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CONSEJO PARA LUPITA
Por el Dr. Jaime Cervantes Pérez
Hace dos
semanas recibí un e-mail de una madre apurada por sacar del atolladero a
su hijo, la familia es de Ciudad Juárez, Chihuahua, a continuación se lo
doy a conocer:
Date:
Wed, 3 Oct 2007 10:12:12 -0700 (PDT)
From:
"guadalupe ortiz"
lupitaortiz68@yahoo.com.mx
Subject:
consejo
To:
jaimecervantes99@yahoo.com
Hola Dr. Cervantes:
El día de ayer (martes) recibí los libros, le agradezco mucho la
molestia de habérmelos mandado.
Le pido un consejo; tengo un hijo de 13 años (René) él juega béisbol
desde los 4 años, siempre fue un niño disciplinado y con muchas
aptitudes para el béisbol, él es pitcher y 3era base, cuando tenía 10
años fue convocado por la FEMEBE, a concentración para representar a
México en Venezuela fue uno de los mejores pitchers, mejor bateador y
titular del equipo, a nivel mundial.
Cuando tenia 11 años, con Chihuahua ganó la olimpiada nacional en el
2005, y luego fue convocado nuevamente por la FEMEBE, concentrado en la
CONADE, para un Panamericano el cual fue en Ixtapa, en Septiembre 2005,
México; ganó fue uno de los mejores pitchers, bateador y titular del
cuadro.
Cuando tenía 12 años fue a un Estatal, le fue bien, pero de ahí en
adelante parece como si tuviera muchos enemigos en contra, el manejador
que llevó esa selección no lo convocó, mi hijo se lastimó el brazo, lo
llevamos a terapias de rehabilitación y sanó.
El manejador comentó que estaba acabado,
esos comentarios me hirieron mucho, no fue seleccionado para la
olimpiada nacional de la federación, gracias al manejador.
Ahora que empieza la temporada; Él fue durante 3 meses con Manolo Fortes,
Manolo lo ayudaba mucho en cuanto a la mecánica de pitchear.
Manolo lo estimaba (Yo apreciaba ese gesto de Manolo) cuando muere
Manolo a René le afectó muchísimo, a los 2 días se volvió a lastimar del
hombro dijo el Dr. que es la bursa, estuvo en rehabilitación y ya está
listo, pero tiene miedo de soltar el brazo, no se tiene confianza, ayer
hubo un juego contra el equipo del manejador que comentó que estaba
acabado, Rene jugó como un niño de 6 años no agarraba nada la pelota se
le pasaba por debajo de los pies, bateo 2 elevados al izquierdo y 2
ponches.
Lo que nunca había visto, la porra del equipo contrario se ensañó con
él, le gritaban muchas tonterías, no se como hacerle para sacar a mi
hijo de este bache, o tal vez no estoy preparada para una derrota así de
mi hijo (los ponches fueron con casa llena, sin out y tirándole a puras
bolas malísimas, altas y afuera).
René ha tenido Reconocimientos del Presidente municipal, del Estado y
del de la República; es un buen joven, respetuoso y noble.
Lo hemos apoyado en todo, ha viajado mucho por todo la republica jugando
béisbol.
Gracias por leer estas líneas y le agradecería me diera un consejo que
mucha falta me hace.
PD: hay gente que dice que cuando eres bueno en las ligas infantiles,
cuando llegas a las juveniles ya no eres bueno; ¿será verdad?
Gracias por todo.

Dennis Martínez, ex lanzador de
Grandes Ligas, impartió una serie de clínicas a los peloteros de las
Ligas Menores salvadoreñas. Nada motiva más a un deportista que aprender
de los mejores. Eso le pasó a más de cien peloteritos de las cinco
academias de béisbol de El Salvador cuando el ex Grandes Ligas, Dennis
Martínez, les impartió varias clínicas en el Mini estadio de la
Ciudadela Don Bosco.
RESPUESTA:
Estimada
Lupita:
Todos los que jugamos
béisbol y los que llevamos la vida por fuera de esto, siempre tenemos
errores y aciertos, nadie es perfecto, el hombre de éxito se inclina mas
por los atinos. Lo anterior lo enjuiciamos los que somos adultos y lo
comprendemos, pero los niños no lo piensan así y no se dan cuenta,
porque les falta experiencia.
Cuando a uno de nuestros
hijos los tenemos acostumbrados al éxito y tienen algún error, los
padres son los avocados para darles fortaleza con consejos y más que
nada con el ejemplo de ser padres que se sobreponen a los malos momentos
de la vida; que es lo normal.
Claro que sobre esto debe
dialogarse con el niño.
Los
errores enseñan más que los éxitos,
porque no se
olvidan nunca, los padres no recordarán eso, pero al niño al que le
sucedió eso, jamás se les borra, esos ponches que tuvo y las pelotas que
se le pasaban, no lo va a olvidar de ningún modo.
El que tiene toda la culpa
es ese individuo entrenador que dice que el niño está acabado y eso es
mentira. Lo más probable es que este personaje le tenga envidia y no
solamente a su hijo le hace eso, sino que también a otros niños que no
le agradan, pues si se porta mal con uno, no solo es con él, sino que lo
hace con todos los de su alrededor.
Esta actitud negativa del
entrenador perjudica a todos y a los que aparentemente no hace daño, les
está dando mal ejemplo, porque los demás niños se dan cuenta de las
actitudes y lo malo o bueno arrastra y más en un niño.
Yo tuve esto, un amigo muy
cercano a mi papá era el manager de la Selección de Puebla para niños y
solo por el hecho de que yo estudiaba y su hijo no; no me escogió para
la Selección, aún habiéndole hecho buenas agarradas y habiendo bateado
bien, en inglés dicen “Such is life” Así es la
vida.
No puedo opinar más
profundamente porque no conozco a esta persona pero si platicara con él
unos momentos le diría a usted por qué razones lo hace, pudiera ser
porque el hijo de usted es bien parecido, de buena familia, buena
situación económica, buena educación, buen jugador, algo que le hace
falta a alguno de los familiares de este personaje.
Le contaré a usted algo
que me pasó a mí y no nada más en el béisbol, sino fuera de los campos y
también en mi profesión como Médico.
Uno en cualquier rama
tiene que sentir superioridad pero no nada más por sentirlo, sino uno
tiene que demostrar con hechos la supremacía.
En la convivencia
dentro de la iglesia católica, cuando niño, pertenecía yo a las
vanguardias de ACJM (Asociación Católica de Jóvenes Mexicanos) y yo
tenía a un amigo protestante que jugaba muy bien béisbol y los de las
vanguardias, no querían que jugara con él y como respuesta fui rechazado
por ellos, pero nunca les presté atención, y por esta razón siempre los
veía menos, y eran gente con muchas posibilidades económicas y sociales.
Siempre caminé con complejo de superioridad sobre los de mi alrededor.
Nacido en un barrio pobre, y de familia honesta pero uno ya viene
estructurado mentalmente cómo va a desenvolverse, mis padres tuvieron
que ver muchísimo en mi desarrollo y no me dejé ser sobreprotegido por
ellos o bien ellos no me sobreprotegieron o las dos cosas. Ellos me
dieron el ejemplo con su comportamiento para progresar en el futuro. (El
día 21 de septiembre 2007 murió mi mamacita a los 93 años de edad, nunca
le oí decir que ya se quería morir).
Por el año de 1947, estaba
en el colegio de gobierno Aquiles Serdán, cursaba el sexto año de
primaria, teníamos un equipito de béisbol; a una calle de nuestra
escuela estaba el Colegio Americano que era de gente de dinero y jugamos
un partido entre las dos escuelas en la nuestra todos los alumnos
estaban pendientes de esto, yo jugaba el short stop y con casa llena se
me pasó un roletazo entre las piernas, sentí mucha vergüenza con mis
compañeros y compañeras, yo pretendía a una de ellas, quería yo que
fuera mi novia y nos estaban viendo; nunca se me olvidó ese error tan
grande, no me le volví a acercar a la niña, nunca se me olvidó esa
jugada, pero me sirvió en los años que yo jugué béisbol, pues jamás se
me volvió a pasar otro, pues yo lo paraba, con el pecho, con el abdomen
con las piernas, con lo que se pudiera, ese error me sirvió de
experiencia.
Lo que
le pasó a René es fácil de superarlo, lo primero que debe usted hacer es
separarlo de ese manager, entre menos lo trate es mejor, la vida tiene
muchas salidas y uno debe de buscarlas.
A René debe usted seguir
tratándolo con mucho cariño, mucho amor y llevarlo con otros equipos, él
tendrá que superar y si de verdad le tiene amor al béisbol, él seguirá
su camino y superará lo que le pasó, hay que llevarlo poco a poco y con
gente que lo quiera.
En el libro hay mucho,
pero mucho que tendrá usted que leer para darle a René lo que él
necesita como por ejemplo:
Él debe tener afirmaciones
positivas y a un error se debe sobreponer con frases en el presente,
como:
-¡Yo soy un gran bateador!
-¡Soy agresivo!
-¡Tengo un lugar en este
equipo!
-¡Tengo una vista buena!
-¡Me tengo confianza!
-¡Me siento feliz!
-¡Tengo un buen brazo, un
guante muy bueno!
-¡Voy a vencer a mis
enemigos!
-¡Yo tengo muchas
habilidades!
-¡Yo puedo batearle a
cualquier pitcher y cualquier pelota que me envíen, buena!
-¡Nadie puede interferir
en lo que yo decido, solamente yo mando en mi cerebro!
-¡Yo voy a crear energía
positiva alrededor de mí!
-¡Estoy relajado!
Debe escribir estas
afirmaciones en un pedazo de tarjeta o papel y pegarlo en lugares
estratégicos donde esté, para que lo lea, para que le recuerde que él
escogió esos cambios en su pensamiento. Todo esto lo debe repetir varias
veces al día y va usted a ver cómo cambia su actitud, esto le traerá
mucha confianza.
Se vuelve una fuerza
terrible en nuestra conciencia o en nuestro inconsciente y se enfoca más
claramente en lo que nosotros somos capaces de lograr.
Es muy importante también
continuar elevando y desarrollando el estándar de juego.
Su cerebro debe registrar;
- Yo debo.
Y no:
- Yo debería.
Si esto lo hace de rutina,
los malos hábitos se van y los buenos siempre se quedan.

Edwin
Vázquez, muy buen entrenador, enseñando
a
niños de República Dominicana
También es muy importante
la disponibilidad para continuar los cambios que él determina hacer, él
debe pensar que cada vez que se pare en el home plate, pegarle a la
pelota, porque si no piensa eso, se vuelve todo lo contrario y su
cerebro tiene un libre albedrío y muy frecuentemente se va al lado
negativo, pero mentalmente obligarse a frenar eso y solamente aceptar
las ideas positivas, las ideas que lo van a hacer batear bien, correr,
fildear, tirar y pitchear bien.
Déle a su cerebro el
tiempo para que se ajusten las técnicas a su modo de ser es decir, tiene
que ir aceptando poco a poco los cambios que hace para batear, fildear,
correr, tirar y pitchear, pero debe ser constante, porque si no es
constante se revierte todo y se vuelve un mediocre.
Cualquier paso que vaya a
dar dentro del béisbol debe pensarlo correcta y exactamente y si él lo
cree, lo va a hacer y se dará cuenta cuando dé un homerun, haga una
buena agarrada, dé un buen tiro y pensará que ha progresado y todo
debido a que se ha sabido educar, se ha sabido conducir.
Las noches son para que
esté recordando esto, y el día para que haga realidad lo que soñó y
también no solamente por la noche, sino también cuando se esté bañando,
antes de la práctica, en la práctica, cuando va a comer, cuando va al
teatro, cuando va a un concierto, cuando va con su familia, debe pensar
en todos los puntos que se trazó, entre más repita lo que escribió, más
engranaje habrá en su cerebro para hacer realidad sus ideas positivas y
esto le hará cambiar en el juego y cambiar el modo de vivir y de jugar
el béisbol.
Y su cabeza debe tener
fortaleza mental.
De esto hay mucho qué
decir dentro del libro “Mi Cerebro en el Béisbol”.
Espero ayudarlos.
Atentamente
Dr. Jaime Cervantes Pérez
Puebla, México, 13 de octubre de 2007 |