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EL SINDICATO DE
BÉISBOL, ¿AYUDARÍA O NO?
(ANABE)
III P A R T E
Por el Dr. Jaime
Cervantes Pérez
SINDICATOS
En los 40’s, por primera vez se pensó
en formar un sindicato de jugadores profesionales de béisbol.

Jesús
“Cochihuila” Valenzuela
En los 50’s aproximadamente 100
jugadores encabezados por “Cochihuila” Valenzuela, del Alijadores de
Tampico, intentaron hacer
una sociedad mutualista para proveerse de salud y pensión. Los
salarios bajos, particularmente en comparación a jugadores extranjeros,
fue algo que los orilló. Presiones y amenazas de los propietarios
arruinaron el esfuerzo. Jorge Pasquel y ejecutivos de otros deportes
encabezaron el contra-ataque.

Pasquel,
Catchando
Dr.
Cervantes.- Me decía mi papacito que una de las razones por las cuales
había dejado el béisbol profesional, fue debido a los sueldos bajos que
se daban a los jugadores mexicanos.
En 1961, una organización llamada
MUTUALIDAD DE PELOTEROS PROFESIONALES MEXICANOS, también falló
cuando los propietarios rehusaron contribuir con fondos a la sociedad y
congelaron este movimiento.
En 1970,
después de los juegos olímpicos de 1968, hechos en México y que unos
jugadores de fútbol soccer protestaron e hicieron que se pusiera
atención sobre los deportistas, el gobierno revisó la Ley Federal del
Trabajo de 1931, para incluir a los atletas profesionales.
En 1980
cuando las palabras del sindicato se filtraron a los jugadores de
béisbol, de nuevo hubo intento de organización. Los propietarios
finalmente estuvieron de acuerdo en cumplir la ley de 1970, para
contribuir al sistema nacional de salud, o sea dar Seguro Social a los
atletas.
Vamos a relatar un poco acerca de la
estabilidad social de 70 años, dados por el PRI-GOBIERNO de México, el
PRI fue el partido oficial y la infraestructura en la que se apoyó,
todavía existe.
Para poder entender el artículo escrito
por David G. LaFrance, sobre la estabilidad de México, durante el
reinado del PRI y el problema de los jugadores en su pedimento de hacer
un sindicato, es necesario explicar lo más elemental, de los siguientes
conceptos.
En el terreno político, el
Liberalismo pide un gobierno que
garantice más libertades a cada individuo, y menos restricciones le
imponga a sus actividades.
Neoliberalismo
es un movimiento político que se inició en 1960, que mezcla al
tradicional liberalismo con un énfasis sobre el crecimiento económico.
Por eso Lopez Portillo, se inclinó por
los empresarios.
El Congreso del
Trabajo(CT) lo conforman:
1.- Un representante por el gobierno,
el Secretario de Trabajo
2.- Un representante por la iniciativa
privada a través de sus cámaras
3.- Un representante obrero, impuesto
por las principales centrales obreras, que son: la CROM
CROC, FROC Y CTM, cada una de estas centrales tienen muchísimos
sindicatos, todos estos son del PRI.
Para formar un sindicato se hace la
solicitud ante la Junta de Conciliación y Arbitraje y se firma entre el
patron y trabajadores ,estos deben ser cuando menos 12 o más – Ley o
Contrato Colectivo de Trabajo-, su jornada debe ser de ocho horas, bajo
la dirección y mando del patrón., La junta lo registra y lo afilia a
una central.
Esto es muy fácil de hacer, cuando hay
libertad.
El Presidente de la República sujeta al
SECRETARIO DEL TRABAJO, éste a los líderes de las centrales obreras,
éstos al trabajador.
México tiene uno de los records más
envidiables de estabilidad política de las naciones en desarrollo, sobre
las décadas pasadas.
Un factor central en esa estabilidad ha
sido el papel desempeñado en el sistema político de la nación, por el
partido oficial, ahora llamado Partido Revolucionario Institucional
(PRI). Él creció después de la revolución de 1910, fue creado
oficialmente en 1929. Como resultado, el partido y el gobierno son la
misma cosa y entrelazados para todos los propósitos prácticos.
Una razón principal para que el
PRI-GOBIERNO haya sido efectivo; ha sido la relación especial en la
organización del trabajo. Desde 1930 los sindicatos tienen un estado de
congruencia con el partido. En 1960 los sindicatos fueron juntados y
organizándolos al amparo del gobierno llamándolo Congreso del Trabajo
(CT). La Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) encabezados
por Fidel Velázquez, fue el más influyente de los componentes del CT.
Los dos lados, partido y gobierno,
fueron beneficiados de esta relación, pero no fue de igualdad; los
sindicatos oficiales recibieron muchos privilegios económicos y
políticos.
El Gobierno usó al trabajo para sus
ventajas. Los líderes de los
sindicatos controlaron cosas fundamentales, como el derecho a la
sindicalización, la huelga y las gangas colectivas.
En 1980, México (López Portillo,
1976-1982) sufrió su más
terrible colapso en la economía; desde los violentos días de la
Revolución Mexicana, al empezar el siglo. Las razones del colapso fueron
muchas y complejas. En el análisis de ellos muchos economistas y
políticos empezaron a preguntar la viabilidad del corporativismo
nacionalista de México, el sistema de la protección económica.
Como resultado, el Presidente Miguel
de la Madrid (1982-1988) y Carlos Salidas de Gortari (1988-1994),
trataron de resolver la crisis modernizando la economía de México.
Enfatizando sobre lo individual, lo
competitivo y lo internacional. El sistema de libre mercado animaba a
los intereses del sector privado y activaba la participación del
gobierno incluyendo su conexión al trabajo.
En este nuevo ambiente el gobierno
invitó para que se sacrificara al trabajador; por el bienestar de la
nación. Las compañías se
privatizaron, los salarios y las canonjías disminuyeron.
Los líderes de los trabajadores
perdieron influencia dentro del círculo del gobierno. Los esfuerzos de
los sindicatos para aquietar esta política causaron roces entre el
gobierno y los representantes de los trabajadores. Mientras tanto,
los lazos del gobierno con el sector privado fueron cada vez más
cercanos y vinculados.
Como resultado, el lugar tradicional de
los sindicatos dentro del PRI-GOBIERNO bajaron en influencias,
atentando el desmoronamiento del edificio de la política que había
gobernado a México desde 1920.
Examinando al trabajador mexicano de
los 80’s; los estudios vieron que uno de los momentos más importantes
del movimiento de esta década, fueron los jugadores del béisbol
profesional.
Su movimiento hizo un puente de
transición de la expansión de la economía de los años 80’s, a las
profundidades de la crisis. Años después dieron al gobierno una
oportunidad de oro para demostrar que estaban a favor del deportista y
sus credenciales.
Una nueva categoría de trabajadores
como los deportistas profesionales, pidieron entrar al entorno oficial.
Al mismo tiempo, en el béisbol, los empresarios y los dueños de
equipos que tenían un control absoluto sobre los equipos, tuvieron la
oportunidad de darle más ayuda a este tipo de atletas, pero sucedió lo
contrario, el gobierno se les alió e hicieron uso de la Ley en contra de
los jugadores.
Un estudio del movimiento de los
jugadores de béisbol mexicanos de 1980, ilustra que cambió la relación
entre el gobierno y el trabajador (jugador), en el contexto a
desarrollar del modelo de libre comercio. Este impacto fue especialmente
en tres áreas:
1) Énfasis en el reclutamiento del
trabajador.
2) Le dio el gobierno más canonjías
al capital privado y empresarios.
3) Evitó diferencias entre el gobierno
y el trabajador del gobierno.
Estas características gobierno y la
relación del trabajador, nunca antes habían sido tan pronunciadas como
después de 1982, como un esfuerzo de los jugadores para tener un
sindicato. Estas fueron de las primeras cosas que pasaron en la política
del neoliberalismo económico de los 80’s.
Antes de 1980, las ganancias del
béisbol profesional como las condiciones sobre las cuales los jugadores
actuaron, aún de acuerdo a algunos hombres de negocios, garantizaban la
formación de la Asociación de Jugadores.
La posición de los jugadores pareció
especialmente anacrónica, cuando fueron comparados con jugadores de
otros países del Caribe, como República Dominicana, Puerto Rico y
Venezuela.
En estas naciones los jugadores
legalmente formaron sindicatos, que les dieron muchos de los mismos
beneficios que los mexicanos quisieron para ellos.

Héctor Espino
González
Alrededor del año de 1980, el equipo de
México fue a una Serie del Caribe; Héctor Espino sobresalía como
jugador; en verano jugaba con Saltillo, y sobre estas pláticas los
jugadores de los equipos del Caribe, le dijeron que él debería encabezar
el movimiento del Sindicato, idea con la que regresó a México.
Paralelamente, otro
pelotero ilustre como Ramón Arano, también hizo pública su postura de
que los beisbolistas se organizaran principalmente para crear un fondo
de retiro.

Ramón Arano
Dr.
Cervantes.- Pero nos decía el Sr. Ramón Hernández: ¡Inexplicablemente
el día que sesionó la ANABE por primera vez, no se presentaron!
Yo le
doy la razón a Espino, y a Arano, pues probablemente platicaron, sobre
todo con los directivos de su equipos y tal vez les aconsejaron que no
se metieran en esto, ya que les podrían causar daño y cada quien es
libre de elegir su futuro, ellos escogieron su camino y hay que
respetarlos.
El día 12 de mayo de 1980,
nació la Asociación Nacional de Beisbolistas
(ANABE).
Quienes formaron la Mesa Directiva:
Ramón Abulón Hernández, Rafael Barrón, Maximino León, Juan Navarrete,
José Luis Naranjo y Nelson Barrera.

Miembros de la
ANABE en sesión
El 1º de julio de 1980,
estalló la primera y única
huelga contra la Liga Mexicana
y la subsiguiente
creación de un circuito rival LA
NACIONAL.
El 12 de mayo de 1981, se inauguró el
primer campeonato de la Liga Nacional y terminamos en octubre.
En Marzo de 1982, se inauguro el
siguiente campeonato. La Liga se terminó en 1986.
Esto cambió dramáticamente el béisbol
de México y la política del gobierno sobre el trabajador.
La frustración de los jugadores con el
desdén de los dueños de equipos y la indiferencia recalcitrante del
gobierno, hicieron que en 1980 los jugadores de béisbol intentaran
nuevamente organizarse, ¡esta vez con éxito!
Los jugadores mexicanos demandaron
primero tener su estado como trabajadores bajo la reconocida ley
mexicana, por lo consiguiente ganaron respeto e implicaron su derecho
legal a organizarse y recibir beneficios como trabajadores.
Los beneficios incluyeron compensación
por entrenamiento de primavera, vacaciones pagadas, un día de descanso
por semana, el tradicional bono a fin de año (aguinaldo), y más dinero
para alimentos cuando viajaran. Otras mejorías pedidas fue la pensión,
los derechos a un mínimo de 25% de lo que cobraban los equipos cuando
fueran cambiados, el derecho del VETO cuando también fueran cambiados,
una mejoría en los hoteles y en el transporte.
SERIE DEL CARIBE
En la temporada del
Pacífico, cerca de completarla había especulación sobre la Serie del
Caribe, para efectuarse en Caracas en los primeros días de Febrero de
1981.
Anualmente los equipos
campeones de las Ligas de Invierno de México, Venezuela, Puerto Rico y
República Dominicana se enfrentan para decidir el campeonato en la Serie
del Caribe. Con la creación de la ANABE los jugadores de los cuatro
países fueron completamente organizados. Consecuentemente la ANABE se
juntó a la CONFEDERACIÓN DE PELOTEROS
PROFESIONALES DEL CARIBE (CONPEPROCA),
quienes demandaron que los equipos participaran en los altos
beneficios de la Serie.
Los organizadores se
frustraron, especialmente sobre las ganancias de la radio y de la
televisión. Entonces, a pesar de la intervención del presidente
venezolano Luis Herrera Campíns, cancelaron la serie más que negociar
con los jugadores el precio.
Los representantes de la
ANABE viajaron a Caracas para platicar con los propietarios, pero estos
rehusaron el encuentro. Un crítico de la ANABE trató de manchar al grupo
diciendo que ellos habían recibido dinero del régimen comunista de Fidel
Castro, de Cuba, para ayudar a hacer el viaje. Al cancelar esta Serie
del Caribe los propietarios perdieron una cifra estimativa de ganancias
de 28 millones de pesos.
CREACION DE LA LIGA
NACIONAL
La cancelación de la
Serie del Caribe no fue buen presagio para los compromisos de la ANABE y
la Liga Mexicana sobre el bienestar colectivo. Durante el otoño e
invierno de 1980 y 1981, los principales directivos de la Liga Mexicana,
Alejo Peralta y Antonio Ramírez Muro, rehusaron un trato con la ANABE.
Ellos dijeron que la
parte del trato previo de agosto fue simplemente un implemento de la Ley
Federal del Trabajo y los jugadores como individuos podrían llegar a la
Liga para negociar un contrato por la siguiente temporada. Los
directivos de la Mexicana alegaron que a la ANABE, legalmente le faltaba
la personalidad jurídica, y que no tenían representante de jugadores y
la Liga por lo consiguiente, ninguna obligación por el contrato.
La Liga Mexicana también
puso presión sobre la ANABE, de diferentes modos. En adición a la
pérdida de los cuatro equipos que dijeron que era por problemas
financieros; Peralta cambió a Campeche el equipo Puebla, ya que aquí se
había iniciado el problema de la huelga, y quitó a una de las
principales ciudades y de la Liga Mexicana.
Para entrenar a los
nuevos jugadores y mantenerlos fuera de los problemas de la asociación,
Peralta estableció las escuelas de béisbol, complementándolas con becas
completas.
Los fondos de
jubilaciones para los jugadores, de la temporada de 1980 que se
adeudaban al Gobierno, no fueron pagados.
La Liga Mexicana,
falsamente aclamó tener contratados a grandes jugadores mexicanos y
extranjeros en un intento de espantar a los jugadores de la ANABE para
que firmaran.
A otro de los jugadores
claves de la ANABE como era el Presidente “Adulón” Hernández le fueron
ofrecidas largas sumas de dinero para abandonar el grupo y firmar con
algún equipo.
La ASOCIACIÓN DE
BEISBOLISTAS PROFESIONALES (ASOBEPRO)
anunció pláticas con la Liga Mexicana y
planes para que sus miembros no entraran dentro de los contratos.
Finalmente, algunos de los Managers de
la Liga mexicana simpatizantes de la ANABE fueron despedidos.
Los jugadores prospectos
o novatos jugando en la Liga Mexicana dieron un espectáculo deslucido.
Los jugadores de la ANABE
averiguando posiciones en donde se pudiera, buscaron trabajos en el
Caribe, otros en Estados Unidos, Italia, Canadá.
Y en ocasiones muy
especiales firmaron contratos para las organizaciones de las Ligas
Mayores. Pronto se dieron cuenta que su carrera también era bloqueada en
USA.
Una vez hecha la huelga,
todos los miembros de la ANABE fueron despedidos de equipos de la Liga
Mexicana y teóricamente se volvieron agentes libres.
Nunca, Peralta y Bowie
Kuhn, comisionado del béisbol de Estados Unidos, tuvieron un acuerdo en
el cual los clubes de béisbol de USA rehusaran emplear a cualquier
jugador sin tener una carta de retiro de la Liga Mexicana.
La ANABE apeló al
Gobierno Mexicano a desautorizar el pacto previo y que era vano.
Finalmente después de que la ANABE amenazó ir a la corte y forzar a los
equipos mexicanos para investigarlos sobre sus récords financieros;
sobre la sospecha de que había una evasión de impuestos, la Liga cedió.
Como resultado Eleno Cuen
se volvió el primer jugador de la ANABE en firmar con MLB, en este caso
el Pittsburg Pirates.
Otros jugadores de la ANABE fueron firmados también por la MLB, la Liga
Mexicana vendió jugadores a los equipos de la MLB y las dos partes
evitaron pagar, la cantidad completa del cambio; y decían que era debido
a que el jugador era una figura pública. Todo se hizo bajo la mesa entre
uno y otro lado.
Aproximadamente 300
jugadores de la ANABE rehusaron arrodillarse a la Liga Mexicana. Esta
asociación de la ANABE, aún elevó los pedimentos tomando una posición de
proteger a sus jugadores diciendo que estos solamente firmarían con los
propietarios, cuando el contrato de agosto de 1980 fuera completamente
implementado. Las listas negras terminaron, fueron hechos los contratos
señalados con las condiciones de trabajo para cada jugador y una vez
firmados, a cada miembro le fueron pagados 300 mil pesos en bonos. Parte
de esta suma iría a la ANABE y el resto al jugador. De esta manera la
ANABE arguyó que el jugador debería recibir dinero del que la Liga
debería haber pagado en la forma de mejor salario y beneficios de los
años anteriores.
Por lo consiguiente, la
ANABE ganaría financieramente y la Liga Mexicana debería en esencia
reconocer la ANABE. La Liga Mexicana
refutó esta demanda terminando cualquier reconciliación.
Como resultado, a
mediados de febrero de 1981, tres semanas antes del entrenamiento de
primavera, la ANABE anunció su plan de formar la Liga Nacional.
Pláticas de esto como una opción, habían circulado mucho, enfrente de
los propietarios de los equipos por meses.
Equipos de Anabistas
habían estado jugando en exhibición en todo el País desde verano de
1980, en un esfuerzo para obtener dinero y animar a gente local; para
considerar el establecimiento de un equipo en cada estado.
Sin embargo, la ANABE
deseó asegurarse de que un acuerdo con la Liga Mexicana fuera
inadmisible antes de tomar una medida de tales consecuencias.
La ANABE llamó a sus
aliados en el movimiento del trabajo y apeló por soporte de otros
grupos, incluyendo el sector privado. Señaló los beneficios económicos
de tener un equipo en una ciudad y prometió repartir ganancias para
obras de beneficio social.
Los esfuerzos para crear la nueva Liga
lo hicieron con relativo éxito, aún con la oposición de la Liga
Mexicana.
Sobre los siguientes tres
meses, la ANABE manejó para formar dos divisiones con ocho equipos en
cada una de estas. La ANABE recibió ayuda de mucha gente y grupos; los
motivos para respaldar esta aventura fueron muchos. Es probable que la
labor de esta gente fuera influida con el fin de tomar puntos en lo
político. Por ejemplo la ausencia de un equipo profesional de alto
calibre en Zacatecas, hicieron que el Gobernador y la Universidad se
juntaran para dar facilidades y asegurar un apoyo financiero de
aproximadamente 500 mil pesos por cada franquicia, más otros estimaron 4
millones los costos para empezar la franquicia.
En Puebla la gente
enojada con la Liga Mexicana, ya que había sido transferida su
franquicia a Campeche y las deudas dejadas al salir el equipo, hicieron
que el Gobernador diera la mano con un parque de béisbol moderno a la
ANABE el HERMANOS SERDÁN
En Veracruz, intereses
privados de la construcción, los sindicatos metalúrgicos y la
Universidad, convinieron para sostener un equipo.
Los principales jefes en
Gómez Palacios tuvieron un interés individual en dos estaciones de
televisión en el Estado de Durango.
Mientras tanto, la Liga
Mexicana actuó para bloquear la creación de la Liga Nacional.
El pequeño número de escritores de deportes PRO-ANABE, que dieron
públicamente un soporte a los jugadores de esta Liga, fueron
identificados y bloqueados, y les prohibieron entrar a los parques de la
Liga Mexicana;
como Raúl Mendoza, que fue agredido en el Parque de Béisbol del Seguro
Social; Manuel Villasana, quien salió huyendo del Heraldo de México.
Todo se polarizo en el beisbol de México.
Autoridades locales de
los deportes, incluyendo unos en la Ciudad de México, Monterrey y
Aguascalientes, fueron intimidados a rehusar cualquier acuerdo con la
ANABE, que admitiera a equipos de la Nacional para jugar en sus
jurisdicciones. Sin embargo, la Nacional incluyó una franquicia en la
Ciudad de México, pero no podía conseguir autorización para jugar en
algún parque de la capital, incluyendo el del Seguro Social.
Un equipo fue forzado a
compartir sede entre Puebla y Toluca. La mexicana también usó espías
para almacenar información sobre sus oponentes. Aún con enorme
dificultad de creación, una nueva Liga fue hecha, aún en contra de la
formidable oposición.
El 12 de mayo de 1981, se inauguró el
primer campeonato de la Liga Nacional y terminaron en octubre.
Ocho equipos tenía: Azules de Veracruz,
Metropolitanos Rojos de México, Pericos de Puebla, Alacranes de Durango,
Tuzos de Zacatecas, Sabinas, Forrajeros de Celeya y Halcones de Gómez
Palacio, Durango.
En Marzo de 1982, se inauguró el
siguiente campeonato. La Liga se terminó en 1986.
El primero de los juegos de la Liga
nacional tuvo lugar en Puebla, cuando Veracruz ganó 5 a 2 ante un lleno
completo. Tres días después,
los demás equipos hicieron lo mismo en sus diferentes parques.
Puebla, México, 11 de
mayo de 2006
Continuará… |