|
EL SINDICATO DE
BÉISBOL, ¿AYUDARÍA O NO?
(ANABE)
II P A R T E
Por el
Dr. Jaime Cervantes Pérez
3.- PROBLEMA PUEBLA -
VERACRUZ
Puebla ha sido cuna de revoluciones muy
fuertes entre ellas la de los famosos Hermanos Serdán, pero también hubo
una muy valiente; la del béisbol.
Dos accidentes en la primavera y verano
de 1980 provocaron la huelga y la formación de LA ANABE. El Puebla había
sido campeón de la Liga Mexicana en 1979, y como manager había tenido a
JORGE FITCH.
En el juego del domingo 6 de abril de
1980, se vio envuelto en una disputa con un umpire cuando jugaba en
Veracruz.

Jorge Fitch daba
a conocer la postura
de los jugadores
en torno al problema
a su lado
aparece Carreño
El Puebla llevaba una racha de siete
triunfos al hilo, todos jugaban con mucha entrega, aquí fue donde yo
conocí a Houston Jiménez; extraordinario en su fildeo y lo comparaba con
jugadores de la Era de Pasquel, al Paquín Estrada el mejor catcher de la
Liga Mexicana en esa época, al Zamorita, a Morris Nettles, a Luis Lora
Marino, a José Antonio Elguezabal; grandes jugadores para su época. Por
entonces el dueño del equipo era el Sr. Pérez Avellá, el Presidente de la
Liga Mexicana era el Lic. Ramírez Muro.
Relataba uno de los directivos del
Puebla:
Todo comenzó desde los primeros episodios
del partido, porque los umpires nos atracaron, Jorge Fitch protestó
airadamente una jugada en la primera base. Lo botaron, pero Houston
Jiménez, siguió con la alegata y también lo expulsaron.
Con eso el público se volteó contra
nosotros. Pero hubo calma. Sólo que el pitcher venezolano Mercedes Sánchez
trató de pegarle con tres pelotas a Zamorita Hernández y lo logró al
cuarto lanzamiento.

Arturo Rey,
Miguel Sotelo y Luis Mercedes Sánchez
El
partido entonces se interrumpió casi 15 minutos, total que el juego
terminó, nos ganaron 4 a 0 y nos disponíamos a salir para viajar a México,
donde jugaremos el lunes contra los Tigres.
(Esta fue la información que le dieron a El Sol de Puebla, al Sr. José
Luis Martínez).
El problema no hubiera pasado a cosas
mayores, de no haber sido por la intervención del Gerente del Águila
Armando Rodríguez, quien llamó al Inspector Autoridad Carlos Calderón de
la Barca, quienes con un grupo de policías esperaron al final del juego a
los peloteros de los Ángeles. Cuando parecía que la presencia de las
autoridades era para dar garantía a los jugadores, y por cierto a la
salida del parque Pablo Gutiérrez Delfín les dijo a sus compañeros:
- No se preocupen ya llegó la policía
para darnos garantías.
Ya que temían que los aficionados los
agredieran, pero grande fue la sorpresa que los policías empezaron a
golpear con macanas a los peloteros, resultando el pitcher Alfredo Esparza
con probable fractura de la muñeca, a Zamorita Hernández, Jorge Fitch,
Pablo Gutiérrez Delfín y Paquín Estrada les dieron de puntapiés, y fueron
severamente golpeados, después de la pelea uno de los dirigentes del
equipo local (Veracruz), indujo a la policía para arrestar al equipo
completo del Puebla; incluyendo a su manager Jorge Fitch, y después
remitidos a la cárcel donde estuvieron cuatro horas y sólo abandonaron
aquel lugar luego de pagar mil pesos por cada pelotero. Sin embargo, el
equipo Puebla fue puesto en libertad gracias a la intervención de los
directivos de la Liga Mexicana, estos mismos suspendieron a Fitch y
multaron a los jugadores con 3,000 pesos cada uno.

Paquín Estrada
el mejor catcher del circuito esperando el tiro que nunca llegó
y Juvencio
Prieto se barre
Paquín Estrada hablando por teléfono a
Puebla decía:
- No sabemos por qué nos agredieron,
mucho menos que nos hayan impuesto una multa de mil pesos a cada uno.
Ese juego lo ganó Mercedes Sánchez y
perdió Ernesto Escárcega 4 a 0.
Los umpires Pablo Rangel, Jesús Monter y
Peter dijeron que los poblanos no habían faltado el respeto al público.
En un principio, Ramírez Muro y Alejo
Peralta (Alto Comisionado), le dieron la razón al Puebla, y después cambió
la situación.

En el Hotel
Colonial en el cuarto de Carreño, Paquín, acostado
Ya en Puebla, hospedados en el Hotel
Colonial, en el cuarto que ocupaba Luis Alberto Carreño, discutieron todo
lo que la Liga Mexicana les había hecho.
Poco después a Fitch y a otros jugadores
no les pagaron su salario y todavía le quitaron el mando a Fitch y
propusieron darle a Paquín el puesto de Manager, pero él no aceptó, pues
dijeron que estaban con Fitch y que harían un equipo que jugaría con el
nombre de “Los Ángeles de Jorge”.
NOMBRES DE JUGADORES
PUEBLA-VERACRUZ
Jorge Fitch manager de Puebla había
tenido de compañero a Miguel Sotelo, manager del Veracruz en Puebla en
1966, cuando Beto Ávila manejaba el Puebla.
Con el Puebla de Jorge Fitch
jugaban Luis Lora Marino, Morris Nettles, Hécot Zamudio Carmona, José Luis
Aguilar Zapata, Luis Alberto Carreño, José Antonio Baez, Javier Delgado
Paez, Francisco Estrada Soto “Paquín”, Marco Antonio Chávez, José Antonio
Elguezabal, José Luis Hernández, Alfonso Jiménez González “Houston”, Leroy
Stanton, Raúl Paredes Mendivil, Clemente Acuña Sestito, Ernesto Alonso
González, Guadalupe Núñez, como pitchers: Antonio Pulido Leal, Gelasio
Guzmán Palomec, Carlos Luevano, Pablo Gutiérrez Delfín, César Díaz Pérez,
Ernesto Escárcega, Ramón Murguía Zamora, Alfredo Esparza, Francisco Soto
Felix, Fernando López Duarte Reynaldo Valle Muñoz.
Con El Águila de Veracruz de Miguel
Sotelo, jugaban: David Villagómez Sánchez, William Davis, Blas Santana
Cepillin, Refugio Cervantes Acosta, José María Molina Camacho, Arnoldo de
Hoyos Castillo, Rigoberto Plascencia Verdugo, Bulmaro García Romo, Víctor
Manuel Félix Mancinas, Héctor Alanis Borolas, Juvencio Prieto Sena, Arturo
Reyes Valles, Fernando Elizondo Rodríguez, Domingo Iglesias, Eduardo
Hernández Hernández, Leopoldo Lara. Como pítchers. José Roberto Guzmán
Guzmán, Miguel Lucero Mike, Jesús Moreno Rivera “Chuy”, Luis Mercedes
Sánchez, José Antonio Limón Heredia, Jeorge Brunet, Mario Morales
Martínez, José de Jesús Reinoso, Víctor Cruz, Pablo Franco, Nestor
Espinosa Ojeda, José Humberto Valdés Rochín, Calixto Posadas, Urbano Valle
Gastelum, David Durán.
Para la siguiente serie en Mérida, el
Puebla rehusó jugar. El Presidente de la Liga Antonio Ramírez Muro,
amenazó en deshacer al equipo y crear un nuevo equipo Puebla;
poniendo cada uno de los demás equipos, un jugador.
Esta breve, pero silbante confrontación
con los propietarios galvanizaron al Puebla para entrar en una pueril
acción.

El Dominicano
José Antonio Baez, 2ª Base pivotea
y Houston
Jiménez a la derecha.
Encabezados por uno de sus estrellas
Alfonso Houston Jiménez,
ellos buscaron defenderse por sí solos contra la acción arbitraria de la
Liga.
(Hace unos dias me encontré
al Sr. Jiménez en un hotel de Puebla, pensé que podía darme algunas
palabras, pero se rehusó y lo respetamos, ¿cuánto habrá pasado para evitar
hablar?).
20 EQUIPOS EMPEZARON
LA LIGA MEXICANA DE 1980:
AGUASCALIENTES
VERACRUZ
CAMPECHE
CHIHUAHUA
COATZACOALCOS
CIUDAD JUÁREZ
LEÓN
MÉXICO
MONCLOVA
MONTERREY
NUEVO LAREDO
POZA RICA
PUEBLA
REYNOSA
SALTILLO
TABASCO
TIGRES
TOLUCA
TORREÓN
YUCATÁN
6 EQUIPOS TERMINARON
LA LIGA MEXICANA DE 1980:
SALTILLO
CIUDAD JUÁREZ
COATZACOALCOS
TORREÓN
REYNOSA
TIGRES
En total el número de
jugadores de la Liga Mexicana en esa época eran 500.
La frustración de los jugadores con el
desdén de los dueños de equipos y la indiferencia recalcitrante del
gobierno, en un mes algunos 50 jugadores, incluyendo el equipo completo de
Puebla, intentaron organizarse, ¡esta vez con éxito! ellos contrataron
abogados y crearon la
ASOCIACIÓN NACIONAL DE BEISBOLISTAS (ANABE), la huelga
subsiguiente contra la Liga Mexicana y la creación de un circuito rival LA
NACIONAL.
Esto cambió dramáticamente el béisbol de
México y la política del gobierno sobre el trabajador.

En el Salón de
la Fama de Monterrey:
Ramón "Abulón"
Hernández, al centro, de pie y con camisa blanca
THE STRIKE (LA HUELGA)
Escogieron una directiva encabezada por
el Presidente Ramón “Abulón” Hernández
veterano Shortstop del Diablos Rojos del México. Cuando fueron notificados
oficialmente la existencia de LA ANABE, los directivos de la Liga
rehusaron hacer comentarios públicos, nunca hubo una lista negra de
jugadores en las manos de los propietarios de equipos en esta época.
La tensión aumentó cuando los
propietarios amenazaron a los jugadores de LA ANABE con despido,
demandarlos a los juzgados y aislarlos.
Entonces en el último día de junio, el
propietario de los Tigres, Alejo Peralta despidió al catcher Vicente
Peralta (no eran familiares), alegando que el rendimiento de este jugador
había disminuido. Vicente claramente fue una víctima, porque él estaba
activo en el equipo de LA ANABE. Consecuentemente en solidaridad
con el despido de Vicente el siguiente día primero de julio, el Presidente
de LA ANABE El Abulón Hernández y lo que quedaba del equipo de
Diablos Rojos, rehusaron jugar contra el Tigres, en una serie muy
importantes de dos archirivales. La misma tarde el Puebla
hizo lo mismo ante Poza Rica ¡LA HUELGA
ESTABA EN SU APOGEO!
El paro se extendió
rápidamente. Arturo Jiménez de 18 años de edad, que jugó para Yucatán, por
ejemplo, cuando conoció que había huelga, cobró su cheque e inmediatamente
voló a la ciudad de México para juntarse con los protestantes. A las
dos semanas una estimación de trescientos a cuatrocientos jugadores, la
mayoría de ellos veteranos, respaldaron esta acción y por lo consiguiente
incapacitando a 14 de los 20 equipos de la Liga Mexicana.
Los propietarios
respondieron despidiendo a todos los huelguistas y formando una Mini-Liga
Mexicana compuesta de seis equipos:
SALTILLO, CIUDAD JUÁREZ,
COATZACOALCOS, TORREÓN, REYNOSA Y TIGRES.
Y con estos terminaron la temporada.
La Liga indujo a los principales
jugadores, incluyendo a los extranjeros, a continuar jugando y
ofreciéndoles bonos y vuelos en avión. En los primeros días de agosto
de 1980, los seis equipos funcionando formaron una compañía organizada,
LA ASOCIACIÓN DE BEISBOLISTAS PROFESIONALES (ASOBEPRO).
A LA ANABE le faltaban cosas como:
oficinas, una organización con dinero y amarres políticos que los
respaldaran para prestarse a la pelea de esta joven Liga.
El estado financiero fue costeado por los juegos de exhibición que se
hicieron en varias ciudades y también llevaban pelotas autografiadas.
LA ANABE pronto se dio cuenta que estaba envuelta en más que una simple
disputa entre el trabajador y el empresario, se etiquetó como una sociedad
que directamente desafiaba la relación
Trabajador-Patrón, la estructura oficial de los sindicatos y el sector
privado.
LA ANABE
maniobró muy rápido para
sobrevivir.
El primer paso ya se había tomado. Una
vez que se formó LA ANABE, en mayo, pidieron ser reconocidos como una
asociación civil, más que un sindicato de trabajo. El estado de la
Asociación Civil fue finalmente garantizado en abril de 1981.
Para conseguir un reconocimiento de
Sindicato en México fue un largo y complicado proceso con costos
políticos. El registro como asociación civil fue fácil de obtenerlo como
una forma análoga a la organización no lucrativa. También fue vista como
menos adversaria que un sindicato y más apetecible para los dueños y el
Gobierno.
El segundo paso fue alcanzar a la prensa.
Esto no fue una tarea fácil, en un sistema político en el cual muchas de
las prácticas de la media eran de censura y a favor del Gobierno y de los
empresarios.
Como resultado, los medios ignoraron o
condenaron LA ANABE, pero la asociación se vio feliz ya que tuvieron
simpatía y soporte de tres diarios: “ESTO”,
periódico deportivo de mayor circulación en México,
“UNO MÁS UNO”, un periódico de
izquierda con noticias diarias y “EL
PROCESO”, un periódico de noticias semanarias.
Estos medios hicieron mantener el tema de
LA ANABE ante el público y le ayudaron a tener soporte a los jugadores
huelguistas.
El tercer paso tomado para ganar respaldo
político fue audaz y riesgoso. Porque LA ANABE no era un sindicato y no
tenia derecho a hacer una huelga. Esto echó abajo la acción de
suspensión de labores, dándoles nueve días para resolver la disputa o
encarar la posibilidad de sanciones impuestas por el gobierno. Por esto
la asociación fue directamente al Presidente José López Portillo,
pidiéndole su intervención personal en el conflicto.
López Portillo fue renuente
para apoyar a los jugadores y enfrentarse a los dueños de los equipos. Sin
embargo, LA ANABE, apoyada por los funcionarios del Congreso del Trabajo
(CT) y de la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM), sintió la
hipocresía del presidente, citando
su propia retórica respecto a los
derechos de los trabajadores y la necesidad de salvar los trabajos frente
de la intransigencia de los dueños de equipos. Finalmente López
Portillo, se aplacó y personalmente recibió a representantes del grupo de
LA ANABE, Ramón “Abulón” Hernández, Alejo
Ahumada, José Elguezabal, José Luis Naranjo, René Chávez y Alfonso
“Houston” Jiménez, hicieron uso de la palabra y expusieron la realidad del
pelotero en aquel entonces, esperanzados en que las bondades del régimen
“todopresidencialista” ayudaría a resolver el conflicto.
Después de escuchar sus quejas él
prometió ayudarlos.
López Portillo para conocimiento de la
causa de los jugadores, le dio a LA ANABE una módica medida de
respetabilidad oficial y la necesidad desesperada de espacio para
maniobrar políticamente.
El Presidente llamó a su hermano
Guillermo (Lafrance dijo que era su hermano y esto es parte de una
traducción y en México en la casa del Lic. Guzmán me aclararon que era
su primo), para establecer una comisión gubernamental y ver las dos
partes en disputa.
En las pláticas los
propietarios insistieron que para reconocer las demandas de los jugadores
de LA ANABE, éstas debían colocarse dentro de la asociación de las
compañías, la ASOBEPRO o sea la que controlaba Alejo Peralta y sus 6
equipos.
La comisión de Guillermo Lopez Portillo
respaldó la posición de la Liga Mexicana, pero LA ANABE rehusó dicho paso,
temiendo su fracaso. En
respuesta LA ANABE pidió al Gobierno el registro como un Sindicato de
Trabajo. LA ANABE inicialmente recibió el apoyo del (CT) y uno de sus
principales líderes Fidel Velázquez. Sin
embargo, López Portillo echó atrás la iniciativa, haciéndole ver a LA
ANABE que el estado de Sindicato no sería concedido, al menos por esos
días.
Finalmente a mediados de agosto de 1980,
un tratado fue alcanzado entre los propietarios de equipos, reconociendo a
los jugadores como trabajadores y prometieron tratarlos de acuerdo con la
Ley Federal del Trabajo. Los jugadores pensaron que esto sería por años.
Como tal los propietarios estuvieron de acuerdo en dar un fondo de
retiro, seguro social, pago (si fueran vendidos a otro equipo), mejoras en
la alimentación, estancia, el transporte, un calendario de juegos más
cómodo y que no hubiera represalias contra los miembros de LA ANABE.
El acuerdo sin embargo no
detalló cualquiera de estas mejoras, no se dio para cada jugador o para el
uso colectivo y continuaron los jugadores negociando individualmente sus
contratos. Como resultado del acuerdo entonces LA ANABE se encontró en una
posición muy incómoda, llena de problemas. No siendo un sindicato, no
podría hacer uso legal de la huelga y los dueños muy recalcitrantes no
cumplieron con la Ley Federal del Trabajo. Por lo consiguiente LA ANABE
estaba dependiendo de la buena voluntad y soporte del gobierno para que
los estatutos fueran forzados a verificarse.
LA ANABE
pronto recogió el producto de este acuerdo débil. Los propietarios de la
Liga Mexicana habían consentido en negociar directamente con LA ANABE y
ellos no lo hicieron, en su lugar atacaron a la Asociación y sus miembros.
Los ejecutivos de las Ligas usaron su músculo político para bloquear a los
oficiales del gobierno en las oficinas estatales y federales y no
encontrarse con representantes de
LA ANABE.
Las Ligas del Bajío y Noroeste se
doblaron cuando la Liga Mexicana y sus aliados de la Liga del Pacífico,
retiraron los subsidios a sus organizaciones.
Dr. Cervantes.- El Ing. Alejo
Peralta tenía en esa época, como empresario, gran experiencia en lo que es
el Seguro Social, sabía las cantidades que se lleva el trabajador con el
SAR (Sistemas de Ahorro para el Retiro), la jubilación y pensión;
imagínense cómo hubiera quedado LA LIGA MEXICANA.
Para nuestros días ya hubiera
quebrado, con la cantidad de jugadores pensionados. En fin como ya dije,
para dar una opinión, depende de los intereses de cada lado, y se debe uno
de poner en cada sector y, ¡LOS DOS LADOS TIENEN LA RAZÓN!
Pero si les digo que, ¡el Ing. Alejo Peralta tenía horror por el Seguro
Social para el pelotero!, pues sabía de sus consecuencias.
Mi primo que tiene fábricas
textiles, quiso la automatización para disminuir sus trabajadores y me
decía:
-
Es mejor
lidiar con maquinas y no con trabajadores.
-
Actualmente no sólo el empresario le tiene pavor al IMSS, si no también el
gobierno
-
Por eso
gobierno y empresarios, decidieron que el rubro de las pensiones se fueran
a las AFORES, (Administradora de Fondos para el Retiro).con esta reforma
fue otorgado un duro golpe a las arcas del Seguro Social.
-
Las
aportaciones de los trabajadores para el retiro (AFORES) las manejan la
Banca Privada.
-
Y estos,
prestan el dinero y obtienen ganancias. (Algunos dicen; jinetean los
ahorros).
SUELDOS Y PRESTACIONES
DEL SEGURO SOCIAL
01
SUELDOS Y SALARIOS
101
SUELDOS ORDINARIOS
102
COMPLEMENTO DE SUELDOS
103
PERSONAL EXTRAORDINARIO
104
HORAS EXTRAS
105
EMOLUMENTOS A REGIDORES
PRESTACIONES LABORALES
201
AGUINALDOS
202
QUINQUENIOS
203
CANASTA BASICA
204
PRIMA VACACIONAL
205
INCENTIVOS
207
RETIROS VOLUNTARIOS
208
INDEMNIZACIONES
209
PENSIONES VITALICIAS
210
CUOTAS IMMS, ETC.
211
UNIFORMES
212
IGUALAS DIVERSAS
213
OTRAS PRESTACIONES
214
VIDA CARA
215
VACACIONES
217
BECAS AL PERSONAL SINDICALIZADO
4.- LIGA
DEL PACÍFICO
Con la ayuda del Gobierno
como mediador, LA ANABE
y la LIGA DEL PACÍFICO
llegaron a un acuerdo a principios de septiembre.
LA ANABE
sintió presión de sus
miembros para proveerse de trabajo jugando en la LIGA DE INVIERNO DEL
PACIFICO. Los agremiados de
LA ASOCIACIÓN DE
BEISBOLISTAS PROFESIONALES (ASOBEPRO)
también fueron beneficiados con las mismas ventajas que
LA ANABE.
La Liga del Pacífico, tuvo
un acuerdo, porque algunos de sus dueños de equipos podrían desafiar la
fortaleza de Alejo Peralta debido a su gran independencia
económica.
Consecuentemente la del
Pacífico estuvo de acuerdo en dar los beneficios señalados en la Ley
Federal del Trabajo, incluyendo días de vacaciones, dinero para mejoría de
alimentos, fondos para una casa (INFONAVIT), bonos de fin de año, seguro
social y planes de jubilación. Estos beneficios tuvieron un precio. La
Liga exclamó que los gastos subieron 40% por realizar esta Ley. Dos
de los equipos de este circuito, Tijuana y Los Mochis se doblaron, los
Rosters fueron cortados de 25 a 20 jugadores y las deducciones de los
cheques de los jugadores aumentaron de 5 a 30 %.
Aún con las promesas de los del Pacífico,
los acuerdos no fueron completamente implementados. No todos los
equipos dieron seguro social y LA ANABE tuvo
que amenazar a la Liga con la demanda legal, antes de que se diera el
dinero al gobierno para el establecimiento de un fondo de retiro.
Una lista negra
circuló entre funcionarios de la Liga, y los miembros de LA ANABE.
Los jugadores contratados fueron en menor cantidad que lo que se esperaba
originalmente; hubo persecuciones, hostigamiento y despidos. En algunos
casos, fueron substituidos por extranjeros. Aún a pesar de todos los
problemas, la Liga del Pacífico terminó su temporada completa, manejando
hábilmente la temporada con su tradicional Serie de Campeonato en 1981.
Por lo consiguiente, la habilidad de los
jugadores para desafiar a los propietarios fue impedido por el factor
pobreza, ya que casi todos los jugadores eran de situación económica
precaria, y con poca educación, no hábiles y poca experiencia como
políticos, excepto para el béisbol.
Dr. Cervantes.- Lo anterior
lo escribió David LaFrance, debemos ayudar a que no sea asi y siempre he
gritado que debemos auxiliar a los jugadores.
En seguida la
trascripción en inglés:
(Moreover, players ability
to challenge owners was impeded by the fact that most were of modest
economic means. poorly educated, unskilled except for baseball, and
inexperienced politically).
Puebla, México, 2 de mayo de 2006
Continuará… |