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HABITUS EXTERIOR
Por el Dr. Jaime
Cervantes Pérez
En la clase de clínica propedéutica en
Medicina en el año de 1955, nos enseñaron que al entrar un paciente,
debíamos echarle un vistazo en un orden, para formarnos una idea de ¿a
quién vamos a tratar?
En el beisbol también aprendí cómo
analizar al equipo contrario antes de empezar el juego, desde
directivos, manager, coach, y jugador.
¿Porque los equipos negros ganaban el
60 % de los enfrentamientos con los equipos blancos?, por una sola cosa,
porque iban a verlos jugar y sabían sus cualidades y sus defectos,
¡los conocían!
Los blancos creían
que era rebajarse, ir a los parques de jugadores negros.
La
mayoría de los negros aprendieron a robarse las bases y lo hacían con
mucha astucia. En 1929, Willie Wells se robó el home en dos juegos
seguidos contra las estrellas de las Ligas Mayores para demostrarles que
ellos eran superiores a los blancos.
Monte
Irvin y Roy Campanella no pudieron robarse el home en las Ligas Negras,
pero en las mayores sí lo hicieron.
Hace
ocho días John Virtud, director de International Media Center de Florida
International University me escribió en donde me dice, que Monte Irvin
piensa que Jorge Pasquel debe estar en el Salón de la Fama en
Cooperstown, por lo que hizo; por los jugadores negros.

Monte Irvin
Uno
debe observar los siguientes puntos de los jugadores del equipo
contrario, antes de empezar el juego.
- Edad aparente
- Constitución
- Conformación
- Actitud
- Facies
- Movimientos
normales
- Estado de la
marcha
- Estado de la
conciencia
1. La edad
importa mucho, debemos saber
que al joven, lo podemos poner muy nervioso, es muy fácil desesperarlo,
intimidarlo, hacerlo enojar, entre mas joven es mas vulnerable, al acoso
psíquico.
Después de 25 años, ya tienen más
experiencia y capacidad de lucha. La edad máxima promedio a la que llega
el jugador de beisbol es de 38 años, poquísimos son los que llegan a
jugar de más de 38 años.
2. En la
constitución se observará si
es fuerte o es débil. En un encontronazo con uno de constitución fuerte,
el débil puede salir lesionado y hay que evitar el encontrón. Uno se
debe aprovechar del jugador débil y saber en qué jugada puede uno salir
bien o lesionado
3. En la
conformación podemos ver, si
el cuerpo del contrario está íntegro, completo totalmente.
4. En la actitud
es decir, la posición que toma el jugador. Debemos observar si se sienta
normal o con mucho cuidado o si tiene algún problema, por ejemplo que no
pueda estirar bien la mano, el brazo, o la pierna; que no pueda hacer el
swing completo al batear o lo hace con dificultad, en estos casos
también hay que sacar provecho de todo esto.
5. La facies,
en este tipo hay cinco expresiones muy distinguibles en un jugador y
debemos conocerlas:

Felicidad
Esta expresión
siempre la debe tener todo nuestro equipo pues eso significa que esta
seguro, que no sufre por lo que viene, que es feliz al jugar y eso es
lo que se necesita para hacer la jugada perfecta.
a) Felicidad.
El secreto de la felicidad en el
beisbol, es algo que se bautizo como
“flujo”.
Se trata de un estado natural de conciencia, un estado de “experiencia
óptima” que se produce cuando conseguimos estar totalmente embebidos en
un partido de beisbol y logrando nuestros objetivos como pitchear un
buen juego y ganarlo, hacer la agarrada inesperada, dar un tiro
perfecto, dar el batazo a la hora buena de hit o home run o correr para
llegar safe.
Durante el tiempo que dura el partido
olvidarnos de todo, de todo, de tal manera que solo exista el gozo, el
disfrute del partido, de lograr ganar un juego o un campeonato, incluso
no sentir el tiempo y no sentir el paso de las horas.
Para el jugador que fluye, el tiempo
“vuela.
El jugador se
funde con la actividad misma y pierden la conciencia de su propia
identidad.
Simplemente todo es
beisbol.
Las situaciones que nos permiten fluir
requieren un esfuerzo activo y concentrado. Se trata de aplicar un
conocimiento o una habilidad en un partido.
El jugador que fluye no es consciente
de ninguna emoción positiva durante el partido. De hecho puede
experimentar momentos de tensión o incluso pánico antes de llegar al
final del juego.
Aunque al finalizar se dará cuenta de
haber disfrutado y puede sentir ganas de repetir la hazaña. Pero al
afrontar ese desafío, el jugador habrá aprendido algo nuevo, habrá
realizado parte de su potencial, habrá crecido. El flujo es la señal de
esa conquista psicológica.
Tras ese fugaz destello de placer, no
queda nada más que un bonito recuerdo, y algo de energía física
Cada jugador debe descubrir su propio
camino hacia la felicidad del beisbol.

Enojo
Esta cara es
muy frecuente verla en un pitcher al que le pegan de home run o cuando
algún compañero hace un error.
b) Enojo.
En
el beisbol, es una de las armas favoritas para quebrar la mentalidad del
jugador contrario. Hemos tenido este recurso en nuestras manos en juegos
muy fuertes y decisivos para ganar un campeonato y hemos visto que es un
instrumento poderoso.
Les voy a relatar un
juego amateur que esta en mi libro MI RELIGIÓN Y SU DIOS TEOBOL
que tuvimos de nuestro equipo Lonas el León contra la
selección Juvenil Estatal de Puebla y que la manejaba un muy buen
manager de Puebla, el Sr. Rodolfo ”Fito” Hernández; hay mucho atrás
de este juego.
EL Sr. Fito y yo
éramos enemigos, porque así es el beisbol y así lo sentíamos los dos.
Previo al juego nos habíamos insultado ya que yo estaba suspendido por
otra pelea y “Fito” había pedido que yo no jugara en este juego, pero el
“Pipe” Juárez, mi manager le dijo:
- Si el Dr.
Cervantes no juega, mi equipo no juega.
Como “Fito” deseaba
ese juego, ya que le habíamos ganado un juego anterior, aceptó que yo
jugara esto, días antes del partido.
Minutos antes del
juego al dar el Line up al ampayer, “Fito” se acercó y los vio y dijo:
-El Dr. Cervantes no
juega.
Me acerqué y oí y le
dije:
-Tu “Fito”, ya
habías aceptado que yo jugara, ¿por qué ahora te estas desdiciendo? o que
te sientes muy influyente.-y me contesto:
-El que paga manda,
(tenía buena posición económica e influencias)
Me pensé, lo tengo
que hacer enojar y si lo logro es probable que lo traiga mareado todo el
juego. - Yo le conteste- :
-Si tienes mil
millones tienes dinero y si no eres un pendejo.
Había mucha gente
alrededor, y total que aceptó que yo jugara.
El parquecito estaba
lleno, el
juego
estaba en la parte baja de la 9ª y 2 a 0, a favor de la selección.
Teníamos hombres en segunda y tercera y venía al bat Bibiano 4º Bat, que
no había podido dar de hit.
Cerca
de donde estaba “Fito” Hernández, estaba también ahí Alfonso Domenzain
que tenía una experiencia tremenda como jugador le dijo a “Fito”
Hernández:
- ¡Pasa
a Bibiano, dale la base por bolas!
“Fito”
Hernández viendo la potencia con la que estaba tirando su pitcher
Francisco Sol, y muy molesto contra mi, se sentía
lastimado en su autoestima y en su dignidad
y le contestó a Domenzain:
-
¡No, lo va a dominar de nuevo!
Pasó a
batear Bibiano y con esa experiencia de hombre grande para los juegos
buenos, le sacó línea de hit por el center fielder. Yo estaba en la
tercera de coach. Ya había entrado una carrera y el "Pipe" al dar vuelta
sobre la tercera se caía. Yo creí que lo hacía a propósito, pues ya me
habían contado que “Fito” era su padrino, además, que era coach de
“Fito” en la selección. En esos momentos me acordaba de todo esto,
viendo al "Pipe" caído en la tercera yo le gritaba:
- ¡O te
levantas pronto o te rompo la madre!
Yo
estaba muy angustiado, muy apurado.
El
center fielder lanzó al home el tiro y venía derecho sobre el cátcher,
pero Francisco Sol se interpuso y agarró la pelota. Se volteó a tratar
de darla al cátcher, en esos momentos el "Pipe" llegaba barrido y
empatábamos el juego. Hicieron los tres outs posteriormente; pero el
juego estaba empatado y al final les ganamos.
Les
diré a ustedes que esta Selección, sólo perdió dos juegos de exhibición
contra nosotros y después salió campeón Nacional.
También hemos visto la actuación de
grandes estrellas del beisbol y así cuando entrevistamos a Don Manolo
Fortes nos decia:
Adolfo Luque estaba con
los Gigantes y en el coach de primera, cuando el pitcher contrario lo
estaba haciendo muy bien, él para hacerlo enojar y sacarlo de
concentración le mentaba la madre, sin que nadie se diera cuenta y en
algunas ocasiones se agarraba a trancazos con los pitcheres y al pitcher
lo expulsaban.
Esto mismo yo lo aconsejo en mi Libro
MI CEREBRO EN EL BEISBOL, y si el pitcher responde a la mentada
de madre, ya lo sacaste de concentración y del juego, porque si se va a
golpes contra ti, el umpire fácilmente lo expulsa.
Les diré que hay muchas y muy variadas
formas de insultar al contrario y de humillarlo, para hacerlo enojar.
Por lo
general, evitamos enojarnos porque nos hace sentir muy mal, por eso
negamos, ignoramos o pasamos por alto situaciones que nos enojan.
Socialmente al enojo no se le da un lugar; desde niños se nos moldea
para no expresarlo y deslegitimar este sentimiento en nosotros mismos y
en los demás.
De aquí que
estemos convencidos de que “el que se enoja pierde” y que
enojarnos es malo e incorrecto.
Lo peor es
expresar el enojo con gritos, golpes, insultos y humillar. Esto le
pasa muy frecuentemente al jugador joven.
Nos enoja
todo aquello que nos hace sentir amenazados, en peligro físico o
emocional porque nos lastima en nuestra autoestima y en nuestra
dignidad.
El jugador
reacciona de muchas formas, se vuelve implacable, intransigente tiene
pensamientos que tienen que ver con venganza y represalia, fantasea con
la idea de ser poderoso e invulnerable.
Lo que hace
es negar que esté afectado, que se sienta amenazado y que lo que está
pasando le duele. Hacerlo sentir mal y dolido, lo ubica en una posición
de desventaja, de vulnerabilidad tan insoportable que opta por
desvincularse de él mismo y del otro que lo lastimó, por lo que recurre
a la agresión, legitimándola como la única forma de solución al enojo.
Enojarnos
adecuadamente significa para empezar, el reconocerlo y ser conscientes
de que lo que estamos sintiendo ante una determinada agresión es enojo.
En la medida en que él reconozca que está enojado, en esa medida
empezará a tomar acciones adecuadas para cambiar y superar lo que lo
está haciendo sentir mal.
Ser
conscientes de las reacciones mencionadas anteriormente, lo ayuda a
tomar una segunda decisión muy oportuna y sabia: no actuar al calor del
enojo y de aquí una regla de oro: “tome un rato para enfriarse”.
El jugador enojado debe esperar a que pase esa primera emoción en donde
la ofuscación que tiene es tal, que no puede pensar ni plantear con
claridad su modo de jugar, con sus molestias y disgustos.
Para mejorar
debe retirarse de la situación, si puede, respirar profundo, caminar,
hacer algún ejercicio físico o técnica de relajación que le brinde las
condiciones para estar conciente en el juego.

Miedo
Esta cara es
la que deben tener los jugadores contrarios, porque con esta cara no
actúan normalmente. Los reflejos, son más retardados y son con los que
vienen los errores, porque no están concentrados y son presa fácil del
equipo contrario.
El manager o jugador que sepa todo
esto, puede aprovecharse de la ineptitud del contrario.
c) Miedo,
con éste se pierde la capacidad de razonar, y se genera un prejuicio,
piensa, muchas veces sin saber exactamente lo que está sucediendo, y
genera una especie de fantasía mental.
No hace la jugada necesaria. Siente que
tiene una situación de peligro y ejecuta cosas que son justamente las
que no debería hacer. ¿Por que? Porque piensa sin saber lo que está
sucediendo.
El miedo, en principio, tiene la
capacidad de evitar que hagamos algo mentalmente. Él crea una situación
de bloqueo, para cualquier proceso mental.
Hay jugadores que ante estas
situaciones reaccionan con euforia (se ríen), hay otros que se
entregan totalmente; (se dan por vencidos).
Cuando las personas están inconscientes
del miedo, quieren huir de él y terminan haciendo, tonterías.
Al contrario, las personas que se
enfrentan al miedo, pero se enfrentan conscientemente, terminan haciendo
las cosas acertadas.
El miedo inhibe todas las funciones
fisiológicas, o sea, cuando surge el miedo, se paralizan los procesos de
razonamiento, frena los procesos de motivación, y se quedan sin
condiciones para actuar por un instante, ni piensan, ni sienten, ni se
conducen.
Esto es bueno, porque en el fondo lo
que está sucediendo es una señal de que hay un riesgo y hasta que no
sepan qué es eso, es mejor que se queden quietos.
Si observamos la situación
detenidamente para saber lo que está sucediendo, y no huyen, entonces
sabrán qué hacer.
El miedo puede ser utilizado como
elemento de manipulación para subyugar, esclavizar y dominar a los
jugadores contrarios.
De esta forma, el miedo no es malo,
mala es la reacción que generan ante él, porque no han sido educados de
forma correcta para encararlo.
El miedo forma parte de la naturaleza y
tiene como función proteger, por increíble que parezca.
A lo que llegamos es que nuestro equipo
debe causar miedo al contrario, se debe mostrar suficiencia ,capacidad
en todo como buenos jugadores, buenos uniformes carros elegantes,
instalaciones buenas, pitcheo dominante, buenos sueldos etc, etc.
El jugador
debe, buscar equipos muy ricos, porque todo esto les dará a los equipos
contrarios miedo de enfrentarse.

Disgusto
Esta cara es
la que deben poner los del equipo contrario cuando se les da de homerun
o de hit o bien, cuando hacen un error, este momento es el que se debe
aprovechar para acabarlos, una burla, un gesto de desprecio, etc, etc.
Por
favor esto sólo en el juego, fuera uno debe ser un caballero y ayudar en
todo al prójimo, en todo lo que esté a nuestro alcance.
d) Disgusto.
El sentimiento de disgusto puede aparecer durante el partido o al final,
por un error o bien una derrota y el jugador llegar a tener como
consecuencia el sentimientos de culpa.
Los sentimientos de disgusto aparecen
como consecuencia de la frustración o por la apreciación de que se hacen
inalcanzables los objetivos, afectando la autoconfianza, disminuyendo el
esfuerzo, deteriorando la concentración de la atención como también
abandonando las metas a lograr.
La presencia de la frustración puede
tener a su vez múltiples causas que se relacionan con la acción
inadecuada del jugador y hasta del propio manager o los compañeros de
equipo. Basta analizar que en el béisbol lo más generalizado es la
derrota.
Debemos decir que los beisbolistas de
elevada experiencia tienen los mecanismos psicológicos y los sistemas de
enfrentamiento lo suficientemente fuertes como para resistir los embates
de un fracaso, mientras que otros presentan características que los
predisponen con más facilidad al disgusto.
No obstante, el tema del disgusto ocupa
a nuestro modo de ver un aspecto de interés en el trabajo de preparación
mental del deportista.
Aquí la evaluación psicológica previa
del deportista, permite establecer las estrategias de intervención que
facilitan prever la ocurrencia de los sentimientos de disgusto.
El psicólogo debe buscar los sistemas
de regulación, los cuales pueden abarcar desde la visualización,
relajación hasta la reconstrucción consciente.
Extraer del disgusto la energía
necesaria para convertirla y alcanzar las metas, forma parte de la tarea
del psicólogo.
En algunos casos será más conveniente
escuchar al deportista, permitirle la expresión de sus sentimientos y
pensamientos y más que explicar las causas que han producido la
aparición del disgusto.

Tristeza
Esta cara es
la que tiene el jugador después de ser derrotado en un gran partido.
e) La Tristeza.
Desactiva al organismo en situaciones difíciles, para una posterior
recuperación. Este estado es transitorio.
Si algún jugador llega triste por algún
problema familiar, si es un juego de campeonato, hay que aprovecharse
hasta de esto.
6. Movimientos
anormales, por ejemplo que
no pueda tirar bien la pelota, que no pueda hacer el swing normal de
bateo, que no pueda correr normal.
Si esto le sucede al tercera base, al
pitcher, al primera base o al segunda base entonces se les puede pegar
toque adonde está el jugador lesionado.
Si el jugador lesionado esta corriendo,
se le puede dar mas atención por ejemplo: primero hacer el out al más
veloz y luego al lesionado, ¡en caso de ser necesario!..
Hay jugadores que están temblando,
eso sucede cuando tienen miedo o bien tienen tics (movimientos
involuntarios y conscientes que producen un gesto o un movimiento de la
vida ordinaria), estos movimientos los tiene el jugador nervioso y por
supuesto con miedo.
La respiración también se afecta
con el enojo, el miedo y puede ser muy rápida y superficial, el jugador
esta angustiado con una sensación de opresión en el pecho; siente que le
falta el aire, no oxigenan su cuerpo normalmente y esto les produce en
el cerebro, que no coordinen bien sus ideas, y por supuesto con esto
vienen los errores, a este tipo de jugadores es muy fácil vencerlos.
7. Estado de la
marcha, cuando nosotros
vemos que un jugador anda cojeando, se debe aprovechar este punto de
debilidad, como lo dijimos en el punto anterior.
8. Estado de la
conciencia, debe ser de
euforia de felicidad para nuestro equipo. De depresión o bien de
indiferencia, para el equipo contrario. Y como hemos dicho, de todo
esto se debe sacar provecho.
Puebla, México, 13 de junio de 2005 |