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TRES DÍAS DE FIESTA NACIONAL
DE BEISBOL EN PUEBLA
Por el
Dr. Jaime Cervantes Pérez
El viernes 3 de junio de 2005, se
inician las festividades en Puebla, alrededor del juego de estrellas de
la Liga Mexicana.
Este encuentro se celebra en Estados
Unidos con gran pompa y adherido a éste, el
John
Hancock All-Star FanFest, que es algo grandioso, maravilloso, lo máximo
que hay de festividades alrededor del beisbol.
Aquí en Puebla se hará por
primera vez el Derby alrededor de este juego. Los organizadores estarán
poniendo el máximo de esfuerzo económico y cultural. Pensamos que se
puede hacer más en beneficio de los fanáticos, porque como hemos visto
organizar este evento, creemos que hay una elite escogida para
beneficiarse de este acontecimiento.
Nosotros pensamos que esto
debe ser gozo para todos los fanáticos beisbolistas que hacen el favor
de frecuentar al Parque Hermanos Serdán y sugiero, si hay tiempo, se
deben organizar actos fuera o dentro de este parque, para hacer feliz al
público que cada día es más numeroso.
El beisbol cada vez se está
haciendo más popular, sobre todo con las familias, he recabado datos en
el que me platican que es más bonito el ambiente del Hermanos Serdán que
el de fútbol que está enfrente. Debemos hacerles caso a ellos, debemos
organizar para la gente actos más frecuentes, para hacerlos felices y
así promover el éxito económico del beisbol, tener mejores jugadores y
más pitcheo, que mucha falta hace en toda la Liga.
Hay muchísimos modos de
promover nuestro grandioso deporte, pero necesitamos gente entusiasta y
preparada para esto.
Como eventos principales tendremos el
sábado un choque de veteranos entre Tigres y Pericos, donde podrán ver a
las grandes glorias que han vestido la franela de ambos clubes, y
posteriormente vendrá el derby de cuadrangulares, donde estarán los
cañoneros más temibles de las zonas Norte y Sur.
La noche culminará con un concierto de
gala, una de las voces del momento., (Animamos
a los directivos a ser exactos y específicos en su programación)
Y el domingo se realizará el partido de
estrellas, entre las divisiones Norte y Sur.
A continuación empezaremos
por dar el programa de este festival:

PROGRAMA DE ACTIVIDADES
JUEGO DE ESTRELLAS DE LA LMB
PUEBLA
2005
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VIERNES
3
DE JUNIO |
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10:00 A.M. |
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REGISTRO DE DIRECTIVOS, JUGADORES Y PRENSA |
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LUGAR: 3 HOTELES SEDES |
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12:00 P.M. |
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CONFERENCIA DE PRENSA VETERANOS |
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LUGAR: HOTEL SEDE JUGADORES CROWN PLAZA |
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3:00 P.M. |
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ASAMBLEA DE LMB Y PRESIDENTES DE CLUBS |
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LUGAR: HOTEL FIESTA AMERICANA |
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4:00 P.M. |
*PRACTICA VETERANOS |
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LUGAR: PARQUE "HNOS. SERDÁN" |
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8:00 P.M. |
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CENA DE GALA Y ENTREGA DE PREMIOS |
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LUGAR: CENTRO MEXICANO LIBANÉS DE PUEBLA |
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SÁBADO
4
DE JUNIO |
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6:45 A.M. |
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SALIDA DE DIRECTIVOS A CAMPO DE GOLF Y PRÁCTICA |
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LUGAR: HOTEL SEDE DIRECTIVOS |
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7:30 A.M. |
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INICIO DE TORNEO DE GOLF |
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LUGAR: CLUB LA VISTA |
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10:00 A.M. |
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VISITA DE MASCOTAS DE EQUIPOS A INSTITUCIÓN INFANTIL |
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LUGAR: A DEFINIR (DIF) |
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1:00 P.M. |
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PREMIACIÓN Y COMIDA A GANADORES TORNEO DE GOLF |
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LUGAR: HOTEL FIESTA AMERICANA |
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1:30 P.M. |
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PRÁCTICA DEL EQUIPO ZONA SUR |
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LUGAR: PARQUE HNOS. SERDÁN |
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2:00 P.M. |
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SE ABREN PUERTAS DEL PARQUE "HNOS. SERDÁN" AL PÚBLICO |
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2:30 P.M. |
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PRÀCTICA DEL EQUIPO ZONA NORTE |
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4:00 P.M. |
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JUEGO DEL RECUERDO PERICOS VS. TIGRES |
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LUGAR: PARQUE HNOS. SERDÁN |
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5:30 P.M. |
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CONFERENCIA DE PRENSA VETERANOS |
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DERBY DE MASCOTAS |
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LUGAR: PARQUE HNOS. SERDÁN |
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6:00 P.M. |
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PRESENTACIÓN DE JUGADORES DERBY |
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LUGAR: PARQUE HNOS. SERDÁN |
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6:15 P.M. |
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DERBY DE JONRONES |
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LUGAR: PARQUE HNOS. SERDÁN |
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7:30 P.M. |
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CONFERENCIA DE PRENSA DERBY |
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LUGAR: PARQUE HNOS. SERDÁN |
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8:00 P.M. |
*
CONCIERTO |
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LUGAR: PARQUE HNOS. SERDÁN |
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DOMINGO
5
DE JUNIO |
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8:00 A.M. |
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DESAYUNO CON GOBERNADORES |
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LUGAR: FIESTA AMERICANA |
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10:00 A.M. |
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SE ABREN PUERTAS DEL PARQUE "HNOS. SERDÁN" AL PÚBLICO |
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11:00 P.M. |
*
PRESENTACIÓN OFICIAL DEL JUEGO DE ESTRELLAS |
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12:00 P.M. |
PLAYBALL |
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3:00 P.M. |
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CONFERENCIA DE PRENSA JUEGO DE ESTRELLAS |
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LUGAR: PARQUE HNOS. SERDÁN |
Ahora platicaremos de la
historia de "Ronnie", les diremos que hay mucha gente que tiene un
historial tremendo y que es imposible hablar de todos, tuvimos la suerte
que el Sr. Porfirio Magaña nos enviara el siguiente escrito y diremos
que tuvo de compañeros a grandes figurones como Jorge Fitch, Miguel
Sotelo, José Guerrero Cano “Zacatillo”,
Oscar Rodríguez, Ángel
Toledo “Cuco”, Alejandro Moreno “el Cañitas”,
etc, etc.
Imposible platicar de todos.
Ronaldo
"Ronnie" Camacho
Ronnie hizo gran
historia en Puebla, sobre todo en el Estadio Zaragoza que se inauguró en
Mayo de 1952 y tiene cupo para 25 mil fanáticos. Está hecho de concreto.
Había grandes llenos; durante los campeonatos como decían, cada juego
era un carnaval, paseando a los héroes en hombros.

Estadio Ignacio
Zaragoza
situado cerca de
los Fuertes Loreto
y Guadalupe en
Puebla, México
Cuando lo visitábamos recordábamos con
nostalgia al Parque Puebla, que en mi libro Mi Religión y su
Dios Teobol, lo bauticé como La Catedral del Beisbol.
En este estadio Zaragoza, el Puebla se
coronó campeón en 1963 fue en grande la temporada; de lo mejor que se
recuerda.
Teniendo como manager al gran Tony
Castaño, al que Fidel Castro le prohibió entrar a Cuba. Aquí en este
estadio fue donde brilló Ronaldo Camacho.
En los años siguientes, en alguna
ocasión David García, pitcher del Puebla gran amigo nuestro que jugó con
nosotros beisbol y que fue director técnico del Beisbol de la UAP
(Universidad Autónoma de Puebla), en alguna ocasión correteó en el
estadio con un cuchillo a Miguel Sotelo, cuando nos reuníamos siempre
platicábamos de esta anécdota y nos reíamos hasta morir, los dos estaban
muy fuertes. Hay tantas anécdotas de estos jugadores, imposible
describir cada una de ellas.
Y precisamente
Sotelo probablemente venga; pero esta en duda pues esta de manager en un
equipo de Chihuahua y su equipo esta peleando el primer lugar y la
directiva no lo dejaba.
Creo que si llega a Puebla, recordará
muchas anécdotas con sus Pericos pues ha sido un gran pitcher y la
afición lo recuerda con mucho cariño así como a Fitch que también dejó
muchos recuerdos.
Hablaremos un poco
del roster de esa época:
PUEBLA CAMPEÓN
1963
MANAGER: ANTONIO
CASTAÑO.
BATEADORES
PCT
Eladio Urías “el
Pollo” .359
Raúl
Sánchez .357
Oscar
Rodríguez .342
Ángel Toledo
“Cuco” .337
Alejandro Moreno “el
Cañitas” .330
Rodolfo Sandoval
González .322
Jorge Fitch
.316
Joseph Tylor
.309
José Guerrero Cano
“Zacatillo” .304
Pedro
Cardenal .303
Moisés Camacho Muñiz
“Moi” .299
Ronaldo Camacho
Durán “Ronnie” .289
Víctor
Osuna .286
Guadalupe
Cansino .261
Daniel Bankhead
“Dan” .231
Ultus
Álvarez .216
Dalton
Thomas W. .186
James
Ivory .000
PITCHERS
G P PCLA
Carlos José
Méndez 0 0
0.00
Miguel Sotelo
24 8 2.85
Julio Moreno
“Jiquí” 15
5 3.02
Mauro
Ruiz 8
5 3.80
Florentino
Rivera 15
11 4.31
Raúl
Sánchez 3
1 4.70
Antonio Díaz
“Tony”
7 7 4.94
Daniel Bankhead
2 5 5.23
Juan Suby Valdiviezo
8 11 5.31
Héctor
Olguín 0
1 5.86
Ernest
Williams 1
0 6.00
Jorge
Figueroa 0
0 9.00
Rosendo
Domínguez 0
1 9.53
Alfredo Mariscal
Hurtado 0 0 24.75

VIDA DE RONNIE CAMACHO EN SU HOMENAJE
Relato enviado por el Sr. Porfirio Magaña.
La vida de un
empalmense dentro del deporte “La rutina en cualquier aspecto de la vida
causa tedio, desesperación y enseña los síntomas de la mediocridad”.
“Cuando no se tienen recursos para estudiar una carrera universitaria,
lógicamente se tiene que buscar un nuevo horizonte, esto me pasó a mí y
doy gracias a Dios por haberme dotado de las facultades necesarias para
practicar el bello deporte del béisbol…”
Estas sentidas
palabras las dijo Ronnie Camacho en un momento importante de su vida,
este inmortal del beisbol nació en un no muy lejano 26 de octubre de
1935, surgió del bendecido vientre de su señora madre Doña Elvira Durán
y procreado por el legendario Manuel “Champion” Camacho. El mayor de 5
hijos, sintió el beisbol en su sangre al tener en sus manos su primer
guante cuando tan solo cursaba el quinto año de educación primaria, el
cual le regaló Don Martín Dihigo, quien en aquel entonces brillaba en el
Unión Laguna en la Liga Mexicana, ese inolvidable obsequio le fue
enviado por conducto de su tío Laureano Camacho quien jugaba de catcher
en el mismo club.
El amor
naciente por el beisbol no estuvo exento de vicisitudes, sobre todo
porque su maestro de la primaria era fanático del fútbol, y no perdía
ocasión en apostar que el Ronnie se presentaría a clases pero sin su
infaltable guante de beisbol, dado que el Ronnie no quería ser regañado
o castigado por el profesor, procuraba cumplir con sus deberes escolares
aunque no dejaba de lado opción alguna por hacer alguna travesura, como
cuando el profesor lo encontró fumándose un puro que estaba encima de la
mesa del salón, lo que ocasionó que hubiera una regla de un metro más o
menos, la cual fue a romperse en pedazos en la espalda del futuro
estrella del beisbol.
Cuando la
escuela terminó, sus compañeros tomaron rumbos diferentes, pero el
Ronnie se quedó en casa, no había dinero para seguir una carrera, así es
que empezó a trabajar en el taller del ferrocarril, siendo su primer
empleo el de aprendiz de mecánico, vaya que le gustaba el ser
ferrocarrilero pero más le gustaba la idea de ser beisbolista
profesional, quería zapatos nuevos, pantalones buenos y camisas nuevas,
eso costaba y había que hacer algo. Cuentan que en una de las visitas de
su tío Laureano Camacho, éste le trajo un regalo muy especial, un equipo
completo de beisbol, 9 guantes, ni más ni menos, todos de la marca
Pinedo Deportes, con esos arreos jugaban todos los días, aunque aseguran
que cuando algo enojaba al Ronnie o los otros chamacos lo hacían enojar,
les quitaba el equipo y los arreos y se los llevaba a su casa y ahí se
acababa el partido.
César Gutiérrez
y el “Gallito” Ahumada lanzaban a diario y no parecían cansarse, el
“Gasket” Padilla, “Pedrón” Bojórquez, David García, Mazo, Genesta,
Casillas, “Luci” Ochoa, Rico Rivera, Luis Valencia, Rubén García, entre
otros eran sus compañeros y de verdad se fajaban y día a día aprendían
más gracias a las enseñanzas de su primer maestro Don José Uzcanga
García.
En 1952 salió
por primera vez de su casa a jugar, iba a Tuxpan, Nayarit, su equipo era
el representativo de la Secc. 8 del STFRM y el manager era “El Paquín”
Gaspar.
Como
profesional Ronnie Camacho empieza su brillante carrera bajo la tutela
del manager Art Lilly, Lilly era scout del Cardenales de San Luis,
equipo que finalmente lo firmó por 150 dólares al mes, ese fue su primer
sueldo en el beisbol, con él también fue firmado otro excelente jugador
mexicano, David García y los dos se fueron a jugar al Club “Águilas de
Mexicali”. Dado que en este equipo había puros caballones, casi no
jugaron y al paso del tiempo David fue enviado a Dotan Alabama y a
Ronnie Camacho lo mandaron a Fresno, California, Clase “C”. Ahí lo
recibió Roland le Blanc, manager del equipo, un tipo grande, hosco y con
cara de carnicero de suburbio de Los Ángeles, el cual tan solo le dijo:
“Mucho gusto Sr. Ronnie Camacho”, salimos al parque a las 5:30 de la
tarde y se alejó.
Con los
“Yaquis” de Cd. Obregón se inició jugando en la segunda base ante la
ausencia de Moi Camacho, con este equipo y ante Los Mochis escribió una
de las muchas páginas gloriosas de su carrera, bateó 2 jonrones en un
solo partido y qué ironía, a la siguiente semana ante Mazatlán su
primera base, un monstruo bateador le empató su marca de 11 carreras
producidas en un juego, ¿su nombre? Don Ángel Castro Pacheco, de
Empalme, Sonora.
La carrera
beisbolística de Ronnie Camacho siguió avanzando en diversos escenarios
y con muy diversos actores y situaciones, todas estas circunstancias
fueron forjando con mayor temple el carácter de un joven decidido a
triunfar. Ese mismo joven en la plenitud de su madurez dijo un día: “Al
beisbol hay que amarlo, es una profesión muy difícil, se arriesga mucho
a veces casi por nada, después ¿qué queda?, nada, el camino es muy
largo, por eso cuando se llega a la meta, no hay que voltear atrás, no
se sienten en la orilla de la carretera y vean pasar el carro del
progreso”...
Ronnie Camacho
tuvo muchas satisfacciones en su carrera, muchos días malos, triunfos y
derrotas, aplausos y humillaciones, conoció al amigo sincero, al
hipócrita, al sentimental, al dramático, al chismoso, al servicial, en
fin a tantos que en su momento se llegó a preguntar, ¿a cuál de todos le
he aprendido más?
En un equipo de
beisbol siempre habrá problemas, diferentes caracteres, es como una
familia grande, por lo tanto así debemos actuar siempre, vernos como
hermanos y luchar juntos por la causa, después de todo nos pagan por
hacer lo que nos gusta y como profesionales que somos, debemos ser
honestos y disciplinados, este fue siempre el credo de Ronnie Camacho el
beisbolista.
En 1958 Ronnie
Camacho se convierte en inicialista y lo hace en un partido cuando no
estaba jugando, Cheo Ramos en ese entonces manager del Laredo, le dijo:
“Solamente tengo a Carmona y a ti”, lastimados están los dos hombres que
pueden cubrir esa posición, le indica a Ronnie que tome la primera base,
a lo que nuestro paisano le contestó, “Bueno, haré lo que pueda, pues
nunca he jugado ahí”, a lo que Cheo le dijo: “Okey Ronnie, aquí tienes
el guante, sólo espero que no me mates de un ataque del corazón”, desde
esa fecha el beisbol mexicano vio nacer a uno de los más grandes
jugadores, tanto al cubrir la primera almohadilla como con el poder de
sus muñecas al usar el bat.
En 1963 Ronnie
Camacho tenía 35 jonrones, por Reynosa lanzaría Juan Piedra, por lo que
Tony Castaño, su entonces manager, le preguntó que si quería que lo
pusiera como primero en la alineación, a lo que contestó que no, que lo
dejara tercero, porque le importaban más las carreras producidas que un
récord. Esa misma noche en la primera entrada pegó el jonrón 36 y
empataba el récord de Aldo Salvant, furioso toletero cubano, ya para las
últimas entradas lanzaba Lázaro Uzcanga, un veracruzano derecho, lanzaba
duro y de verdad, le lanzó una violenta recta y se la mandó a las gradas
al jardín izquierdo, era su jonrón 37, recorrió las bases con lentitud
como lo hacía Reggie Jackson, bateador estelar de los Atléticos de
Oakland, la gente de pie le brindaba una cerrada ovación, mientras que
parado entre home y primera el “Jiqui” Moreno, el relevo caballo de su
equipo le gritaba “Hey, ‘Cabezón’, no corras mucho, lo hiciste, lo
hiciste”. Al pasar por primera base Ronnie Camacho iba temblando y no
sentía absolutamente nada en los pies, como se diría, parecía que iba
corriendo en algo blando, algo así como sobre algodones, en segunda
base, al llegar, Jhon Shaive un ex big leaguer que jugaba para Reynosa,
le extendió la mano y en español le dijo: “Bien Ronnie, te lo has
ganado”.
Finalizado el
partido y después del festejo Ronnie Camacho salió disparado a su casa
en donde su esposa, la señora Blanca Sosa de Camacho, le esperaba, al
llegar no le decía nada, tan solo le miraba y tenía lágrimas en sus ojos
y abrazada a él le dijo: “Sabía que lo ibas a lograr, pero no esta
noche, no dormiste bien, a las 6 de la mañana me pediste un café,
estabas muy nervioso. Entonces se fueron juntos a la recámara de su hijo
Ronaldo César Camacho Sosa, Ronnie segundo, hoy ingeniero y profesional
trabajador en la industria maquiladora, en ese entonces sólo tenían un
hijo, después vendría la niña, hoy una excelente funcionaria pública, la
Dra. Blanca Aurora Camacho Sosa. Ya en el cuarto de su hijo, Ronnie
Camacho se saca de su bolsa la pelota que le había regresado aquel joven
estudiante de apellido Calvo y a quien se le premió con $500.00 de
aquéllos que sí valían, y se la depositó en su almohada; aún pasados los
años su hijo sigue manteniendo vivo ese momento y ese recuerdo.
Platica el
Ronnie Camacho que en una ocasión en que jugaban en Hermosillo, haciendo
una temperatura casi bajo cero, y estando con el Club de Empalme,
lanzaba Horacio Solano quien tenía un slider que cortaba y una recta
durísima, lanzando de lado, con hombre en primera y tercera, sin out, le
dice al “Pilo” Gaspar, el cual en esa noche no jugaba: “‘Pilo’, batea
por el pitcher”. A lo que este glorioso dueño absoluto del plato del
home contestó, “Y yo que te estoy haciendo, no seas criminal”.
Corría el año
de 1971 cuando Ronnie Camacho vivió su primera experiencia como manager
de un club de la Liga Mexicana, en ese tiempo venía de Mérida y traía
todavía la amargura y el decaimiento moral, aceptó el puesto de
manager-jugador no porque las circunstancias lo hayan obligado, sino
porque el manager que venía al equipo no se reportó.
Tomando más de
las sabias palabras que en su momento Ronnie Camacho ha reflexionado en
voz alta, nos dice que “cuando se es un jugador de beisbol uno debe de
sentirse orgulloso de serlo, esta profesión requiere de entrega y
dedicación, pues se sufre mucho principalmente cuando se vienen los
viajes, el sistema nervioso comienza a alterarse, la amargura que
produce todo esto lo pone a pensar a uno en dejar el juego, parece que
el mismo beisbol le da una prueba. En estos trances es cuando de verdad
debe conocerse a sí mismo el jugador profesional”.
Ronnie Camacho,
orgulloso de su historial como deportista, reclama con derechos sobrados
su pertenencia al gremio ferrocarrilero, con firmeza en su voz
manifiesta, yo también sé lo que fue laborar en los Talleres
Ferrocarrileros de Empalme, aunque no lo hacía con constancia por los
requerimientos y exigencias de su carrera beisbolística, pero cuando
tenía tiempo lo hacía, ya que fue ahí donde empezó a ganarse unos
centavos, manejando la herramienta del taller pensaba que lógicamente
debía seguir la misma ruta, los pasos de su familia y sobre todo seguir
los pasos de su señor padre Don Manuel Camacho, todo un hombre digno y
excelente trabajador de la industria ferrocarrilera.
Con emociones
encontradas aún recuerda como si fuera este mismo día, aquella ocasión
en que el avión descendía en Guaymas y al recorrer lentamente la pista,
el miedo que sentía lo invadía completamente ante lo que tendría que
afrontar ese día, sobre todo porque al asomarse a la ventanilla vio a un
mar de gente, la música entonando la famosa Rielera, los presidentes de
Guaymas y Empalme, Don Florencio Zaragoza y el Sr. Enrique Romero al
frente de todos aquellos que lo querían abrazar y manifestarle su afecto
y el reconocimiento al esfuerzo logrado; las piernas le temblaban y el
corazón le latía con tanta rapidez que parecía se le saldría del pecho.
Los ferrocarrileros en muestra de amistad y solidaridad ahí se
encontraban formados en fila con algunas locomotoras con el silbato a
todo volumen. Fue precisamente este gremio, por el cual el Sr. José
Romero Flores haciendo viaje exclusivo desde la Ciudad de México le
entregó a nombre de 100,000 trabajadores que representaba en ese
entonces el sindicato, un trofeo que hasta la fecha sigue guardando con
orgullo y satisfacción en la intimidad de su hogar, donde tiene un lugar
muy, pero muy especial.
Con madura
tranquilidad Ronnie Camacho recuerda: “Un día me dejaron en libertad y
ahí estaba de nuevo con problemas, me sostuve en mi casa y vino la
experiencia desconocida para mí, una descarga mayor, cierto grupo
político buscaba incrementar mi presencia y conquistar posiciones donde
para llegar había que ser obediente y fiel, nunca ser rebelde ni crítico
y el tema había que abordarlo, pues existe una clara conciencia en la
diferencia que hay, entre mi medio y éste, el de la política, anduve en
un medio prácticamente invisible, desconocido, si había que sonreír,
pues sonreía, la adulación, el chisme, el desprestigio, el ansia de
poseer un puesto sobre los demás era latente, se palpaba, era el juego
indescifrable de la política, ahí conocí muchos hombres importantes sin
rango alguno, individuos que jugaban con su propio destino, sin
importarles nada, prejuicios morales ahí no existen, calidad humana
menos, ser o no ser es el factor, es como estar pegado a un cable de
alta tensión, siempre luchando por algo, la presencia política,
conquistar una posición que les venga a solucionar la personalidad
perdida, pasaban los días y me iba adaptando, siempre había algo nuevo e
interesante, pero nunca se definía nada, tuve el honor de conocer
(aunque a mí ya me conocían) banqueros, industriales, pescadores,
campesinos, de todo y bien escogidos, de este grupo, los hombres de
campo me simpatizaban más, eran los más sinceros y accesibles, visité
los ejidos y conviví con ellos, me preguntaban si en realidad deseaba
estar ahí y me felicitaban, me pedían cosas, me hablaban de sus
necesidades, de promesas incumplidas, me hablaban de beisbol, gente
sana, noble, sin prejuicios, me despedía de ellos pensando poder algún
día, sin política ni demagogia, simple y sencillamente, como Ronnie
Camacho el deportista. Porque la política la entiendo como un servicio
social, por eso acepté y fui Presidente Municipal de mi tierra, a la que
serví con el mejor de mis empeños, no digo que lo hice bien, tampoco que
lo hice mal, eso sólo puede decirlo a la gente que le tocó vivir en mi
período de gobierno.
Ronaldo
“Ronnie” Camacho Durán, el primer jugador en llegar a 300 jonrones en la
Liga Mexicana, elegido jugador más valioso en 1963 con el Puebla, líder
fildeador de todos los tiempos en la Liga Mexicana, el jugador con más
jonrones conectados en la Liga Invernal Costeña en una temporada con
récord de 27, el jugador con más carreras producidas con 11 en un solo
juego en la Liga de la Costa, líder en ponches en la Liga Mexicana,
líder en carreras anotadas, líder en juegos jugados, líder en bases por
bolas recibidas, miembro del grupo de 3 jonrones en un juego, representó
a México en la Serie del Caribe en 1973-74 como manager de Mazatlán,
líder de carreras producidas, segundo en jonrones de todos los tiempos
con 319, miembro del Salón de la Fama de Monterrey, México. Este
prodigio del beisbol mexicano que un 25 de junio de 1975 en
Aguascalientes, Aguascalientes, dijo: “Se acabó, muchas gracias por
estar conmigo esta noche, ¡...la última..! de mi carrera como jugador
activo, mi retiro no será como el del futbolista brasileño, yo sí me voy
para siempre pues estoy cansado y no puedo más, muchas gracias, el show
ha terminado”.
Hacía frío
aquella tarde beisbolera en la Ciudad de México, cuando “Ronnie” Camacho
decía con tono melancólico: “Quiero que se me recuerde como un pelotero
que cumplió con todos y que jamás defraudó a nadie”, hubo una pequeña
pausa y aquel atleta nacido en Empalme, Sonora, habló de su carrera
deportiva, de sus experiencias como manager, de su retiro, de sus
constantes lastimaduras en las piernas, de los viajes, que ahora sí le
pesan, en fin, habló de todo.
Hoy al
retroceder en la máquina del tiempo vemos con satisfacción que aquel
jovencito de 17 años de edad que llegaba a probar suerte a la ciudad de
Mexicali, Baja California, con las famosas “Águilas” de aquel tiempo,
aquél que el manager de ese Club, Art Lilly, había firmado para darle un
buen vistazo. El nombre de aquel joven era Ronaldo “Ronnie” Camacho
Durán, hoy es un hombre de familia, orgulloso de su esposa, de sus hijos
y de sus nietos, aprovechado con atingencia por el Grupo México como
coordinador deportivo en la Minera de Cananea, deseoso de vivir muchos
años más para disfrutar las mieles de lo sembrado, orgulloso de su
tierra y de sus orígenes. Ronaldo “Ronnie” Camacho Durán, el
beisbolista, el efímero político y el fiel hombre de familia, pero sobre
todo un ciudadano del mundo 100% empalmense.
Ronaldo Camacho
Durán se retiró como jugador activo de la afición beisbolera en el año
de 1975.
EL RECORD
DE JOMRONES DE RONALDO CAMACHO
En 1941, el gran
Joshua Gibson jugando para el Veracruz, en 94 encuentros impuso el
récord de 33 cuadrangulares en una temporada de la Liga Mexicana. Fue
por muchos años el objetivo de todos los bateadores de poder que
llegaban al circuito.
En 1958, el
jardinero central de los Sultanes de Monterrey Edward Moore, amenazó
peligrosamente dicho récord pero se quedó a uno de empatarlo. Cerró sus
jomrones en 32 y la marca permaneció vigente. En 1960, por fin se
derrumbó la marca. El Cubano Aldo Salvent, de los Petroleros de Poza
Rica, estableció un nuevo récord con 36 bambinazos. Si el récord de
Gibson duró por muchos años, el de Salvent parecía una montaña
inaccesible. Sin embargo, el Mexicano Ronaldo Camacho, de los Pericos
de Puebla, en el año de 1963 culminó una gran campaña conectando 39
jomrones para imponer nueva cifra.
A pesar del
número importante de cuadrangulares disparados por Ronnie Camacho, su
récord fue superado al año siguiente, ya que el gran Héctor Espino, de
los Sultanes de Monterrey, en una enorme demostración de poderío, dejó
la cifra en 46 convirtiéndose en una obsesión para los cañoneros superar
lo realizado por el mejor bateador de todos los tiempos.
En 1986, Jack
Pierce de los Bravos de León, alcanzó la cifra e impuso el récord de 54
bambinazos, mismo que todavía prevalece en la Liga Mexicana.
DESLUMBRANTES ESTRELLAS DE LA LIGA MEXICANA EN EL HERMANOS SERDÁN DE
PUEBLA
Estos son los jugadores que
el domingo 5 de junio de 2005, contenderán en la Edición 73 del Juego de
Estrellas de la LMB.
Las votaciones que se
realizaron a través de sistema de mensaje por teléfono, que por primera
vez en la historia de la LMB se puso en práctica, resultó todo un éxito
ya que los aficionados de toda la República Mexicana votaron por su
jugador favorito. Asimismo también se recibieron las votaciones de los
medios acreditados en la LMB
Los aficionados que
participaron en las votaciones fueron acreedores a premios, como el
viaje todo pagado a la Serie Final 2005 de la LMB para dos personas,
viaje al Juego de Estrellas del 3 al 5 de junio para dos personas,
además de pelotas autografiadas y libros Quien es Quien.

|
No. de Camisola |
Jugadores |
Posiciones |
Jugadores |
No. de Camisola |
|
25 |
Francisco
Estrada |
CATCHERS |
Gerardo
Gutiérrez |
38 |
|
10 |
Guadalupe
Cansino |
|
Homar Rojas |
17 |
|
|
|
|
|
|
|
20 |
Jesús Sommers |
INFILDERS |
Armando
Murillo |
8 |
|
2 |
Jorge Luis
Hernández |
|
Pacho Chávez
SS |
15 |
|
24 |
José Elguezabal |
|
Rubén
Esquivias 1B |
6 |
|
5 |
Alfonso Jiménez |
|
Adulfo
Camacho |
9 |
|
9 |
Ronnie Camacho |
|
Fernando
Remes |
11 |
|
21 |
Moy Camacho |
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Amado Peralta |
14 |
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15 |
Guillermo
Rodríguez |
OUTFIELDERS |
Jaime “Pato”
Rodríguez |
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