|
EL
SINDICATO DE BÉISBOL, ¿AYUDARÍA O NO?
(ANABE)
VI PARTE Y ÚLTIMA
REFLEXIÓN
Por el Dr. Jaime
Cervantes Pérez
En México la pobreza aumenta en cuanto
mas crece la población, y en donde 90% de sus habitantes tienen baja
calidad de vida a causa de la falta o insuficiencia de ingresos, 86%
gana menos de 9 mil pesos por mes.
La población va en crecimiento, pero no
lo hace al mismo ritmo la calidad de vida de sus habitantes.
En 1980 la población fue de 66.8
millones, en el 2006, somos alrededor de 103 millones.
La conciencia de los grandes capitales
debe trascender a nuevos límites que le permitan comprender la realidad
desde un nuevo nivel aún más elevado; y que la experiencia de sucesos
anteriores les permita ayudar a la vejez de los que les ayudaron a
trascender en la formación de sus fortunas, en una u otra forma.
La gente vive con mucho miedo, los
ricos viven en fortalezas donde se entra con muchos medios de
protección. Ellos y sus familias andan con guardaespaldas todo el día,
en carros blindados.
Los ricos, cada vez menos y los pobres
cada vez son más; con falta de educación, donde se desarrollan los
problemas sociales más grandes como; corrupción, asesinatos alcoholismo,
drogas, mayor cantidad de hijos, que luego andan en las calles pidiendo
limosna o bien de payasitos que piden dinero en las esquinas o bien
lanzallamas o que andan limpiando los coches.
Toda esta gente es el caldo de cultivo
que engendra asesinos, drogadictos, ladrones, narcotraficantes,
orillados por las necesidades de la vida.
La clase media también disminuye.
Cuando algún familiar de los jugadores
se enferma, estos para conseguir dinero hacen todo, y los médicos y
hospitales, los dejan temblando.
Hay mucho dinero en muy pocas manos,
sabemos del empresario que se levanta muy temprano y que es muy
trabajador, para lograr su fortuna bien habida, pero para otros no los
sacia nada, y sólo ¡aspiran a lograr más!
Pero todo tiene un límite, puede llegar
el momento en que haya un estallido social que los embargue; ya se da en
muy poca escala pero ya esta aquí, como el desempleo, asaltos, robos,
asesinatos, guerrillas, emigración que está como nunca en este sexenio,
que es de 4 millones, todo esto ya es una realidad en nuestra sociedad.
Yo no fui testigo del problema de la
ANABE en 1980; en esa época vivía en USA pero pienso que pudo haberse
evitado esa gran crisis deportiva, política, social, económica y moral
para el béisbol, faltó un diálogo de ofrecimiento de los jugadores
para con el Ing. Peralta, ¡tal vez eso hubiera sido la gran diferencia!
Faltó un intermediario que amara el
béisbol, que llevara tranquilidad a las dos partes tan viriles, en las
que estuvieron desenvolviéndose.
Faltó la mano amiga de las dos
fracciones, el discernimiento deportista que no tuvo el ex presidente
López portillo ni su primo Guillermo; incompetentes en este deporte y
sobró la mano represiva de Durazo.
El Abulón pensaba que en México como en
USA, podría haber dos Ligas como la Mexicana y la Nacional y que podrían
haber campeonatos entre las dos, como el de las Ligas Mayores entre la
Liga Americana y la Nacional; pero hubo personas que no tuvieron esa
visión, que pudo haber hecho más espectacular el béisbol de México y
mayor competencia entre ellas, ¡ni modo!
Las promociones que hacen la Liga
Mexicana y la del Pacifico, son pueblerinas nada espectacular, son las
ya trilladas de siempre y por lo regular mala copia o como dicen algunos
una imitación pésima de lo que se hace en USA, que es producto de la
capacidad mediocre de quienes las dirigen.
Me comentaba un Magistrado Federal:
- Siempre lo mismo en el parque,
después de diez juegos, cansa esto.
Nosotros nos hemos preguntado, la gente
que forma la Liga Mexicana la del Pacifico, la de cada equipo desde el
presidente del conjunto, el gerente el de relaciones etc. los de la
media, los jugadores los que mantienen los parques, como taquilleros
boleteros; jardineros barrenderos, los que ponen las lonas en caso de
agua, los cuidadores del orden, ¿que futuro tienen dentro del béisbol
para su vejez? ¡ninguno!
Será por esto mismo que los empleados
solo hacen lo esencial, sin tratar de alcanzar algo sobresaliente, o
bien como he oído en algunos parques:
- “medio me pagan, medio trabajo” o
bien “hacen como que me pagan, pues hago como que trabajo”

Algunos los veo de edad avanzada, tal
es el caso del Presidente Ejecutivo, Sr. Cuauhtémoc Rodríguez Meza,
que es el mas antiguo, tiene 13 años con El Tigres, merece todos mis
respetos, porque es una persona que sabe su profesión, trabajadora, de
mucha calidad, servidor incondicional y leal del Ing. Peralta, cuando lo
veo caminar, me he pensado, ¿tendrá derecho a una jubilación? esto se lo
pregunté a uno de sus subordinados y me contestó:
- ¡sólo le pagarán hasta cuando termine
de trabajar!
Las veces que he estado en Laredo,
Texas, con mis amigos del Salón de la Fama, el Sr. Pitín Guajardo, me
decía:
- Chito vive aquí.
La vida ahí es cara, ¿tendrá lo
suficiente después de que se retire, para vivir cómodamente?, espero que
le sean reconocidos sus méritos dentro del Equipo Tigres.
A los propietarios de los equipos no
les conviene tener empleados de muchos años, incluyendo a miembros de la
Liga Mexicana, por eso los cambian pronto.
Las relaciones entre la empresa y
empleado son muy deficientes.
La empresa siente que el empleado se
entromete en sus intereses, lo siente como enemigo y no como socio y
debe sentirlo accionista.
Las compañías japonesas emplean a
trabajadores para siempre y estos aman su trabajo, ¿sucede lo mismo en
México?
Debemos pensar en el bienestar de esta
gente y para eso es necesario un diálogo, y todo tiene solución menos la
muerte.
Solo hay que consultar a los expertos
en seguridad social y creo que se puede hacer algo para su vejez, que
les diré, actualmente gente de esta edad, trabajando se le ve
respetable mientras estén en condiciones de hacerlo ¡el que no trabaja
es un ¡parásito!
A esta edad de la vejez el ser humano
tiene mucha experiencia y resuelve los problemas intelectuales, más
fácilmente que el joven.
Hay personas que han hecho mucho
dinero, esa es su meta, así están contentos y debemos respetarlos.

Albert Einstein
Cada uno de nosotros, en las tareas
diarias, en este mundo tenemos nuestros fines, para algunos la ciencia
es lo más grande que existe, gente como Einstein, Darwin, Freud, Marx,
etcétera; hicieron una vida fructífera para esta existencia, para
comodidad de la humanidad, cumplieron su ciclo evolutivo y murieron,
pero dejaron un legado a seguir.
¿Que, las personas que han hecho algo
de buena economía, no pudieran aportar algo para el bienestar de quienes
los ayudan a hacer más fortuna en esta vida?; les diré que para mí es la
única y que nuestros átomos y moléculas no se volverán a juntar jamás de
los jamases, para volver a vivir, porque no hay otra vida más que la que
tenemos.
Actualmente, hay muchos que ya se
fueron y que tampoco volverán a este mundo, ni gozarán de lo que
hicieron materialmente, estas personas ya solamente están en la historia
de los que están aquí en la tierra, un tiempo, después tampoco nadie se
acordará de los que se van a ir ahora.

Fotografía en un
carnaval de Veracruz, se la tomaron ya que se iba el Sr. José Muñoz
Zapata a Europa en 1934, y se fueron a despedirlo al Puerto de Veracruz,
aquí vemos con el número 1) Sr. Eladio Martínez Pando; 2) Dr. Efrén
Gómez Ballesteros; 3) Sr. Anarcarsis Peralta y; 4) Sr. Gómez “El
Frijolito” con sus aperitivos, hombres alegres.
Me recuerdo hace algunos años, le
enseñaba un artículo al Ing. Peralta y una fotografía de su abuelo el
Sr. Anarcarsis Peralta y me preguntaba:
- ¿Y, de ellos quién fue mi abuelo?
Así se han llegado a perder en la
memoria de nuestra época los recuerdos anteriores, dentro de tres o
cuatro generaciones, tampoco se acordará nuestra descendencia, de
nosotros.
¿No podríamos tratar de dar un poco a
las personas que viven en nuestro alrededor? si tenemos en abundancia lo
necesario para vivir.
Estaba platicando en una comida a
periodistas de México, que nos hicieron favor de invitar el día 13 de
mayo de este año, en la casa del Lic. Sergio A. Guzmán Cortés y
platicando con el Sr. Alejandro León, me decía:
- ¿Si vieras en qué condiciones tan
precarias, se encuentran grandes luminarias que tuvimos en nuestro
béisbol?, como: Ricardo Garza, Mauro Ruiz, Lorenzo “Carbonero López”,
Rubén Ezquibias, René Chávez, Armando Murillo.
Sé que siempre habrá ricos y pobres,
cultos e incultos, sanos y enfermos, que a medida que pasan los años se
van ahondando las diferencias, porque va aumentando el número de gente
en nuestro planeta y es imposible jalar a todos hacia delante, nunca
jamás en la tierra habrá un edén, porque eso no es cierto, no habrá un
buen estándar de vida para todos, porque todo está de acuerdo con la
capacidad de cada persona, no todos nacen con el ADN igual, unos nacen
con el apropiado para vivir cómodamente en esta vida y otros no vienen
con ese legado de ADN y son los que padecen todas las calamidades del
mal vivir, pero así es nuestra humanidad.
Le agregaré que el que vive más años es
el rico, el pobre tiene menor longevidad según las estadísticas, porque
tiene deficiencia en alimentos, incomodidades para vivir, no sabe
relajarse, ni lleva la homeostasis de su cuerpo, estas personas no
tienen universidad, no puede llevar a cabo todo esto y por consecuencia
viven menos tiempo. ¡Aunque hay excepciones!
Por ahora, los jugadores no tienen
ánimos de hacer algún movimiento, o tratar de organizarse, siento que
estan conformes como están, no necesitan nada. Además en la cabeza,
desde su niñez ya estan sellados con el "yo no puedo", y ¡ya no pueden!
por eso tantos fracasos en los estadios.
Únicamente se dan manifestaciones de
rebelión esporádicas, como cuando a un jugador lo afecta directamente un
problema.
Yo pienso que si hubiera habido
sindicato aquí en México, hubiera sido el más fuerte de toda
Latinoamérica ya que se juega el béisbol tanto en verano como en
invierno y el país es muy grande.
El Abulón me dijo:
- Hubiera sido benéfico el Sindicato y
Seguridad Social para el béisbol de México, la herida nos dejó
moribundos, fue muy profunda para los jugadores de hace 26 años y
todavía no cicatriza.
Puebla, México, 6 de junio de 2006
 |