“THE HOT TAMAL CIRCUIT”
(EL CIRCUITO DEL TAMAL CALIENTE)
Parte III
Por el Dr.
Jaime Cervantes Pérez.

El
Circuito del Tamal Caliente por Kyle Crichton
Esta es una fotografía de cómo se veían las tribunas repletas de
fanáticos del Béisbol y así eran siempre las entradas en el Parque Delta,
llamado posteriormente Parque del Seguro Social.
Foto superior izquierda: se observa a Jorge Pasquel a la derecha,
nerviosamente mordiéndose las uñas y sonriendo satisfecho, mientras Mickey
Owen fugitivo de los Dodgers de Brooklyn telefonea a New York recién acabado
de llegar a México y firma en la Liga de Pasquel, el otro hombre parado es
un periodista Mexicano.
Foto superior derecha: Frank Scalzi, anteriormente jugador del
Gigantes de New York posan junto a su esposa, frente a su apartamento. A
Scalzi y a otros jugadores se les han dado cómodos y modernos apartamentos.
Pasquel paga la renta y es un empresario muy liberal.
En el anuncio de abajo dice: El béisbol mexicano causa un dolor muy
grande a los magnates de la Ligas Mayores y es para los jugadores
americanos un largo peregrinaje para cruzar la frontera.
Pero sigamos con la
traducción del artículo del Sr. Kyle Crichton, quien para escribirlo vivió
aquí mismo.
"¿Y qué hay acerca de las
apuestas y el gangsterismo?
Aquí en América hay reportes
persistentes de que en México el béisbol es usualmente una excusa para las
apuestas, ya que los juegos son arreglados previamente. Esta sugerencia es
repugnante a cualquier americano decente, y por lo que nosotros vimos e
investigamos arduamente, esta sugerencia no tiene ningún sentido. Aquí no
hay apuestas abiertas en los parques de béisbol, ni tampoco grupos de
estafadores como son vistos detrás de la tercera base en cualquier parque de
América.
También hay cargos de que el
béisbol en México es un negocio de sindicatos, porque Jorge Pasquel es
propietario o tiene intereses en todos los equipos de la Liga. Sin embargo,
cuando he platicado con los propietarios de varios equipos estos han
desmentido la ingerencia de Pasquel. Ellos están muy orgullosos de su
organización y cada uno determinado a ganar el campeonato. Pasquel toma
mucho cuidado de no sobrecargar a su equipo Veracruz de muchas estrellas.
Los mexicanos miran con horror la posibilidad de cualquier trampa en su
deporte.
- ¡Tú nunca has oído de algún
escándalo de apuestas de dinero en los toros, en el fútbol soccer o en el
box aquí! ¿Oh sí?- , nos preguntan con los ojos relampagueando. Tomaron la
pregunta, acerca del sindicato del béisbol, muy fuerte, como si fuera una
duda de su integridad. Por suerte no podemos decir que Pasquel estuviera en
peligro si es que hubiera algún indicio de manipulación del béisbol de la
Liga Mexicana.
Para la Liga Mexicana de
béisbol su cruz es Jorge Pasquel, que tiene un carácter muy especial. A los
38 años es un hombre vigoroso, con ideas muy sólidas acerca del futuro del
béisbol.
En su sofisticada casa de la
Av. Hamburgo tiene una estatua de Napoleón, colocada en la sala de
recepción. Admite haber leído 25 libros sobre la vida de Napoleón, quien ha
ejercido una gran influencia en su vida; esto puede contar por un momento en
su carrera. Aunque no está viejo, él es el jefe de la familia; vive con su
madre, su hermano Mario, su hermana Rosario, el esposo de ésta y sus dos
niños. Otra hermana está casada y vive en Puebla, en otra de las fabulosas
mansiones de los Pasquel. La casa principal de la familia está en Veracruz y
hay otro establecimiento en Nuevo Laredo, donde su hermano Bernardo y
Alfonso viven. Gerardo tiene un rancho cerca de Torreón.
El caso de Vernon Stephens es
doloroso para Jorge, porque Vernon había entrado a la casa de Jorge como un
invitado especial. Jorge dice que va a demandar a Vernon por ruptura de
contrato: "lo voy a demandar siempre, sólo va a descansar cuando se muera".
Jorge estaba hablando por
teléfono a New York cuando los reporteros le hablaron sobre la sensacional
noticia de la llegada de Mickey Owens. Este caso era un desastre para el
béisbol americano y causaba mucho resentimiento de los jugadores americanos
contra los dueños de los equipos pues sus contratos siempre estaban a favor
de los dueños americanos. El jugador estaba amarrado de por vida y cuando
firmaba era para su club, sin poder escoger otro.
Debe admitirse que sin este
contrato era imposible ingresar al béisbol. Irónicamente es posible que
Pasquel perdiera la demanda en contra de Stephens por daños y en mayo
Stephens todavía no regresaba el dinero que le había adelantado Pasquel.
Por estas fechas los salarios
americanos para los jugadores ya se habían hecho públicos. Luis Olmos había
hecho un contrato con el Brooklyn por 7,500 dólares.
Nosotros hablamos con Maglie
en Puebla, donde él y su esposa estaban instalados en una suite del mejor
hotel. Maglie estaba muy contento de su suerte y decía:
- "Tengo 29 años y ha sido
muy duro llegar a las Ligas Mayores; yo había ganado 5 juegos seguidos para
ellos, y al finalizar la pasada temporada me vine. Al empezar esta primavera
les escribí y no me contestaron, les escribí acerca de un nuevo contrato y
ellos finalmente me ofrecieron muy poco de aumento. Cuando ellos oyeron de
mi contrato con la Liga Mexicana, aumentaron a 8,000 dólares. Ya tengo aquí
un contrato por 3 años, pero si yo no la hago aquí y mi contrato se acaba
para el primer año, es mejor que se acabe todo de béisbol, que regresar con
los Gigantes.
A Pasquel le han enviado
muchísimas cartas jugadores americanos, pidiéndole venir a jugar a México, y
también muchas de jugadores amateurs y de las ligas menores que no tienen
oportunidad en la Liga Mexicana. Nosotros somos testigos de algunas cartas
de las estrellas de las Ligas Mayores. Los jugadores sienten que juegan
béisbol por necesidad y sienten que deben hacerlo por un buen contrato a
cambio de sus servicios.
Si un ingeniero puede ir a
construir un puente a Egipto o a Rusia por un buen contrato, los jugadores
no ven por qué no pueden ir a jugar a México por mejor dinero. No ven en
ello ninguna traición a Estados Unidos.
Los mexicanos son capaces de
entender nuestra sicología en la batalla entre Pasquel y las grandes Ligas.
El béisbol es nuestro deporte nacional y para los mexicanos nosotros somos
el orgullo. Deberíamos ser lo suficientemente inteligentes para agarrar las
ofertas de Pasquel, pues en Estados Unidos en lugar de hacerlos sentir bien,
les hemos fabricado un huracán de insultos, boicots y recriminaciones.
Los mexicanos saben qué pasa
en el béisbol de su país. Cada día, los periódicos como "El Excelsior" y "El
Universal" tienen más noticias de béisbol que ningún otro periódico en
América. Se dice que "La Afición" es el único periódico de deportes en el
mundo.
La pasión por el béisbol en
México probablemente producirá muy pronto jugadores finos, y la fuente de la
Liga Mexicana son los jugadores americanos negros, los cubanos y
portorriqueños. Hay también americanos blancos, comienzan a destacar
jugadores mexicanos con mucho talento, como Magallón del San Luis Potosí y
Bache un shortstop muy elegante. La Mala Torres, right fielder del
Monterrey, es un bateador hitero con un swing muy especial; se dice que es
el mejor brazo de la liga.
Cuando nosotros preguntamos
si los jugadores mexicanos no resentían el influjo de los jugadores
americanos, los mexicanos nos contestaban con satisfacción.
- Los jugadores mexicanos
están muy satisfechos del éxito del béisbol de aquí, ya que se les ha
aumentado su salario hasta el 400%. El hockey es un juego popular en América
y casi todos los jugadores son canadienses ¿Ustedes resienten eso?
El contratar jugadores no ha
sido de un sólo lado. Joe Cambria, buscador del Washington, ha pirateado
prospectos para el norte. Los mexicanos sienten que el comisionado Chandler
es poco lógico cuando objeta que los buscadores mexicanos buscan a los
jugadores americanos y le da la bienvenida a Vernon Stephens con los brazos
abiertos, aún cuando él ha roto un contrato en México. Pero el resentimiento
más grande es contra Clark Griffith, del "Washington Senators", quien por
años ha sido el monopolista mayor de jugadores latinoamericanos.
Cuando Griffith dio la
bienvenida a la agitación contra los mexicanos, diciendo que podían ser
demandados por tratar de que los jugadores americanos no cumplieran su
contrato con el béisbol americano -cosa que está fuera de la Ley-, los
mexicanos se rieron hasta la histeria. Ellos señalaron que Griffith, Connie
Mack y Johnson formaron la Liga Americana pirateando en la Liga Nacional,
con una batalla en la cual los contratos -derechos o chuecos- fueron
repudiados. Ellos también recalcan cómo los contratos fueron burlados en la
famosa guerra de la Liga Federal, de 20 años atrás, y anotados en el
conflicto presente entre las Ligas Profesionales de Fútbol Americano. Muchas
cosas estuvieron pasando por la santidad del contrato.
El punto cardinal de la
discusión es que el béisbol de México se quedará; los cuadrangulares o "homeruns"
hacen que el público se ponga histérico, igual que en el estadio Yankee, y
el equipo completo va en masa al home para felicitar al jomronero cuando
llega y el ampayer declara homerun.
Dos de los mejores ampayers
son el Chino Atan y Amado Maestri, que son cubanos.
Maestri hizo su reputación
años atrás, al ignorar insultos en el campo. Al finalizar el juego, ya fuera
del campo se peleaba con el ofensor, jugador o fanático.
Desde el punto de vista del
jugador, México no es todo, duraznos con crema. La altura de México y Puebla
tiene un efecto malo sobre los jugadores y especialmente sobre sus esposas.
La mayoría de los visitantes enferman de disentería, por no tener cuidado al
comer verduras frescas y beber agua contaminada.
(Aquí conviene aclarar que
cuando va una persona lejos de su país, se encuentra que las bacterias
existentes en esos lugares son diferentes a las que está acostumbrado su
cuerpo. Las bacterias intestinales a que estaban acostumbrados los
americanos eran un poco diferentes a las que comían con sus alimentos
mexicanos, por lo que antes de adaptar sus intestinos al nuevo tipo de
bacterias tuvieron que sufrir algunas crisis diarreicas. Igual le pasa a un
mexicano si se va a Brasil: las bacterias también son un poco diferentes y
los alimentos les enfermarán un poco, hasta que su cuerpo se adapte. Esto es
exactamente lo que les pasaba a los americanos, quienes ignoraban esto desde
el punto de vista médico, además de que sí había un poco de insalubridad en
el agua.
Los parques de béisbol son
primitivos y el campo muy mal cuidado en comparación con los de las Ligas
Mayores. Los pitchers dicen que su curva no quiebra en las ciudades de gran
altura. En Tampico, que está al nivel del mar, con clima muy húmedo y
caliente, los pitchers dicen que es el paraíso para ellos. Por su parte a
los bateadores les encanta cómo viaja la pelota en ciudades con alturas de 7
mil pies, ya que el aire es muy delgado.
Los jugadores con los que
platiqué en México dicen que ellos sienten haber aterrizado en medio de una
mina de oro. Mickey Owen esta considerando ofertas de Cuba y Sudamérica para
el invierno. Ya pagó su granja en Springfield, Missouri, está tratando de
comprar otra y dice:
- Jugando en las Grandes
Ligas no lo hubiera hecho ni en diez años.
Acerca del impuesto que
debían pagar al gobierno de U.S.A., según la ley del Incometax en 1946, se
declara que:
"Los jugadores americanos que
trabajan fuera del país y que reciben paga, no tienen que pagar impuestos en
U.S.A. por todo el año".
En ese período podían viajar
a U.S.A. y hacer negocios sin pagar impuestos.
Viviendo en Estados Unidos,
Roberto Ortiz decía: "Aquí yo pago mis alimentos, casa y taxi y cuando en
invierno me voy a Cuba yo voy quebrado. En cambio en México es diferente.
La procesión de jugadores
americanos a México va a seguir y puede hacerse más fuerte para el siguiente
año, sobre todo ahora que van a abrir nuevos parques. Pasquel decía
orgullosamente:
- Y no se sorprendan si ven
aquí a Ted Williams.
Con Pasquel nada es
sorprendente. Aunque él es amigo del Presidente Manuel Ávila Camacho, éste
no lo respalda y si el Lic. Miguel Alemán es el próximo Presidente, lo más
probable es que el béisbol de México mejore, ya que Alemán y Pasquel
crecieron juntos en Veracruz y son muy amigos.
Pasquel decía:
- Puede ser que hasta Bobby
Feller esté aquí el próximo año-
Si eso pasa la batalla real
estará en su punto y probablemente veremos aquí que los contratos se
romperán en todas direcciones y veremos a los buscadores americanos ser
sacados de los parques mexicanos, tal como hemos visto ser sacados a los
buscadores mexicanos de los parques americanos.
La feliz aristocracia será la
del jugador tomando la experiencia del milenio al menos.
Hasta aquí termina el
artículo escrito por este Sr. Kyle. Pero todavía hay más, mucho más para
hablar de esa gloriosa época que nosotros presenciamos, en la que era una
adoración ir a esos juegos.
La guerra entre el béisbol
Mexicano y el americano era a morir; se tiraban con todo y el único que
nunca se arrodilló a los pies de los directivos americanos fue Jorge Pasquel.
Jorge Pasquel merece un lugar
muy especial. Él fue y ha sido el único que puso a temblar a los americanos
y con ello ayudó a que tuvieran los negros presencia ante los directivos
americanos, pues antes no les hacían caso. Ellos mismos le deberían rendir
un homenaje muy especial a Jorge Pasquel y reconocer que gracias a él, ellos
viven ahora mucho mejor.
En el año de 1945, la Liga
Mexicana tenía seis clubs: México, Veracruz, Monterrey, Nuevo Laredo,
Tampico y Puebla. Para 1946, se agregaron el San Luis Potosí y el Torreón.
Jorge Pasquel decía: "¡El
béisbol americano es un monopolio y nosotros lo vamos a romper!".
Como los Pasquel seguían
tratando de contratar a los grandes estrellas del béisbol americano, a
gentes como Clark Griffith - presidente del Senadores de Washington- le
dieron una medalla de oro por tratar de organizar a los peloteros cubanos
para que no jugaran en la Liga Mexicana.
El comisionado A.B. (Happy)
Chandler también trataba de organizar a la Liga Cubana para que los cubanos
no jugaran en México.
El comisionado había
amenazado a todos los jugadores americanos con 5 años de suspensión si
venían a México. Fermín Guerra, que había jugado cátcher con el Puebla en
1943, ya se había regresado con el "Washington Senators" cuando Jorge
Pasquel le hizo una gran oferta a Bobby Feller, a Hank Greenberg y al famoso
Ted Williams. A este último le propuso un salario anual estratosférico de
100 mil dólares y un contrato por tres años. Williams riéndose decía:
- Además en lugar de darme
tres strikes me das cuatro-
- ¡Sí!- le contestaba Pasquel.

Ted
Williams y Babe Ruth
Pero Williams y los otros se
rehusaron. Pasquel les ofrecía departamentos, alimentos, regalos a negros y
blancos por igual. No había distinción, pero en el sueldo sí. Era mayor para
los blancos ya que venían de las Ligas Mayores, mientras los jugadores
negros en muchos casos ya habían sido contratados con anterioridad. Había
rivalidad ya que los blancos importados recibían casi el doble, en tanto que
los negros proclamaban su superioridad en el campo, como en el caso del
cubano Claro Duany, que en un juego en el Parque Delta noqueó al cátcher
Mickey Owens.

El negro cubano Claro Duany,
que en un juego en el Parque Delta
noqueó al cátcher blanco
Mickey Owen en un encontronazo.
En una ocasión, con el parque
Delta lleno a reventar jugaban Monterrey contra el Veracruz. La gente estaba
bastante emocionada, de jugada en jugada y dominio del pitcheo de los dos
lados hasta la entrada 14. El Monterrey cerraba esa entrada; con hombre en
segunda el bateador disparó un hit al left fielder, que estaba cubierto por
Luis Rodríguez Olmo. Luis, pensando que el corredor ya había cruzado el home
con la carrera del gane, se volteó sumamente disgustado y aventó la pelota
fuera del parque. Y el juego también, pues el corredor se había detenido en
tercera y pudo llegar a home.
Como volvemos a decirle, el
físico de algunos jugadores nos impresionó mucho. Ese era el caso de Claro
Duany, un cubano que jugaba con el Monterrey: tenía unos brazos tremendos y
brillantes. Lo veíamos como gigante cuando nos acercábamos a él en el parque
Puebla y, pequeños al fin, cuánto hubiéramos dado por ser como ellos. Para
verlos entrenar a veces no entrábamos a clases; nos íbamos al parque a las
10 u 11 de la mañana, ya que el juego era a las 13.30. He visto el físico de
Ben Johnson, aquel al que descalificaron en la prueba de los 100 metros en
las Olimpiadas de 1988. Estos dos atletas son de los que más me han
impresionado por su físico.
Luis Rodríguez Olmo dejó al
Dodgers de Branch Rickey por 40 mil dólares, para jugar tres años en la Liga
Mexicana.
Había un buscador llamado Joe
Cambria. Este tipo era un acaparador de jugadores latinos. No hablaba nada
de español y de este idioma sólo había aprendido a decir: "¡Firme aquí!"
Cambria, había firmado a Alex
Carrasquel, un pitcher que había ganado 11 y perdido 7 por Washington. A
Roberto Ortiz, el cubano que había bateado tres jomrones en una semana. A
Fermín Guerra, que bateaba cerca de los 300. A Santiago Ullrich, al cátcher
Rogelio Valdez, a Luis Suárez. Aquí en México firmó para las Ligas Mayores a
los pitchers Alberto Leal y Epitacio "La Mala" Torres. También firmó a Tomás
de la Cruz, a Roberto Estalella, que estaba bateando 290, a Napoleón Reyes.
Todos estos de Cuba. También firmó a Luis Rodríguez Olmo, de Puerto Rico.

Los umpires viven peligrosamente en México. Esta caída del umpire,
que fue noqueado por uno de los jugadores en protesta de una jugada, está
siendo ayudado por un ex–Américan Big Leaguer Roberto Ortiz. El noqueador
no fue presentado aquí.
Los Latinos más famosos
fueron Adolfo Luque, que tenía 53 años de edad y había sido pitcher, y
Miguel González de 51 años, que había sido cátcher. Luque era couch con el
Gigantes y González con el Cardenales.
El de mayor colorido en las
Ligas Mayores ha sido González, que como jugador del Cardenales en 1917, le
robó el home a Graber Cleveland Alexander. En esa ocasión el manager Miller
Huggin le dijo:
- Tú te lo robaste sin que yo
te diera la señal, ¿lo hiciste por tus huevos?-
Y González le contestaba:
- Es que los tengo grandes y
de plomo.
La mayoría de los jugadores
latinos que hemos nombrado aquí jugaron en la Liga Mexicana, para orgullo de
la fanaticada.
De nuevo digo a ustedes que
fui enemigo de los comunistas a morir. Todo lo que hicimos en contra de esta
gente lo hicimos de corazón; sabíamos, como trataba a la gente el régimen
comunista, la pobreza de estos que se mal adornaron que iluminaron los ojos
de los capitalistas, principalmente de U.S.A.
Con su propaganda los
comunistas ayudaron a quitarnos a todos esos grandiosos jugadores que
teníamos en la Liga Mexicana, porque con el ánimo de armarle problemas a
Estados Unidos enarbolaron la bandera de la integración del béisbol de
América. Y al fin - no por ellos- influyó más México, pues se traía a los
grandes jugadores americanos y latinos para que jugaran aquí. Así, las
Ligas Mayores tuvieron que aceptar la integración.
Los americanos trajeron a los
africanos como esclavos a Estados Unidos, pero esta raza ha sido gloria
deportiva para este país. El día que los negros americanos jueguen con amor
al fútbol soccer terminará el equilibrio con México en ese deporte.
En el Básquetbol ya enseñaron
en las Olimpiadas de Barcelona de 1992 de lo que son capaces; Cuba comunista
no brillaría en el boxeo si Estados Unidos mandara a lo mejor que tiene.
Mohammed Alí o Tyson hubieran matado a Teofilo Stevenson. Qué bueno que
nunca se enfrentaron.
H. Puebla de Z., Septiembre 14
de 2002

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