napoleón. Por eso recomienda estrecha relación
manager-jugadores en sesiones de recreación, para conocerse más y mejor.
Si es posible, entre familias que son sus propias familias, porque eso es
el beisbol.
El Dr. Cervantes aconseja, entre otros, juegos como
"La bolsa de lentejas", para compenetrarse de forma amena y sana,
trabajando en círculos. Pareciera cosa de muchachos; la profundidad del
mensaje nos dice que no hay mejor manera de unirse y limar posibles
asperezas.
Es obra para leer. Volveremos a ella.
Fue un trabajo para Uds., del profesor Juan Antonio Martínez de
Osaba y Goenaga.
ALMANAQUE
DEPORTIVO.
PARTE II
10 de enero de 2004.
Promesa es deuda. Hoy, atropellado de
tiempo, concluyo el análisis de la semana anterior. Lástima no contar con
más espacio, pero no me cansaré de difundir la obra cosmopolita del Dr.
Jaime Cervantes. La considero útil de verdad, sin lisonjas estériles.
En Mi cerebro en el béisbol, se
dedica amplio espacio al proceso de concentración y relajación del
deportista. Tales consejos no solo son para el béisbol. Lo novedoso
estriba en cómo hacerlo en este deporte, dada sus particularidades físicas
e intelectuales.
La oxigenación de los pulmones es
imprescindible para rendir buena faena. Si interioriza la obra del amigo
mexicano, sabrá cómo hacerlo adecuadamente, sin confundir respiración con
relajación; la segunda puede desconcentrarnos y hacer que perdamos el
foco, o sea, donde está la pelota y se desarrolla el juego.
Con anécdotas de su época de pelotero,
el autor nos demuestra cómo debe hacerse la oxigenación, vital para el
control de la mente y el cuerpo. Algunos se burlaban de él cuando
recomendaba respirar profundo al lanzador. Y jugaban entre médicos. Claro,
sin buen nivel cultural es imposible profundizar en tales enseñanzas. Por
fortuna, cualquier jugador nuestro la tiene.
Si el beisbolista está tieso en el
campo -nos dice el autor-, los hombros sostenidos más arriba y los
músculos faciales apretados, no está en la zona ni juega con armonía.
Infinidad de veces los vemos víctimas de la tensión, incapaces del
relajamiento precedente, mucho menos en momentos cumbre. Pocos están
preparados para ello.
No puede quedar a libre albedrío de
cada jugador. Ahí están managers, entrenadores y psicólogos, cada día más
necesarios. Es imprescindible llegar al terreno preparado para enfrentar
cualquier cosa, hasta las inesperadas, que abundan en este fascinante
deporte. Si se lee con detenimiento y aplican las enseñanzas del texto,
sin alardear ni pensar que nos las sabemos todas, estaremos mejor
preparados.
En la conferencia del Dr. Jaime
Cervantes participaron, entre otros, Jorge Fuentes y el Comisionado
Provincial. Aceptación total. De ahí a aplicar recomendaciones va otro
trecho. Los necesarios conocimientos empíricos pueden ser peligrosos, se
separan de la ciencia, no nos permiten avanzar.
Los pinareños contamos con dirección de
lujo. Más temprano que tarde adoptarán tales enseñanzas. A mi juicio, lo
esencial es llevarlas al barrio, a cualquier equipo, desde escolar hasta
el Nacional. Si se hace, veremos resultados que solo pueden ser
favorables.
Tan lejos va en su análisis el autor,
que aconseja utilizar la hipnosis. Cuenta que la creía nociva, pues podía
desconcentrar al jugador y limitaba la necesaria agresividad. Expone
ejemplos fehacientes, donde demuestra que bien dosificada, se juega con
más control y entrega. Ve en ese método, rápido enlace con el mejoramiento
psíquico del atleta. Para quien está en molesto slump, puede ser terapia
salvadora. Favorece la concentración.
Una cosa es utilizarla con dosis que
sugiere el Dr. Cervantes en Mi cerebro en el béisbol y otra
hipnotizar con fines de dopaje, como se ha descubierto últimamente. Si
algo hay que lleve al juego sucio en este libro, no lo he encontrado, y
conste que lo he leído varias veces. Es ajeno a la ética del autor.
A la planificación para el
entrenamiento dedica amplio espacio, lo sabe imprescindible. Recomienda
que cada jugador y la dirección conozcan psicología, para buscar la jugada
perfecta. Permite diagnóstico individualizado de cada pelotero, desde el
comienzo de la temporada. Mejor aún, en los entrenamientos de preparación.
La búsqueda del team work es primordial
en cualquier esfera donde haya grupos de personas con fines comunes.
Imagínese usted un equipo donde cada cual tire para su lado, como los hay,
sin guías ni líderes ni dirección capaz. Sería el caos, jamás lograrían
victorias. Cada hombre debe saber su papel en el juego y cumplirlo a
plenitud, pensando primero en el equipo. Sacrificarse en aras de la
victoria colectiva, es objetivo esencial. Ojalá todos lo pongan en
práctica.
He pretendido resumir amplia y
aglutinadora obra, que desborda conocimientos y deseos de llevar hacia
delante el béisbol en cualquier rincón del mundo; objetivo único. A veces
necesitamos oxigenarnos con libros como este, que pretenden hacernos
mejores.
Si el Dr. Jaime Cervantes se desvive
sugiriendo formas y modos de lograr mejorar el béisbol y logra calar hondo
en quienes lo admiramos, mucho más lejos va, cuando de manera filantrópica
nos demuestra que se puede hacer mucho más con menos recursos. Lo
importante es extraer experiencias positivas de las negativas y alzarse
sobre los errores. He ahí el mensaje.
Quien utilice Mi cerebro en el
béisbol como fuente de trabajo, elevará sus resultados. Se trata de no
seguir contemplando los toros desde la barrera y transformar, mediante
algoritmos conocidos y nuevos, nuestra mentalidad para ganar.
Gracias doctor por su libro. Ojalá
sepamos aprovecharlo en su justa medida. Y también gracias por el
desinterés. En tiempos como los que vive la humanidad, llenos de rencores,
odio, guerras y malos tratos, usted nos ha enseñado que hay corazones
capaces de abrirse y acoger cerebros necesitados del béisbol.
Fue un trabajo para Uds., del profesor
Juan Antonio Martínez de Osaba y Goenaga.
Puebla,
Pue., 15 de Enero de 2004 |